El problema es que ya se intentó eso en las marchas en Iquique y rápidamente se instauró el discurso de que esos actos eran casi fascistas donde incluso se persiguió judicialmente a los que identificaron como autores de la quema de carpas.
Con esos antecedentes, frena cualquier acción de ese tipo, a menos que sea una multitud superior a la de Iquique.
Si es cierto, pero no es menos cierto que ese discurso se instaló solo en la extrema izquierda y/o el progrerío vociferante de redes sociales; y todo coadyuvado con el gentil auspicio de la prensa nacional (y extranjera) que también hizo su parte para potenciar y masificar ese discurso con contenidos y titulares como los sgtes.:
El problema con esta masividad de redes es que dan una
falsa ilusión del verdadero sentir de Chile. Las redes sociales y el oficialismo pueden decir una cosa de la inmigración; pero la gente de a pie, la mayoría poblacional, los sin voz, los millones de chilenos que se levantan a las seis de la mañana a trabajar y que no tienen ni andan pendiente de Twitter o Instagram, pueden decir otra: y estoy seguro que la mayoría de chilenos de este país está hasta la tusa con los inmigrantes.
Recuerdo cuando los del apruebo literalmente inundaron las redes sociales estableciendo el discurso de la “constitución fascista de Pinochet”. Los mismos políticos y militantes de izquierdas -Presidente la República incluido- hacían puntos de prensa con ese mismo discurso: "Pinoché aquí", "Pinoché allá", "Constitución hecha por cinco generales" etcétera, etcétera
¿Y cuál fue el resultado de todo ese desangrado comunicacional de izquierda con el comodín Pinochet?
Las marchas antiinmigración de septiembre de 2021 en Iquique
no terminaron por el establecimiento de ese discurso de la izquierda ni por las querellas contra los que quemaron las cosas de los inmigrantes, ¡no! (los iquiqueños ni mearon a los de Santiago y las querellas), sino porque el gobierno determinó sacar de ahí a esos inmigrantes, y desplazarlos a otro lugar distante. Con ello murió el objeto material de los protestantes y todos terminaron yéndose pa' su casa. Ese fue el fin de aquéllas protestas en Iquique.