El "Perro" era el apodo de Diógenes de Sínope, quién podría ser, razonable, ascrito a la escuela de pensamiento cínico. Diógenes explicó una vez a Alejandro Magno por qué le llamaban "perro": "
Porque alabo a los que me dan, ladro a los que no me dan y a los malos les muerdo".
Cínico significa "perro".
Algunas anécdotas sobre Diógenes hablan acerca de su comportamiento como el de un perro y sus alabanzas a las virtudes de los perros. Esto tiene su razón de ser en la palabra
cínico. El nombre de
cínicos tiene dos orígenes diferentes asociados a sus fundadores. El primero viene del lugar donde Antístenes, su maestro, fundó la escuela y solía enseñar la filosofía, que era el santuario y gimnasio de Cinosargo, cuyo nombre significaría
kyon argos, es decir
perro ágil o
perro blanco. El segundo origen tiene que ver con el comportamiento de Antístenes y de Diógenes, que se asemejaba al de los perros, por lo cual la gente les apodaba con el nombre
kynikos, que es la forma adjetiva de
kyon,
perro. Por tanto
kynikos o
cínicos sería
similares al perro o
perruno. Esta comparación viene por el modo de vida que habían elegido estos personajes, por su idea radical de libertad, su desvergüenza y sus continuos ataques a las tradiciones y los modos de vida sociales.
Mi lectura es que Nietzsche odiaba el "falso" cinismo de Diógenes. Si iba a morder a los hombres, que los mordiera a todos como un lobo, nada de eso que soy fiel a los que me dan comida, que trasladado a los tiempos actuales, vendría siendo cualquier profesor de filosofía, que mueve su cola por unos cuantos pesos, y que ya no hace su pega de origen intelectual de todos los grandes movimientos intelectuales. Los últimos grandes movimientos fueron los fenomenológico-hermenéutas y analítico-pragmáticos, y el hijo adoptado, la bioética, pero como dicen las Tesis de Feuerbach, el mundo no trata solo de entenderlo, sino también de cambiarlo. Por eso hoy, la filosofía es solo la sombra de sí misma.