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Se viene el diluvio en Santiago (y el resto de Chile): Reporten acá el llanterío, cortes de luz y sopaipillas caseras.

Cómo se hacen las The Rial Sopaipas


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osea no hay ninguna correlacion

Estas diciendo que el cociente de correlacion de Pearson y Spearman es de cero?

:tecito:
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hahaha la misma wea entendí del gráfico, 0 correlacion por año

en 3 de los 4 peaks la relacion es inversa

Lo mismo que el weon anterior.

Sabe leer el gráfico o esta hablando desde el fondo de sus sentimientos?.


:tecito:
 
Estas diciendo que el cociente de correlacion de Pearson y Spearman es de cero?

:tecito:
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Lo mismo que el weon anterior.

Sabe leer el gráfico o esta hablando desde el fondo de sus sentimientos?.


:tecito:
mira si pongo puntos al azar y trazo una tangente y abajo pongo palabras tecnicas se vera un grafico con linda correlacion

pero las dos cagas de graficos no existe correlacion alguna po wn
 
mira si pongo puntos al azar y trazo una tangente y abajo pongo palabras tecnicas se vera un grafico con linda correlacion

pero las dos cagas de graficos no existe correlacion alguna po wn

no fue lo que te pregunte.


si no respondiste es, porque lo que dices sólo sale del fondo de tu corazon, porque no tienes puta idea de lo que hablas ni como interpretar el gráfico.


:tecito:
 

Correlación entre Tormentas Geomagnéticas y Lluvia en Santiago (1975–2024)​

¿Hay correlación?​

  • Correlación estadística: Sí, el análisis muestra una correlación directa leve de $r = 0,29$ ($p = 0,04$).
  • La tendencia subyacente: Sin embargo, el texto aclaratorio del gráfico indica que si se elimina la tendencia de largo plazo, la correlación baja a $r = 0,16$ ($p = 0,27$), lo cual no es estadísticamente significativo.
  • Conclusión: El aparente parecido entre las dos primeras series temporales se debe fundamentalmente a que ambas series muestran una tendencia a la baja desde aproximadamente 2007 (hay menos tormentas geomagnéticas y también menos lluvia en los años recientes), más que a una relación causal directa entre ambos fenómenos.

Explicación del tercer gráfico​

El tercer gráfico es un diagrama de dispersión diseñado para evaluar si los años con más tormentas geomagnéticas son también los años más lluviosos:
  • Eje X (horizontal): Representa los días con tormenta geomagnética por año (considerando índices $Kp \ge 5$).
  • Eje Y (vertical): Representa la lluvia anual acumulada en milímetros (medida en la estación Quinta Normal).
  • Significado de cada punto: Cada punto en el plano cartesiano es un año específico del registro.
  • Diferenciación por colores:
    • Los puntos en azul oscuro corresponden a los años entre 1975 y 2006.
    • Los puntos en azul claro corresponden al período 2007–2024, los cuales se agrupan más hacia la zona inferior izquierda debido a la disminución general de ambos parámetros en las últimas décadas.
  • Recta de ajuste (línea punteada): Muestra la tendencia global de los datos. Su leve inclinación ascendente refleja esa correlación general de $r = 0,29$, impulsada principalmente por la coincidencia de valores altos en décadas pasadas frente a valores más bajos en el período reciente.

Exactamente. Desde el punto de vista estadístico y de causalidad, no hay una relación real ni significativa entre las tormentas geomagnéticas y las precipitaciones en Santiago.
Lo que ocurre es un fenómeno estadístico conocido como correlación espuria o coincidencia de tendencias:
  • Ambas series temporales (la cantidad de días con tormentas y los milímetros de lluvia) muestran una baja generalizada desde más o menos el año 2007.
  • Al coincidir que ambas curvas van cuesta abajo en la última parte del gráfico, a simple vista da la impresión de que una cosa está conectada con la otra.
  • Sin embargo, cuando se aísla ese factor temporal y se analiza puramente la relación entre los datos (lo que arroja el coeficiente de $r = 0,16$ con un valor $p = 0,27$), se comprueba que no hay evidencia científica de que los cambios en el campo geomagnético de la Tierra influyan de manera directa en la cantidad de lluvia que cae en Santiago.


