
Declaraciones del Secretario General de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah:
Nasrallah expresó su pesar por la muerte del ex Primer Ministro de Líbano, Salim al-Hoss, a quien describió como un símbolo de patriotismo e integridad, y un defensor de la resistencia hasta sus últimos días. Al-Hoss, un político tecnócrata, falleció a los 94 años.
En relación con el reciente conflicto, Nasrallah responsabilizó a Israel por la escalada en el Líbano y la región, y anunció que Hezbollah ha denominado la operación militar de hoy como "Operación Arbaeen". Esta operación se refiere a una festividad chiita que conmemora el martirio de Husayn ibn Ali.
Nasrallah explicó que la respuesta de Hezbollah se retrasó debido a la movilización de las fuerzas israelíes y sus aliados en la región, así como para dar una oportunidad a las negociaciones de un alto el fuego. Finalmente, se decidió que el objetivo de la operación sería militar, en represalia por la muerte del líder Sayyed Fouad Shukr. Nasrallah afirmó que la operación incluyó el lanzamiento de 340 cohetes Katyusha y el ataque a una base de inteligencia militar cerca de Tel Aviv. Sin embargo, cuestionó la narrativa israelí sobre los resultados de la operación, señalando que "Hezbollah logró alcanzar sus objetivos previstos".
Nasrallah también indicó que Hezbollah no tenía la intención de usar misiles estratégicos en esta ocasión, pero que podrían hacerlo en el futuro. Afirmó que "la operación se completó según lo planeado" y que, dependiendo de los resultados, Hezbollah se reserva el derecho de responder nuevamente si es necesario.
En su conclusión, Nasrallah destacó que la operación de hoy podría influir en las negociaciones en curso y envió un mensaje a Israel y sus aliados, subrayando la "determinación de Hezbollah de continuar con su resistencia".