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se incendio mi casa de veraneo@eldioseterno espero que haya usado el condesador de flujos para escapar del fuego ?




O sea, es por el lado de Hualqui en realidad.Se está quemando el cerro manquimavida en chgte ctm






Buena info hmnitoTerritorios homogéneos
El biólogo y doctor en ecología, Andrés Fuentes, lleva casi diez años estudiando el fuego. Su especialidad ha sido investigar su impacto en el ecosistema y cómo especies “invasoras” –que no son nativas de un lugar– interactúan con el fuego y producen incendios de mayor impacto, más grandes e intensos que la vegetación nativa.
En esta categoría, caen el pinus radiata y el eucalyptus globulus, especies emblemáticas en las extensas plantaciones forestales que empezaron a masificarse en el país a partir de mediados de los 70, de la mano del Decreto Ley Nº 701 y que, según diversos académicos, se han transformado en uno de los factores que son caldo de cultivo para los incendios forestales.
¿Pero por qué este tipo de plantaciones incide en los incendios más que las especies autóctonas? La respuesta está asociada a varias dimensiones.
Andrés Fuentes explica que una de ellas es la homogeneización del paisaje. “Originalmente entre la VI Región y Los Ríos, y antes de los 70, había un mosaico con varios usos de suelo distintos, con bosque nativo que actuaba como barrera natural del fuego. Este tipo de bosques son más húmedos y no se queman a la misma velocidad o intensidad que una plantación forestal. Son reservorios de agua, por lo tanto, uno de los servicios que provee un bosque nativo es la provisión de agua en cantidad y calidad. Esto está cuantificado, hay estudios que lo demuestran. Entonces, el fuego tiende a suprimirse mucho más”.
El investigador del Laboratorio de Biometría del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad de la Frontera (Ufro), detalla que “gracias a ese mosaico el fuego tenía mayores dificultades y antes no se generaban incendios tan grandes y masivos, se circunscribía a áreas más pequeñas. Sin embargo, con la expansión forestal, al entrar en vigencia el DL 701, rápidamente gran parte del territorio de bosque nativo empezó a ser sustituido con plantaciones forestales. Principalmente pino radiata y eucalipto globulus. Entonces, eso que era un mosaico, hoy día es un continuo: lo que antes estaba desconectado, con distintos parches de uso, hoy está todo unido a través de grandes predios forestales. Tenemos predios con cientos de miles hectáreas con monocultivos, un solo tipo de plantación: eso es un continuo. Lo que hace unos años estaba segregado, hoy está completamente conectado a través de las plantaciones forestales. Eso supone un gran riesgo: se inicia un fuego que no tiene freno. No hay una barrera natural para pararlo”.
En cambio, actualmente “existen muchas plantaciones exóticas desde la VI Región hasta la Región de los Ríos, donde prácticamente toda la Cordillera de la Costa está plantada de pinos y eucaliptos”, explica.
Por ejemplo, en el sector Río Maule-Cobquecura, en la costa en la Región del Maule, “en el año 2000 ya existían más de 200 mil hectáreas de plantaciones forestales que desde 1975 habían sustituido 63 mil hectáreas de bosque nativo. Es decir, 53% por ciento. Esta es una situación que se repite en otras regiones del país como Biobío y La Araucanía, lo cual ha sido demostrado por varios estudios científicos”, asegura Adison Altamirano, ingeniero forestal, doctor en ecología del paisaje e investigador del Laboratorio de Ecología del Paisaje de la Ufro.
Altamirano, detalla que en todo el país existen más de 14 millones de hectáreas de bosque nativo, concentrado principalmente desde la Región de Los Lagos hacia el sur, donde se encuentra más del 50% por ciento. En tanto, entre la de O’Higgins y la Región de los Ríos reinan las plantaciones forestales, las cuales suman unos 2,8 millones de hectáreas, versus 3,4 millones de hectáreas de bosque nativo.
Los bosques nativos chilenos representan más de la mitad de los bosques templados de Sudamérica, y los ecosistemas ubicados en el centro y sur del país son considerados uno de los 35 hotspots de biodiversidad en el mundo.
Altamirano, junto a otros autores, publicó un estudio en la revista Regional Environmental Change, que concluye que este hotspot de biodiversidad ha disminuido 19% en los últimos 40 años. Y sigue disminuyendo. “La principal conclusión es que los cambios más importantes están relacionados con el reemplazo de bosque nativo con plantaciones forestales”, asegura.
