Que pasa muchachos, Bolivia es una mierda de selección, históricamente los hemos pasado por el pico y hoy no será la excepción, claro dirán que no les hemos ganado las ultimas dos clasificatorias jugando de local. Pero hay algunos factores a considerar:
- Le tenían la mano tomada a la "generación dorada", hoy solo juega Isla y Vargas.
- Bolivia solo aprovecho la altura para ganar los últimos 3 puntos a Venezuela, sino seguirían por detrás de nosotros, y eso que hemos jugado como la pichula, imagínense lo hediondo que son.
- En Copa América valieron igual de pico que nosotros.
- Lo más importante: Chile tiene que ganar si o si, o sino queda prácticamente eliminado.
Esta jornada es casi seguro que se darán estos resultados: Venezuela pierde con Uruguay, Paraguay pierde con Brasil, Perú pierde con Ecuador.
Si Chile gana y ojala por goleada puede significar el impulso para la siguiente jornada, lamentablemente tenemos que conformarnos con aspirar al ultimo cupo de clasificación directa, ya si no se alcanza, al de repechaje.
Ganando a nuestros rivales directos: Perú, Venezuela, Bolivia, Paraguay... y sacando algunos puntos a los demás deberíamos andar piola para lograr el objetivo.
Inevitablemente tenemos que aceptar que es una selección tipo 2002, de transición, pero creo que con mejores elementos, aún no mato a Gareca, con Argentina no teníamos nada que hacer, quizás no perder por 3-0 pero si el aweonao ve que su pega y prestigio corren mucho riesgo va tener que modificar cosas, como la de no poder a Ben desde más temprano, o configurar un mejor medio campo para que el balón realmente fluya, Vargas nunca ha sido un delantero que venga desde atrás, necesita que alguien le de el balón.
Si no apuesta por un mejor mediocampo, que juegue con Vargas y Ben arriba.
En fin, a no decaer hijos de puta, admito que de vivir el mundial del 98 cuando era niño, pasando por las roñosas clasificatorias del 2002 y 2006, las del mundial de Sudáfrica 2010 fueron las que más felicidad me pudieron dar al ver a la selección, sobre todo ese partido que se les gano a los narigones con el gol del poeta Orellana, aún recuerdo juntarme al otro día con mis compañeros para tomar la micro y había un jubilo y alegría latente sin tener que decir nada.
Siempre con Chile, no hay mal que por bien que no venga.