osea una mierda de grafico, te veni a hacer el inteligente y etas peor que el weas de bastimapache haciendo graficos callampas
 

Correlación entre Tormentas Geomagnéticas y Lluvia en Santiago (1975–2024)​

¿Hay correlación?​

  • Correlación estadística: Sí, el análisis muestra una correlación directa leve de $r = 0,29$ ($p = 0,04$).
  • La tendencia subyacente: Sin embargo, el texto aclaratorio del gráfico indica que si se elimina la tendencia de largo plazo, la correlación baja a $r = 0,16$ ($p = 0,27$), lo cual no es estadísticamente significativo.
  • Conclusión: El aparente parecido entre las dos primeras series temporales se debe fundamentalmente a que ambas series muestran una tendencia a la baja desde aproximadamente 2007 (hay menos tormentas geomagnéticas y también menos lluvia en los años recientes), más que a una relación causal directa entre ambos fenómenos.

Explicación del tercer gráfico​

El tercer gráfico es un diagrama de dispersión diseñado para evaluar si los años con más tormentas geomagnéticas son también los años más lluviosos:
  • Eje X (horizontal): Representa los días con tormenta geomagnética por año (considerando índices $Kp \ge 5$).
  • Eje Y (vertical): Representa la lluvia anual acumulada en milímetros (medida en la estación Quinta Normal).
  • Significado de cada punto: Cada punto en el plano cartesiano es un año específico del registro.
  • Diferenciación por colores:
    • Los puntos en azul oscuro corresponden a los años entre 1975 y 2006.
    • Los puntos en azul claro corresponden al período 2007–2024, los cuales se agrupan más hacia la zona inferior izquierda debido a la disminución general de ambos parámetros en las últimas décadas.
  • Recta de ajuste (línea punteada): Muestra la tendencia global de los datos. Su leve inclinación ascendente refleja esa correlación general de $r = 0,29$, impulsada principalmente por la coincidencia de valores altos en décadas pasadas frente a valores más bajos en el período reciente.

Exactamente. Desde el punto de vista estadístico y de causalidad, no hay una relación real ni significativa entre las tormentas geomagnéticas y las precipitaciones en Santiago.
Lo que ocurre es un fenómeno estadístico conocido como correlación espuria o coincidencia de tendencias:
  • Ambas series temporales (la cantidad de días con tormentas y los milímetros de lluvia) muestran una baja generalizada desde más o menos el año 2007.
  • Al coincidir que ambas curvas van cuesta abajo en la última parte del gráfico, a simple vista da la impresión de que una cosa está conectada con la otra.
  • Sin embargo, cuando se aísla ese factor temporal y se analiza puramente la relación entre los datos (lo que arroja el coeficiente de $r = 0,16$ con un valor $p = 0,27$), se comprueba que no hay evidencia científica de que los cambios en el campo geomagnético de la Tierra influyan de manera directa en la cantidad de lluvia que cae en Santiago.


osea una mierda de grafico, te veni a hacer el inteligente y etas peor que el weas de bastimapache haciendo graficos callampas


viste que tuviste que ir a una IA para que te explicara el grafico, ignorante conchetumadre.



no se peleen, que el gráfico muestre el R2 no más, si es menor a 0,9 chaolín


obviamente que no va a ser alta porque estamos hablando del clima, que tiene un comportamiento NO LINEAL.

Pero teniendo una CORRELACIÓN MODERADA como la presente, entre una causa y un efecto, y teniendo el clima del oceano pacifico de por medio, me parece más que relevante.



:tecito:
 
Última edición:
obviamente que no va a ser alta porque estamos hablando del clima, que tiene un comportamiento NO LINEAL.


:tecito:
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viste que tuviste que ir a una IA para que te explicara el grafico, ignorante conchetumadre.
fui a la ia para explicar lo que ya te habia explicado en un principio huaso qlo: NO HAY NINGUNA CORRELACION
 
toma @Fachosfera, aca te dejo un grafico mas significativo

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La Organización Meteorológica Mundial advierte que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia diciembre de 2026. El Niño podría superar el récord de 2015-2016​

En su comunicado del 8 de octubre, la OMM informó que El Niño continuará intensificándose hasta alcanzar su máximo previsto alrededor de diciembre de 2026, impulsado por temperaturas excepcionalmente elevadas en el Pacífico ecuatorial.

