Ayer conversaba con un amigo que tarde o temprano tanta mierda junta termina por afectarte. A lo que mi amigo me responde que lo mejor es alejarse un poco de todo el daño que le causan al país.
Al final la realidad pasa factura, no podemos sustraernos de la realidad y pensar que nada de esto no está pasando y que todo es un mal sueño, la realidad tarde o temprano te toca la puerta.
Crecí en un país con delincuencia controlada, podía de niño ir a visitar a amigos de otros sectores sin que me pasará nada. Ya más de adulto podía ir al centro sin que me pasará nada, negocios abiertos hasta tarde. Hoy están todos muertos de miedo, negocios cerrando a las 6 de la tarde.
Por años viví en un país libre de esa peste humana de piel negra, había cierta homogeneidad. Resulta que hoy Chile es solo un territorio, el país está plagado de razas proveniente de la mezcla con negros, ricos en cultura bananera y altos en delincuencia.
Claro que te termina afectado, no tan solo en lo visual, ya no sientes que estás en tu propio hogar.
Valparaíso está pa la cagada, feo y asqueroso, pero parece que esto se volvió una tradición, da lata ir al centro y encontrar todo rayado.
Anteayer nuevamente intentaron robar a una vecina dentro del pasaje, el ladrón quedó grabado pero "Y" no le va a pasar nada. Resulta que la casa hay que transformarla en un fuerte para que no te roben.
Ahora resulta que tengo que dejar de importar cosas al extranjero, porque además de demorarse 3 meses en entregarte tu compra internacional, ahora sí o sí te van a cobrar impuestos, se va la excepción tributaria, los políticos necesitan más platita. Aparte como guinda de la torta, como buena Empresa Estatal, corres el riesgo de que un funcionario le agarre cariño a tu compra, y se desliguen de responsabilidad dando un certificado cagón de perdida.
Claro que afecta quien gobierne pero como aquí tenemos una masa suficientemente escasa cultura y falta de valores, que llega cualquier pelagato ofreciendo redistribución a base de robarte en tu cara, ese es el weón que gana.