Una campaña como la que ha realizado Colo Colo con Claudio Borghi a la cabeza es sencillamente espectacular. Cuatro títulos nacionales -en igual número de certámenes disputados-, además de una final y una segunda ronda en torneos internacionales, es algo brillante por donde se lo mire.
Sin embargo, cuando equipos de países de orden menor en economía futbolística realizan grandes campañas, el éxodo de jugadores no es menor. ¿Qué pensaría un hincha de Colo Colo si se le dice que para 2008 no podrá contar con su columna vertebral?
Es bastante probable que eso ocurra. Miguel Riffo, Gonzalo Fierro, Arturo Sanhueza y Giovanni Hernández son ese estandarte del Cacique, y puede que ya no lo sean para la temporada que viene.
El caso del colombiano es el más certero: siendo realistas, hay que decir que en un 99,9% de probabilidades, dejó de ser jugador de Colo Colo. "Es probable que ya no vuelva a Chile", señaló antes de volver a su natal Colombia, junto con despedirse de los funcionarios del estadio Monumental.
La nueva Ley del Estatuto del Jugador lo dejó libre, y las ofertas recibidas -Barcelona de Ecuador y Necaxa de México- son muy superiores a lo que le ofrece Colo Colo. De hecho, con los aztecas ya tiene un precontrato. "Las leyes están para cumplirlas y así nomás es la cosa", insiste el colombiano.
Pero no es todo: Miguel Riffo tiene muchas ofertas, aunque la más fuerte sería de Argentina, más precisamente de Estudiantes de la Plata. Con toda una vida en Colo Colo, y tras superar sus problemas físicos, el extraordinario central quiere tener una chance en el extranjero.
Gopnzalo Fierro también tiene ganas de partir. ¿Ofertas? El América de México lo desea para la próxima temporada, aunque también ha sido sondeado por el Palmeiras, donde Jorge Valdivia ha hablado maravillas de él.
Finalmente, Arturo Sanhueza también podría decirle adiós al Monumental en los próximos días. De gran campaña, el volante tiene ofertas del Necaxa de México y el Dinamo de Kyev. Lo que sí, tiene contrato vigente con los albos, por lo que si alguien lo quiere, debe poner dinero fresco en la mesa.
Es el panorama del tetracampeón, que si bien amenaza con desarmarse, promete formar un equipo estelar para un objetivo ambicioso: ser campeón de la Copa Santander Libertadores 2008.