“Si uno lo que busca es aumentar los pacientes que se atienden vía disminuir el tiempo de atención sin tomar en cuenta todo lo que es la recarga administrativa que tienen los médicos (…).
Efectivamente esto se puede traducir en un tiempo de atención que sea insuficiente para los requerimientos del paciente, o que atiendas a uno y luego al otro en la mitad del tiempo”, dice la presidenta del Colmed.
“Y estamos hablando de gente que está en lista de espera y que muchas veces espera más de un año por una consulta de nueva especialidad”, recuerda.
“La programación debe considerar la complejidad de cada atención, las necesidades de los pacientes y el criterio médico”
En el sector de salud pública los funcionarios ya estaban en alerta por las consecuencias que en algunos recintos ya se estaban comenzando a reflejarse por la disminución del presupuesto inicial, y ahora se suma a sus preocupaciones esta exigencia para que atiendan a más pacientes por hora.
El Colegio Médico de Santiago, presidido por Francisca Crispi, emitió un comunicado el pasado 14 de agosto, de hecho, donde plantean que si bien la mayoría de los rendimientos exigidos ya existían, ahora “se instruye hacer efectiva su aplicación y se restringe la posibilidad de establecer rendimientos distintos”.
“Además, se modifican algunos estándares: en Geriatría y Oncología Médica, las consultas nuevas aumentan de 2 a 3 por hora; y en Obstetricia y Ginecología, las consultas nuevas pasan de 2-3 a 3 por hora y los controles, de 3-4 a 4 por hora”, mencionó el Colmed de Santiago.
Y es por lo mismo que, mencionaron,
“nos preocupa la aplicación de estos criterios, porque las orientaciones contemplan tiempos incompatibles con una consulta de calidad, con el tiempo necesario para realizar una anamnesis, examen físico y comunicación con el paciente necesarios para el acto médico”.
La doctora Arriagada, por su parte, menciona que
desde la directiva nacional, se encuentran a la espera de comunicarse y discutirlo con las sociedades científicas para poder elevar la revisión del oficio a las autoridades.
Con todo, la
doctora Arriagada asegura que esto no debe tomarse como que estén en contra de mejorar la eficiencia del sector, sino que “hablar de eficiencia, pero sin tomar en cuenta las otras barreras que hay, que son tecnológicas, físicas, en el fondo de todo el soporte que tiene que haber para que una consulta funcione, es complejo”.
“Lo que nosotros vemos ahí es aumentar el número de atenciones, bajar los tiempos, sin considerar los otros elementos”, dice la presidenta del Colegio Médico.
Y asegura que si bien el ministerio ha defendido que se realiza en base a una auditoría y a un análisis de un comité de eficiencia, no han podido conocer ni quiénes lo integran ni los resultados.
“
No se puede hacer gestión sin recursos y sin recursos que tengan que ver con apoyo en funcionarios, por ejemplo, para que un doctor pueda examinar a un paciente”, dice.
Por ejemplo, menciona que “el paciente ojalá llegara con los signos vitales tomados. Ojalá trajera todos los exámenes que necesita traer y que alguien los revise antes (…). Además está el tema de las diferentes fichas clínicas. Hay hospitales donde para atender a un paciente tienes que abrir cuatro fichas. Todas esas son cosas que fallan muchas veces”, dice Arriagada.
Por su parte, consultada la Subsecretaría de Redes Asistenciales por este oficio, se remitieron a responder que los rendimientos existen desde hace más de una década, y que “esos rendimientos se relajaron en pandemia, pero ahora se quiere recuperar para dar respuesta a la demanda de la población”.
Con todo, mencionaron que
están disponibles para revisar las observaciones y revisarlas en su mérito, y que esperan que el Colegio Médico las haga llegar.
Cuáles fueron los lineamientos que se mandataron
Hay una serie de consideraciones en torno a excepciones, eso sí, como que se considera que las especialidades pediátricas puedan presentar comportamientos diferenciados en sus rendimientos.
Sin embargo, los lineamientos que se definieron para el sistema en general en el oficio fueron claros, y se dividen en torno a cinco pilares, los que dicen textualmente:
- Programación en base a estándar explicitado en Orientación Técnica de Planificación y Programación en red.
• Las agendas de actividades programables deben construirse según rendimientos definidos en la programación en red.
• La programación institucional deberá contar con validación formal y trazable de los profesionales y jefaturas correspondientes.
• No se considerarán válidos acuerdos exclusivamente verbales o informales.
• La validación de la Programación debe ser realizada por el Gestor de la Red, en conjunto con el CIRA.
- Optimización de la oferta, asegurando que la totalidad de las horas contratadas se encuentren programadas y disponibles para la atención de usuarios, priorizando la reducción de casos y tiempos de espera GES y No GES. Para ello los comités de programación deberán velar por una distribución eficiente del capital humano disponible, alineando la oferta de prestaciones con la demanda asistencial real de cada territorio.
- Equilibrar el porcentaje de consultas nuevas y controles.
- Uso eficiente de infraestructura
• Maximizar ocupación de box, utilizando rendimiento mínimo para atenciones médicas de especialidad definido y monitoreado.
• Monitorear y reducir tiempos ociosos (No Se Atiende (NSA), bloqueos de agenda, fallas operativas para la atención).
- Gestión de la demanda
• Fortalecer pertinencia de derivación y uso de los distintos dispositivos de la red.
• La programación deberá considerar obligatoriamente la demanda asistencial efectiva, incluyendo casos en Espera GES y No GES, derivaciones APS y necesidades epidemiológicas locales.
En esa línea, es que la Subsecretaría enfatiza:
“Los Servicios de Salud deberán monitorear periódicamente el cumplimiento de los rendimientos programados y su relación con la producción efectiva”.
“Las desviaciones detectadas y que sean inferiores al rendimiento definido en la Orientación Técnica de Planificación y Programación en Red, deberán contar con respaldo técnico y medidas correctivas”, agregan.