Consulta, desde cuando los profesores comenzaron con el sesgo y adoctrinamiento político ???
Jamás se habló de política en los colegios donde estuve (Nido de Águilas y Tabancura).
Gracias.
Perdonando lo latero, yo veo el adoctrinamiento como algo que incluso traspasa las fronteras del aula en si misma, creo que el modelamiento cultural partió en los 90 de manera muy leve, con algunas teleseries, ciertos grupos musicales como Los Miserables, Sexual Democracia, Illapu, o, desde fuera, Molotov a fines de siglo, además de una mayor irreverencia en el humor desde mitades de la década, con programas como Plan Z, y algunos personajes como El Flaco o El Malo que hacían ver la cultura cuma como inherente al pueblo. Habían profesores que aún tímidamente asomaban sus pajas mentales políticas, pero aún sin el descaro posterior.
Luego la cosa vino más fuerte con Lagos y toda su maquinaria cultural, recuerdo para 2001-2002 en las vísperas de los 30 años del 11 de Septiembre del 73 como los profes empezaban a calentar motores, incluso los de la básica, había muchas fiestas organizadas por el gobierno en plena Alameda, con grupos como Inti Illimani, Los Jaivas o Javiera Parra, recuerdo además el boom que había entre los adolescentes con grupos musicales antisistema como Ska-P o Fiskales Ad-Hok. El cine para 2004 tenía preparada la peli Machuca la cual fue llevada a ver en masa por los profesores a sus alumnos. 31 Minutos en la tele comenzaba a moldear una cultura progresista muy fuerte en los más pequeños, con el sello de la concertación. Muchas ideas del progresismo comenzaban a ser normalizadas desde esta etapa, y la guinda de la torta fue la imagen de una mujer arriba de un tanque, que resultó ser el ángel exterminador de la época de bonanza chilena, apareciendo en su primer periodo como una señora bonachona y tibia pero que escondía planes a largo plazo. Aquí también aparecen la farándula y los realities con más fuerza, empezando a pavimentar el camino hacia una sociedad frívola.
Bajo el periodo de Bachelet 1 comenzaron a desatarse fuerzas juveniles marcadamente nocivas; por una parte, la cultura del combatiente con sus tomas, paros y vandalismo en las calles y el advenimiento de los pingüinos que después crecerían y seguirían jodiendo, y por otra, la cultura de la hipersexualizacion y la rendición ante los instintos, es ahí, con la masificacion del internet, donde se empieza a forjar una especie de generación blandita y profundamente hedonista, con el reggaeton y el Diario de Eva mediante, y también hay programas como El Club de la Comedia que vería nacer rostros en el humor que se convertirían a futuro en los perfectos bufones del sistema progresista, también las teleseries comenzaban a mostrar un mayor destape y hablar temas que nunca antes tuvieron demasiada visibilidad, sobretodo con las nocturnas de la época. Estaba claro que con la mami permisiva al mando, los pendejos cacharon que podían hacer lo que quisieran, no por nada, en 2008, aparece María Música y su jarrón de agua.
Después viene Piñera 1, el enemigo perfecto que requería la izquierda para lanzarse con todo contra el sistema, sin tapujos, es ahí donde, a partir del año 2010, y lo digo porque entre ese año a estudiar, las facultades universitarias se convirtieron de manera cuasi declarada en reproductoras de un, ahora, discurso único, con el cual recibía a los estudiantes de la nueva década con promesas de cambiar el mundo y de ser los elegidos para dicha labor, esto ante el malvado neoliberalismo encarnado en Piñera y sus boys. El 2011 fue un año particularmente fructífero para la izquierda chilena, la cual logró, a través del manejo del sentido de pertenencia, hacer sentir a miles de jóvenes que eran parte de un proyecto colectivo y que supuestamente les beneficiaría. Las nuevas generaciones comenzaron a ganar terreno en los medios y en el mismo internet, y fue así como, a través de estos incipientes rostros públicos, en el mundo de la política, la tv, la farándula, la música o el humor, se terminaba por consolidar una maquinaria cultural que posteriormente llevaría en andas a Bachelet a La Moneda nuevamente para ahora cumplir las demandas de la calle, la cultura ñuñoina se estaba empezando a imponer con artistas como Gepe, Camila Moreno, Manuel García o Francisca Valenzuela.
Y si bien muchos creen que la instalación definitiva del adoctrinamiento vino con el estallido social, la verdad es que podríamos situarlo en esta época, en la cual toda esta maquinaria cultural se consolida con la llegada de Bachelet 2, intensificando el trabajo de lavado de cerebro en las aulas, con centenares de festivales y batucadas por distintas causas progres, los jóvenes ya le pertenecían a la izquierda y ya habían logrado correr muchísimos cercos en su rol de oposición a inicios de la década, como los temas LGBT, ambientalistas, feministas e indigenistas.
De ahí en adelante, es historia conocida, todo esto deriva en que las fuerzas previamente cocinadas a fuego lento por años para odiar al sistema, cada una desde lo suyo, confluyen en el famoso estallido social, brindando un supuesto halo de transversalidad del intento revolucionario. En resumen, el fenómeno del adoctrinamiento bebe de distintas fuentes: el aula, la tele, la música, la farándula, la moda y por supuesto, lo que se hace en la calle, generando todo un paquete cultural que eficazmente ha logrado convertirse en sentido común para demasiada gente en este país, lo cual, es una desgracia.