Estimado
@The Boz , a usted probablemente le vaya a gustar, porque suele tener un criterio amplio y ver cosas que no vemos el resto de los mortales. Lo que es yo, esperaré unos 15 años y la veré de nuevo. En una de esas Coppola hizo una película para gente de la tercera edad y con las tejas medio corridas... O es muy probable que tanto esfuerzo mental con Apocalypse Now se le terminaron escapando los enanos pal bosque.
Señor Chabelo, lo cito nuevamente para compartirle mis sensaciones sobre esta pieza. Con el dolor de mi alma debo decir que, en líneas generales, volvemos a coincidir.
La verdad, creo que se ha exagerado un poco lo extraño que es la película. No es algo completamente inédito que nunca se haya visto; simplemente es inusualmente desafiante en su uso de convenciones, tonos y estilos pasados de moda, especialmente para una película de gran presupuesto hecha por un gran director. Claramente está hecha por un cineasta al que le importa una mierda lo que piense o diga cualquier persona, ya sea un ejecutivo o alguien que compra una entrada. Es el trabajo de un artista verdaderamente libre.
Quería ver la película que Coppola ve. Todo lo que mencioné antes está ahí, no lo discuto, pero lamentablemente tengo que juzgarla por su efecto, por lo que me hizo sentir, y ese es el problema. Me pareció desconcertante durante gran parte de su duración. Si bien es ambiciosa, la encuentro muy sobrecargada, con demasiados temas para su propio bien: reflexiones sobre los grandes hombres, Estados Unidos, el populismo, la cultura de la cancelación, el tiempo, entre otros. A la vez, por su estructura, las motivaciones de los personajes y los diálogos, parece una obra shakesperiana, pero con un final aparentemente más feliz.
No sé, sería fácil descartarla como una creación incoherente, pero tengo sentimientos encontrados. Al igual que usted, siento que quizás, a mis 41 años, todavía no estoy completamente preparado para entenderla y absorberla en su totalidad. A diferencia de otra obra controversial de este año como
Joker 2, con la que a pesar de sus problemas conecté con la superficie y el fondo, acá no logro captar del todo el mensaje de Coppola sobre el futuro, al menos no con claridad. Da la impresión de que ha estado pensando en esta película tanto tiempo que el resultado final solo tiene sentido para él, pero para el resto de los mortales vendría siendo una especie de extraño recorrido por la mente de un veterano del cine.
Lo peor es que, aunque no me aburrí (algunos de los momentos más extravagantes son muy entretenidos), tampoco puedo decir que la disfruté mucho. Quizás mi aversión personal hacia las historias sobre civilizaciones y sociedades que no muestran mucho interés en las personas que realmente viven en ellas, y donde todo gira en torno a los grandes actores que construyen esa sociedad, tampoco haya ayudado. Aun así, me resulta fascinante que exista en estos tiempos con esa actitud de “a la mierda el comercialismo, pon tus lucas en juego y tu corazón en la pantalla”.
Probablemente, si estoy vivo, la revisite en 10 o 15 años. Tal vez entonces deje de ser inaccesible para mí.
Por otro lado, recuerdo que con usted y otro usuario intercambiamos un par de mensajes el día que falleció Roger Corman. Le comento entonces que, antes de ver esta película, revisité
Dementia 13 y no pude evitar pensar en lo siguiente: varios de los grandes directores de los 70, como Coppola, comenzaron como aprendices de Roger Corman, un tipo conocido no solo por sus presupuestos ajustados y horarios apretados (y duraciones breves), sino también por la humildad y amabilidad que siempre mostraba en las entrevistas.
Siempre pensé que estos directores estaban orgullosos de haber aprendido bajo su guía y lo veían como un mentor y modelo a seguir, pero últimamente, y sobre todo después de esta película, he empezado a preguntarme si es tan así. Lo digo porque, a pesar de que esta es una película independiente, sigue sintiéndose, viéndose y siendo una película de 120 millones de dólares. Me parece que, con la excepción de Ron Howard, estos grandes maestros del "Nuevo Hollywood" parecen mucho más obsesionados con la escala, el estatus, el prestigio y la importancia, haciendo películas grandes y/o largas.
Siento que, de alguna manera, el cine para ellos ha pasado a ser un gran evento diseñado para que hablen de ellos y escriban sobre ellos, opacando e ignorando un poco, en el proceso, la existencia del cine indie de bajo presupuesto y especializado, que ha jugado un rol fundamental como respuesta y antítesis al cine del que ellos mismos tanto se quejan: “demasiadas películas de cómics y secuelas en las salas”, “casi todas son espectáculos vacíos plagados de efectos especiales”, “no puede ser que el estándar sean cintas con la filosofía de un blockbuster veraniego”, etc.
Me habría gustado saber qué opinaría Corman sobre una película como esta.