Según las proyecciones del organismo, la anomalía media de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podría alcanzar aproximadamente +3,7 °C durante el trimestre octubre-diciembre, superando el récord anterior de +2,6 °C registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
Para comprender lo que podría ocurrir en nuestro país, es necesario recordar el episodio de 2015-2016, conocido internacionalmente como El Niño Godzilla debido a su extraordinaria intensidad.

Los inviernos de 1997 y 2015 estuvieron marcados por intensos episodios de El Niño, pero sus efectos fueron muy distintos: mientras 1997 registró lluvias extraordinarias en Chile central, 2015 mantuvo condiciones deficitarias

Los inviernos de 1997 y 2015 estuvieron marcados por intensos episodios de El Niño, pero sus efectos fueron muy distintos: mientras 1997 registró lluvias extraordinarias en Chile central, 2015 mantuvo condiciones deficitarias. Crédito: CR2, con datos de DMC, DGA y NOAA.


El Niño proyectado para diciembre de 2026 muestra un calentamiento excepcional del Pacífico ecuatorial, que podría superar la intensidad de grandes episodios históricos, como los de 1997 y 2015. Créditos: Ben Noll / The Washington Post. Datos: proyecciones del ECMWF y registros históricos 20CRv3.


¿Qué podría significar para Chile durante 2027?​

El fortalecimiento de El Niño podría influir en las temperaturas y en la circulación atmosférica durante los próximos meses, pero todavía es prematuro determinar cómo se comportarán las precipitaciones del invierno de 2027.

EL NIÑO 2026-2027
Entre noviembre de 2026 y febrero de 2027, Chile podría enfrentar uno de los desafíos climáticos más importantes de los últimos años. Y el verdadero peligro no está solamente en la intensidad del fenómeno, sino en nuestra capacidad de anticiparnos a sus consecuencias.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que El Niño continuará intensificándose y podría alcanzar una magnitud excepcional hacia finales de 2026. Por su parte, la NOAA estima una probabilidad superior al 83 % de que se mantenga como un episodio fuerte o muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027.
No estamos frente a una simple variación de temperatura del océano Pacífico. Estamos ante una alteración del sistema climático que puede modificar las precipitaciones, aumentar la exposición al calor extremo y profundizar vulnerabilidades que Chile conoce demasiado bien.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES RIESGOS PARA CHILE?

1. CALOR EXTREMO Y SALUD PÚBLICA

La zona central, especialmente las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, merece particular atención.
La Dirección Meteorológica de Chile ha señalado que El Niño incrementa la probabilidad de días cálidos extremos en sectores del norte y centro del país. Sin embargo, todavía no es posible determinar con precisión la intensidad de las futuras olas de calor.
Las consecuencias pueden ser importantes: golpes de calor, deshidratación, mayor demanda eléctrica y riesgos especialmente elevados para adultos mayores, niños y trabajadores expuestos al sol.

2. INCENDIOS FORESTALES: UNA AMENAZA QUE EXIGE PREVENCIÓN
Las temperaturas elevadas, la vegetación seca, la baja humedad y los episodios de viento pueden generar condiciones peligrosas para la propagación de incendios.
En regiones como Valparaíso, donde conviven extensas áreas de interfaz urbano-forestal, viviendas rurales y comunidades expuestas, la prevención debe comenzar mucho antes de que aparezca la primera columna de humo.
Es importante precisar que El Niño no provoca incendios por sí mismo. Su influencia sobre el riesgo depende de las condiciones meteorológicas, la disponibilidad de combustible vegetal y los factores humanos.

3. PRECIPITACIONES INTENSAS E INUNDACIONES
Aunque el verano es habitualmente seco en gran parte de Chile central, la evolución de El Niño obliga a mantener vigilancia sobre posibles anomalías de precipitación.
La amenaza no consiste en afirmar que habrá inundaciones generalizadas entre noviembre y febrero. Eso sería científicamente irresponsable.
El riesgo está en la posibilidad de episodios localizados de lluvia intensa, crecidas y remociones en masa, especialmente en territorios vulnerables, si se presentan condiciones atmosféricas favorables.

