Metía en todo el campo, varios recuperaciones de balón de Valdivia terminaron en habilitaciones de él. Ahí uno dice qué pedazo de crá era este weón y jamás explotó tanto potencial. La final en Stgo. capaz que se ganaba sin penales, pero Sampa tuvo las típicas nubladas en los cambios y lo sacó, pero formaba un tremendo mediocampo con Aranguiz y Vidal, un murallón, ya que Diaz ahí fue de libero, para que Medel-Jara pudiera salir a perseguir a Messi/Aguero que tendían a recogerse o abrirse hacia las bandas.
Ese partido fue un partido clásico, un Francia-Brasil 98, un partido para ver varias veces. Además de intensidad pocas veces vista, los argentinos quedaron sin piernas de tanto meter también.
Ojala Rueda logre un 70-80% de la sinergia que tenía ese equipo.