La postura de
Camilo Escalona respecto a estos cuatro países está marcada por la evolución del socialismo chileno, transitando desde sus años de exilio y la Guerra Fría hacia una firme defensa de la
democracia liberal, el pluralismo y los derechos humanos.

Venezuela: Rechazo absoluto y condena al régimen
Su posición frente al gobierno de Nicolás Maduro es de
abierta confrontación y condena. Escalona ha calificado al régimen venezolano directamente como una
dictadura y un «fenómeno horroroso». [
1,
2]
- Fraude electoral y crítica interna: Ha denunciado con dureza el fraude electoral en Venezuela y ha criticado públicamente al Partido Comunista de Chile (PC) por su «silencio» o apoyo a Maduro. Llegó a declarar que «nadie obliga al PC a apoyar a un energúmeno como Maduro» y que esa postura contradice la propia historia del PC chileno. [1, 2, 3]
- Incompatibilidad ideológica: Ha afirmado que la dictadura venezolana representa «todo lo contrario a los principios del socialismo chileno». Sostiene que el hecho de autodefinirse como «revolucionario» no faculta a un gobierno a recurrir a la corrupción, a la persecución ni a violar derechos humanos para perpetuarse en el poder. [1, 2, 3]

Cuba: Distancia crítica y pragmatismo histórico
La relación de Escalona con Cuba combina un fuerte lazo biográfico con una mirada profundamente crítica en el presente.
- Vínculo en el exilio: Tras el golpe de Estado de 1973 en Chile, Escalona vivió exiliado en Cuba entre 1975 y 1978, durante sus años de juventud como dirigente de la JS (Juventudes Socialistas) y dentro de la facción interna de Clodomiro Almeyda (que históricamente era más cercana al eje de La Habana y el bloque soviético). [1]
- Crítica al modelo actual: Con los años y la renovación ideológica de la Nueva Izquierda del PS, tomó una distancia estructural con el modelo de la isla. Ha señalado abiertamente que «la experiencia de Cuba nunca ha resuelto sus problemas» económicos y sociales, marcando una clara línea de separación entre el socialismo democrático chileno y el sistema de partido único cubano. [1]

China: Admiración pragmática por su éxito económico
Escalona observa a la República Popular China desde una perspectiva principalmente económica y de realismo político.
- El único comunismo viable: En sus análisis políticos del panorama global, ha enfatizado que «existe un solo comunismo exitoso, que es el chino». [1]
- Enfoque de gestión: Valora el orden, el desarrollo material y la capacidad de gestión de Beijing como un fenómeno único, remarcando que el éxito de ese modelo dista mucho de las realidades fallidas de otros regímenes que se autoproclaman comunistas o socialistas en América Latina. [1]

Rusia: Distancia con la autocracia moderna
- Ruptura con el pasado soviético: Aunque durante la dictadura de Pinochet Escalona terminó su exilio en la entonces República Democrática Alemana (RDA) —bajo la órbita de la Unión Soviética—, su visión de la Rusia actual es ajena a cualquier simpatía ideológica. [1]
- Alineación con el Socialismo Democrático: Como parte de la Nueva Izquierda y del oficialismo chileno alineado con el presidente Gabriel Boric, Escalona respalda una política exterior basada en el derecho internacional. Mira con profunda distancia la autocracia de Vladímir Putin y el rol geopolítico agresivo de Moscú, en consonancia con el rechazo que el PS chileno sostiene ante las violaciones de la soberanía territorial y los derechos humanos.
En síntesis le chupa las patas a China por qué los patroncitos Chinos tienen más platita, supuestamente defiende los derechos humanos, aunque China también los viole, la hipotenusa.