4. AGRICULTURA Y SEGURIDAD HÍDRICA
El aumento de temperaturas y las alteraciones en las precipitaciones pueden afectar la disponibilidad de agua, las necesidades de riego y el rendimiento de determinados cultivos.
Para Chile, donde la agricultura depende de equilibrios climáticos cada vez más exigentes, anticipar estos escenarios es también proteger empleos, producción y economías regionales.

5. INFRAESTRUCTURA Y CONTINUIDAD DE SERVICIOS
Las temperaturas extremas y los eventos meteorológicos severos pueden tensionar redes eléctricas, sistemas de abastecimiento de agua, caminos y servicios de emergencia.
La resiliencia climática no debería medirse únicamente por nuestra capacidad de reconstruir después de una catástrofe, sino por cuánto daño somos capaces de evitar antes de que ocurra.



la-onu-alerta-el-nino-podria-ser-el-mas-intenso-en-75-anos-asi-afecto-a-chile-el-ultimo-gran-episodio-1791993360701_1024.jpg


Fuente
 
mira si pongo puntos al azar y trazo una tangente y abajo pongo palabras tecnicas se vera un grafico con linda correlacion

pero las dos cagas de graficos no existe correlacion alguna po wn
Cipa, hay una correlación plausible entre periodos de alta actividad solar con la propensión a periodos de lluvia (en realidad debería ser presencia de tormentas eléctricas) sobre lo nominal.

Plausible no significa que esté validado por profesionales (a menos que lo esté, de ser así le da más peso a la evidencia), leí a la rápida la wea de gráfico indecente estoy ocupado, eso, noh bimoh.
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parece que el verano se viene del terror. dicen en el bertinal de la mañana que es altamente probable varios dias sobre 40 grados??
Yo hablo con las hormigas y me dicen que va a ser un invierno de la perra, peor que la de ahora.

:idolo: sabiduría huasa.


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Cómo decía un profe con las manitos suavecitas (osea un weon que nunca ha salido a trabajar y se queda pasando el mismo contenido una y otra vez), si la opinión de un experto en el área de cuestionamiento no tiene validez científica, imagina tu opinión como estudiante.

Mucho blabla pero sin evidencia concreta, es perder el tiempo tanto el tuyo como el mío.
 
viste que tuviste que ir a una IA para que te explicara el grafico, ignorante conchetumadre.






obviamente que no va a ser alta porque estamos hablando del clima, que tiene un comportamiento NO LINEAL.

Pero teniendo una CORRELACIÓN MODERADA como la presente, entre una causa y un efecto, y teniendo el clima del oceano pacifico de por medio, me parece más que relevante.



:tecito:
Ese indio culiao imbécil es DE LOTA. Así que puedes imaginar la pobreza intelectual de esa plasta.
 

La Organización Meteorológica Mundial advierte que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia diciembre de 2026. El Niño podría superar el récord de 2015-2016​

En su comunicado del 8 de octubre, la OMM informó que El Niño continuará intensificándose hasta alcanzar su máximo previsto alrededor de diciembre de 2026, impulsado por temperaturas excepcionalmente elevadas en el Pacífico ecuatorial.

Según las proyecciones del organismo, la anomalía media de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podría alcanzar aproximadamente +3,7 °C durante el trimestre octubre-diciembre, superando el récord anterior de +2,6 °C registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
Para comprender lo que podría ocurrir en nuestro país, es necesario recordar el episodio de 2015-2016, conocido internacionalmente como El Niño Godzilla debido a su extraordinaria intensidad.

Los inviernos de 1997 y 2015 estuvieron marcados por intensos episodios de El Niño, pero sus efectos fueron muy distintos: mientras 1997 registró lluvias extraordinarias en Chile central, 2015 mantuvo condiciones deficitarias

Los inviernos de 1997 y 2015 estuvieron marcados por intensos episodios de El Niño, pero sus efectos fueron muy distintos: mientras 1997 registró lluvias extraordinarias en Chile central, 2015 mantuvo condiciones deficitarias. Crédito: CR2, con datos de DMC, DGA y NOAA.


El Niño proyectado para diciembre de 2026 muestra un calentamiento excepcional del Pacífico ecuatorial, que podría superar la intensidad de grandes episodios históricos, como los de 1997 y 2015. Créditos: Ben Noll / The Washington Post. Datos: proyecciones del ECMWF y registros históricos 20CRv3.