La segunda dimensión que convierte a las plantaciones forestales en un mejor aliado para los incendios, está relacionada con las características propias de cada especie plantada. “El eucalipto es muy inflamable, al igual que el pino, que es una conífera que produce mucha resina, muy inflamable y que produce incendios de mayores temperaturas y más voraces. Ambos tipos de árboles contienen en su estructura química de compuestos que se llaman metabolitos secundarios, que producen fenoles, mentoles y otros compuestos que son inflamables”, detalla Fuentes.
El experto aclara que algunas especies de bosque nativo también contienen estos compuestos, pero en menor proporción. “Por eso es distinta la ecuación de miles de hectáreas de una misma especie, con una característica común: ser muy inflamables. Lo que no sucede con el bosque nativo”.
Altamirano coincide con esta mirada y detalla que parte de las características de los monocultivos “es la presencia de aceites en las hojas y el descascarado o exfoliación de su corteza, lo cual promueve una mayor probabilidad de ocurrencia y propagación de incendios. Al mismo tiempo este continuo de plantaciones corta las barreras naturales, como las quebradas que existían con los bosques nativos, los cuales son menos inflamables. Por supuesto, en los últimos incendios esto también está relacionado”.
Para Fuentes, la existencia de masivas plantaciones forestales “sí tiene relación con las altas frecuencias e intensidades de incendios, es innegable. Lo que no significa que sea directa causalidad. Hay otros factores. Quiero ser cauto y responsable y no achacar la culpa a un solo factor. En ecología, los sistemas son muy complejos y dependen de muchos factores y condiciones para que ocurran eventos de fuego. Reducirlo a que es por los pinos o no, es simplista. Hay que mirarlo de una manera integradora”, aclara.
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Plantaciones forestales: solo uno de los factores en la tormenta perfecta que incide en los incendios que tienen al país en llamas
La peor catástrofe incendiaria que ha enfrentado Chile en su historia está lejos de apagarse. Las acusaciones cruzadas y la búsqueda de culpables han puesto en el tapete el rol de las masivas plantaciones de pinos y eucaliptos que reinan entre las regiones de O’Higgins y Los Ríos. Si bien no es...www.elmostrador.cl


Ciudad casi toda llena de weones pro cam, que ardan todos esos culiaosA evacuar Purén, la ciudad completa ctm![]()

Doy fe, para los incendios dantescos del 2017 un pueblito en medio de los bosques se salvó, por estar rodeado de bosques nativos...la cagó. Todos los cerros alrededor carbonizados hasta el suelo, y ahi quedó el pueblo.Territorios homogéneos
El biólogo y doctor en ecología, Andrés Fuentes, lleva casi diez años estudiando el fuego. Su especialidad ha sido investigar su impacto en el ecosistema y cómo especies “invasoras” –que no son nativas de un lugar– interactúan con el fuego y producen incendios de mayor impacto, más grandes e intensos que la vegetación nativa.
En esta categoría, caen el pinus radiata y el eucalyptus globulus, especies emblemáticas en las extensas plantaciones forestales que empezaron a masificarse en el país a partir de mediados de los 70, de la mano del Decreto Ley Nº 701 y que, según diversos académicos, se han transformado en uno de los factores que son caldo de cultivo para los incendios forestales.
¿Pero por qué este tipo de plantaciones incide en los incendios más que las especies autóctonas? La respuesta está asociada a varias dimensiones.
Andrés Fuentes explica que una de ellas es la homogeneización del paisaje. “Originalmente entre la VI Región y Los Ríos, y antes de los 70, había un mosaico con varios usos de suelo distintos, con bosque nativo que actuaba como barrera natural del fuego. Este tipo de bosques son más húmedos y no se queman a la misma velocidad o intensidad que una plantación forestal. Son reservorios de agua, por lo tanto, uno de los servicios que provee un bosque nativo es la provisión de agua en cantidad y calidad. Esto está cuantificado, hay estudios que lo demuestran. Entonces, el fuego tiende a suprimirse mucho más”.
