malmario
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cuanta sapiencia cilantritoTodos lo saben
11/9
Día clave
Ai la dejooo
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cuanta sapiencia cilantritoTodos lo saben
11/9
Día clave
Ai la dejooo


Tolueno dominicalHace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.



Tolueno directo a la vena, por post cono este sigo en este sucuchoHace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.

El @eldioseterno de la geopolíticaHace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.


Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.

Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.





Tolueno dominical![]()



La región nunca será lo mismo porque el miedo hacia una intervención gringa crecería pero no veo que sea malo dejar a esos monos encerrados.Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.

Mención honrosa a la CNI (Ex DINA) que se pasaron por la punta del pico a la KGB y al G2 cubano cuantas veces quisieronoie sombras la wea es el 11/9
y t faltó poner el glorioso golpe militar liderado por mi Gran Capitán General, Don Augusto Pinochet Ugarte, único ciudadano que logró derrotar el comunismo y guiar a un pais hacia el progreso, gracias a nuestras fuerzas armadas y las glorias navales.



CorregidoLo que yo creo que va a pasar:
- El 9 y 10 de Septiembre los militares gringos se estarán acuartelando
- El día 11 dirán que mañana es el día clave

Faltó puro cerrar la con conversación con unHace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.



Después se fueron juntos a un motel y el viejo te metió la diuca sin vaselina mientras excitado gemías fuerte: "meteme tu tomahawk papito!" y "dame un poco de tu democracia por el ano!"Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:
—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.
Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.
Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.
Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.
Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.
Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:
—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.
Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.