¿Qué podría significar para Chile durante 2027?​

El fortalecimiento de El Niño podría influir en las temperaturas y en la circulación atmosférica durante los próximos meses, pero todavía es prematuro determinar cómo se comportarán las precipitaciones del invierno de 2027.

EL NIÑO 2026-2027
Entre noviembre de 2026 y febrero de 2027, Chile podría enfrentar uno de los desafíos climáticos más importantes de los últimos años. Y el verdadero peligro no está solamente en la intensidad del fenómeno, sino en nuestra capacidad de anticiparnos a sus consecuencias.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que El Niño continuará intensificándose y podría alcanzar una magnitud excepcional hacia finales de 2026. Por su parte, la NOAA estima una probabilidad superior al 83 % de que se mantenga como un episodio fuerte o muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027.
No estamos frente a una simple variación de temperatura del océano Pacífico. Estamos ante una alteración del sistema climático que puede modificar las precipitaciones, aumentar la exposición al calor extremo y profundizar vulnerabilidades que Chile conoce demasiado bien.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES RIESGOS PARA CHILE?

1. CALOR EXTREMO Y SALUD PÚBLICA

La zona central, especialmente las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, merece particular atención.
La Dirección Meteorológica de Chile ha señalado que El Niño incrementa la probabilidad de días cálidos extremos en sectores del norte y centro del país. Sin embargo, todavía no es posible determinar con precisión la intensidad de las futuras olas de calor.
Las consecuencias pueden ser importantes: golpes de calor, deshidratación, mayor demanda eléctrica y riesgos especialmente elevados para adultos mayores, niños y trabajadores expuestos al sol.

2. INCENDIOS FORESTALES: UNA AMENAZA QUE EXIGE PREVENCIÓN
Las temperaturas elevadas, la vegetación seca, la baja humedad y los episodios de viento pueden generar condiciones peligrosas para la propagación de incendios.
En regiones como Valparaíso, donde conviven extensas áreas de interfaz urbano-forestal, viviendas rurales y comunidades expuestas, la prevención debe comenzar mucho antes de que aparezca la primera columna de humo.
Es importante precisar que El Niño no provoca incendios por sí mismo. Su influencia sobre el riesgo depende de las condiciones meteorológicas, la disponibilidad de combustible vegetal y los factores humanos.

3. PRECIPITACIONES INTENSAS E INUNDACIONES
Aunque el verano es habitualmente seco en gran parte de Chile central, la evolución de El Niño obliga a mantener vigilancia sobre posibles anomalías de precipitación.
La amenaza no consiste en afirmar que habrá inundaciones generalizadas entre noviembre y febrero. Eso sería científicamente irresponsable.
El riesgo está en la posibilidad de episodios localizados de lluvia intensa, crecidas y remociones en masa, especialmente en territorios vulnerables, si se presentan condiciones atmosféricas favorables.

4. AGRICULTURA Y SEGURIDAD HÍDRICA
El aumento de temperaturas y las alteraciones en las precipitaciones pueden afectar la disponibilidad de agua, las necesidades de riego y el rendimiento de determinados cultivos.
Para Chile, donde la agricultura depende de equilibrios climáticos cada vez más exigentes, anticipar estos escenarios es también proteger empleos, producción y economías regionales.

5. INFRAESTRUCTURA Y CONTINUIDAD DE SERVICIOS
Las temperaturas extremas y los eventos meteorológicos severos pueden tensionar redes eléctricas, sistemas de abastecimiento de agua, caminos y servicios de emergencia.
La resiliencia climática no debería medirse únicamente por nuestra capacidad de reconstruir después de una catástrofe, sino por cuánto daño somos capaces de evitar antes de que ocurra.



la-onu-alerta-el-nino-podria-ser-el-mas-intenso-en-75-anos-asi-afecto-a-chile-el-ultimo-gran-episodio-1791993360701_1024.jpg


Fuente

Si sirve de algo a la discusión, en Indonesia han habido inusuales incendios y por acá en el sur chino, ya vamos por el tifón número 26. Todos más fuertes de lo normal, con vientos y lluvia superiores a la media e incluso en octubre (ya entrado el otoño) se están produciendo en lugares donde ya no debería haber.

Es un tema sistémico. Está la cagá.
 
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