El investigador del Laboratorio de Biometría del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad de la Frontera (Ufro), detalla que “gracias a ese mosaico el fuego tenía mayores dificultades y antes no se generaban incendios tan grandes y masivos, se circunscribía a áreas más pequeñas. Sin embargo, con la expansión forestal, al entrar en vigencia el DL 701, rápidamente gran parte del territorio de bosque nativo empezó a ser sustituido con plantaciones forestales. Principalmente pino radiata y eucalipto globulus. Entonces, eso que era un mosaico, hoy día es un continuo: lo que antes estaba desconectado, con distintos parches de uso, hoy está todo unido a través de grandes predios forestales. Tenemos predios con cientos de miles hectáreas con monocultivos, un solo tipo de plantación: eso es un continuo. Lo que hace unos años estaba segregado, hoy está completamente conectado a través de las plantaciones forestales. Eso supone un gran riesgo: se inicia un fuego que no tiene freno. No hay una barrera natural para pararlo”.
En cambio, actualmente “existen muchas plantaciones exóticas desde la VI Región hasta la Región de los Ríos, donde prácticamente toda la Cordillera de la Costa está plantada de pinos y eucaliptos”, explica.
Por ejemplo, en el sector Río Maule-Cobquecura, en la costa en la Región del Maule, “en el año 2000 ya existían más de 200 mil hectáreas de plantaciones forestales que desde 1975 habían sustituido 63 mil hectáreas de bosque nativo. Es decir, 53% por ciento. Esta es una situación que se repite en otras regiones del país como Biobío y La Araucanía, lo cual ha sido demostrado por varios estudios científicos”, asegura Adison Altamirano, ingeniero forestal, doctor en ecología del paisaje e investigador del Laboratorio de Ecología del Paisaje de la Ufro.
Altamirano, detalla que en todo el país existen más de 14 millones de hectáreas de bosque nativo, concentrado principalmente desde la Región de Los Lagos hacia el sur, donde se encuentra más del 50% por ciento. En tanto, entre la de O’Higgins y la Región de los Ríos reinan las plantaciones forestales, las cuales suman unos 2,8 millones de hectáreas, versus 3,4 millones de hectáreas de bosque nativo.
Los bosques nativos chilenos representan más de la mitad de los bosques templados de Sudamérica, y los ecosistemas ubicados en el centro y sur del país son considerados uno de los 35 hotspots de biodiversidad en el mundo.
Altamirano, junto a otros autores, publicó un estudio en la revista Regional Environmental Change, que concluye que este hotspot de biodiversidad ha disminuido 19% en los últimos 40 años. Y sigue disminuyendo. “La principal conclusión es que los cambios más importantes están relacionados con el reemplazo de bosque nativo con plantaciones forestales”, asegura.
La segunda dimensión que convierte a las plantaciones forestales en un mejor aliado para los incendios, está relacionada con las características propias de cada especie plantada. “El eucalipto es muy inflamable, al igual que el pino, que es una conífera que produce mucha resina, muy inflamable y que produce incendios de mayores temperaturas y más voraces. Ambos tipos de árboles contienen en su estructura química de compuestos que se llaman metabolitos secundarios, que producen fenoles, mentoles y otros compuestos que son inflamables”, detalla Fuentes.
El experto aclara que algunas especies de bosque nativo también contienen estos compuestos, pero en menor proporción. “Por eso es distinta la ecuación de miles de hectáreas de una misma especie, con una característica común: ser muy inflamables. Lo que no sucede con el bosque nativo”.
Altamirano coincide con esta mirada y detalla que parte de las características de los monocultivos “es la presencia de aceites en las hojas y el descascarado o exfoliación de su corteza, lo cual promueve una mayor probabilidad de ocurrencia y propagación de incendios. Al mismo tiempo este continuo de plantaciones corta las barreras naturales, como las quebradas que existían con los bosques nativos, los cuales son menos inflamables. Por supuesto, en los últimos incendios esto también está relacionado”.
Para Fuentes, la existencia de masivas plantaciones forestales “sí tiene relación con las altas frecuencias e intensidades de incendios, es innegable. Lo que no significa que sea directa causalidad. Hay otros factores. Quiero ser cauto y responsable y no achacar la culpa a un solo factor. En ecología, los sistemas son muy complejos y dependen de muchos factores y condiciones para que ocurran eventos de fuego. Reducirlo a que es por los pinos o no, es simplista. Hay que mirarlo de una manera integradora”, aclara.
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Plantaciones forestales: solo uno de los factores en la tormenta perfecta que incide en los incendios que tienen al país en llamas
La peor catástrofe incendiaria que ha enfrentado Chile en su historia está lejos de apagarse. Las acusaciones cruzadas y la búsqueda de culpables han puesto en el tapete el rol de las masivas plantaciones de pinos y eucaliptos que reinan entre las regiones de O’Higgins y Los Ríos. Si bien no es...www.elmostrador.cl
