Comentario de Rafael: Tras una saga de cinco años para organizar esta pelea, Mayweather-Pacquiao finalmente ha terminado. ¿Valió la pena la espera? Absolutamente no. ¿Estuvo a la altura de las súper expectativas en todo el mundo? Ni cerca. Pero la realidad es, ¿cómo podría haber sido de otra manera? Cualquiera que compre una pelea de Mayweather --y hará trizas todos los récords PPV en compras y dinero-- creyendo que verá una clásica batalla de acción no estaba prestando atención. Ese no es el estilo de Mayweather. Pero si ya te lo esperabas, no te sentirás decepcionado. La razón por la que la pelea fue lo que fue es que Mayweather, campeón de cinco divisiones, sencillamente es así de grande. Puede que no sea el mejor de la historia, como él se hace llamar, pero está muy, muy arriba y demostró una vez más que es el mejor de su tiempo, un pugilista tan superior a todos los demás en su época que básicamente puede hacer lo que le plazca y superar a cualquiera. Así que no, no fue un gran pelea ni fue muy entretenida para los fans, pero sí vimos a Mayweather dar su mejor boxeo para capturar una victoria bastante dominante en la gran pelea de su carrera ante un MGM Grand Garden Arena lleno a capacidad con 16.507 personas, repleto de ricos y famosos, con todas las estrellas de Hollywood y las figuras del mundo del deporte que te puedas imaginar. Mayweather dejó firmemente establecido que es el mejor libra-por-libra del mundo y el rey de esta era. Su única verdadera competencia en estos sentidos era Pacquiao, leyenda del boxeo filipino, de 36 años de edad, y el único campeón de ocho divisiones en el boxeo. Al final no resultó ser un combate realmente competitivo ya que Mayweather, pugilista de 36 años de Las Vegas, perdió algunos de los primeros asaltos y fue sacudido en el quinto, pero más allá de eso dejó como un tonto a Pacquiao con sus golpes errados, persiguiéndolo alrededor del ring. Lo que fue muy decepcionante fue escuchar a Pacquiao, al entrenador Freddie Roach y al promotor de Top Rank, Bob Arum, dando excusas después de la pelea (la que increíblemente dijeron que pensaban que habían ganado) por los malos resultados de Pacquiao, que atribuyeron a una lesión en el hombro derecho que sufrió alrededor de dos semanas y media antes de la pelea. Pero es muy simple: Si estás lesionado, no pelees. Si decides pelear, no pongas excusas. Por si sirve de algo, Mayweather dijo que también había sufrido lesiones en los hombros y las manos antes de la pelea. Obviamente no le afectó porque bailó y se movió y, oh sí, también superó en golpes a Pacquiao. Quizás los golpes de Mayweather no tuvieron el mismo tipo de potencia que los de Pacquiao pero él fue el mejor púgil, ofensiva y defensivamente brillante como siempre. Pacquiao apenas pudo golpear a Mayweather y no se puede ganar si no se puede aterrizar el golpe. Las estadísticas de CompuBox realmente cuentan la historia aquí mientras que Mayweather conectó 148 de 435 golpes (34 por ciento), y Pacquiao, uno de los peleadores más ofensivos en los tiempos modernos, tuvo una defensa anémica. Aterrizó solamente 81 de 429 golpes, un terrible 19 por ciento. Así de buena fue la defensa de Mayweather. En general, Mayweather aterrizó un promedio de 12 de 36 golpes por ronda y Pacquiao un pobre seis de 35 por asalto. La idea de algunos que sugieren que debería haber una revancha debido a la supuesta lesión es una tontería. Tal vez haya una algún día sólo por la ridícula cantidad de dinero que pueden llegar a ganar, pero no hay ninguna razón legítima para ello. Mayweather dijo que pelará de nuevo en septiembre -- rival a definir -- y luego se retirará al concluir su contrato con Showtime/CBS. Cuando lo haga, será recordado como el mejor de su tiempo, algo que demostró por fin con su combate ante Pacquiao.