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Estado
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:entucara: PC

:entucara: Karol Camiona

FglpLutWQAMAjHG
 
Estaba trabajando mucho los fines de semana y en la noche :hands:



este wn se sube solo a la mesa pa que lo agarren pal webeo

pensar que el piñi le doblaba la edad, parecia enfermo de parkinson con tanto tic, lo odiaba todo el mundo e igual trotaba 5km diarios por las calles

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hasta deportes paraolimpicos hacia el wn

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el virgin boric hace parecer a Piñera como un chad


ay me dio lata salir a trotar:gaiahello:
 
El millonario egipcio que se llevó una mala impresión de Marcel en Nueva York.


Karim Abdel-Motaal, egipcio de nacimiento, pero que también tiene las nacionalidades de Suiza y el Reino Unido. Entre 1995 y 2001 el ejecutivo, que actualmente tiene 52 años, trabajó en JP Morgan en Nueva York, Londres y Singapur. Entre 2002 y 2008 estuvo en Morgan Stanley, en Nueva York. También trabajó en otras compañías, siempre con foco en inversiones en mercados emergentes.

Actualmente, y desde 2016, dirige KAM Portfolio Management, un macro hedge fund que invierte en mercados emergentes, basado en Londres, donde actualmente reside. Con ese vehículo de inversión que fundó, tiene activos bajo gestión (AUM) que rondan los US$5.000 millones, incluyendo su dinero y el de otros inversionistas.

De esos recursos, cuenta que tiene invertidos en Chile entre US$200 y US$250 millones, “pero si las cosas salen bien (en el país), puedo duplicarlos”, asegura. Ese monto, detalla, “incluye todo: empresas, inversiones directas en sociedades, así como valores públicos: acciones, bonos, etcétera”.

*****

¿Por qué asistió a la reunión en Washington con el ministro Marcel?

-Mi interés en Chile es como inversionista, pero también, siendo muy honesto, como admirador de Chile. Soy economista de formación, obtuve un Phd en Economía de la Universidad de Harvard en 1995. Chile fue el ejemplo que nos enseñaron en la universidad y a lo largo de mi carrera, respecto a cómo son las buenas políticas que logran una reducción rápida y poderosa de la pobreza, así como un aumento del empleo y del crecimiento. Y ver lo que Chile ha vivido en los últimos años, para mí es muy sorprendente e impactante. Así que fue una oportunidad para ponernos al día y discutir este extraordinario contraste entre el Chile que yo y muchos otros conocíamos y amamos, y el Chile de hoy, que es muy preocupante.


¿Qué le preguntó al ministro de Hacienda, y considera que recibió una respuesta satisfactoria?

-La respuesta breve es: no salí con una respuesta o explicación satisfactoria, y no me fui sintiéndome seguro o cómodo para invertir en Chile.

¿Y la respuesta larga?

-Las preguntas que hice fueron muy sencillas. El ministro estaba presentando lo que estaba haciendo el gobierno chileno en casi todas las dimensiones de políticas económicas. Habló del código laboral. Habló del código de inversiones y los impuestos corporativos, particularmente en minería. Habló del sistema de pensiones, así como de lo que están considerando hacer respecto al rol del Estado y de las empresas en litio y cobre. Y en cada una de estas dimensiones, utilizó el término “reforma”: reforma de pensiones, reforma fiscal, reforma laboral. Y lo que me hizo levantar la mano y hacer la pregunta, es que me sorprendió escuchar el uso de ese término y luego su descripción de lo que el gobierno planea hacer en cada una de estas áreas.


¿Por qué?

-El Chile que conocimos, con el que crecimos y en el que invertimos durante los últimos 25 años, no necesitaba ninguna reforma. Era lo que Turquía, Brasil y la India necesitaban reformar y lograr para alcanzar el mismo nivel de éxito. Así que cada cosa, en casi todas las dimensiones de la política económica que describió el ministro, eran, en mi opinión, y francamente la de la mayoría del mundo académico e inversor, no un paso en la dirección de una reforma, sino de una antireforma. Así que me sorprendió mucho verlos tratar de presentar como una reforma lo que estaban haciendo. Puedo ver por qué el ministro Marcel usó ese término. Es un hombre muy decente, está claro que es un buen economista, pero es muy obvio para los inversionistas que no está solo y que están sucediendo muchas cosas locas en el gobierno, y que está dando lo mejor de él, pero lo que describía no tenía ningún sentido.

¿Por ejemplo?

-Tomemos la reforma laboral: lo que Chile está haciendo al permitir la sindicalización y las negociaciones en toda la industria (negociación ramal o multinivel), es una situación en la que un pequeño grupo de trabajadores puede tomar una empresa como rehén sin que la administración de la empresa pueda despedirlos o sancionarlos de ninguna manera. Y esto en teoría suena como algo bonito, justo, equitativo, protrabajadores, todo encantador y agradable. Pero es catastrófico cuando piensas en alguien como yo. Quiero poner capital en Chile, el capital contrata trabajadores, y si los trabajadores pueden tomarme como rehén y detener mi empresa, y no puedo despedirlos ni tener ninguna disciplina sobre ellos, eso hará que no invierta. En lugar de Chile, voy a invertir en Corea del Sur o Malasia.

¿Qué otras reformas, a su juicio, no están bien?

-La reforma de pensiones: también catastrófica. Lo estudiamos en la Universidad de Harvard: Chile tenía lo que se conoce como un sistema de pensiones totalmente financiado. Tenía activos suficientes para cubrir la jubilación de la población. Permitieron retiros del 30%, una completa estupidez. Y ahora están pensando en un sistema que está parcialmente financiado, con una parte que se basa en los impuestos actuales, que podrían aumentar o disminuir según el ciclo político y quien esté en el poder.

Luego, en el sector minero, Chile solía estar entre los 5 a 10 principales países mineros del mundo en términos de productividad de la minería y los recursos naturales, junto con Canadá y Australia. Hoy ha bajado 20 o 13 puntos en relación con estos países. Y esto se debe a que el gobierno está enviando todas las señales de que si uno va a invertir en el sector minero, quiere quitarte las ganancias, quiere dificultarte la contratación y el despido de trabajadores, quiere competir contigo haciendo que las empresas del sector público ingresen a la industria.




:hands:

Parisi ya había comentado que nadie le creyó a Marcel en NY. Los inversores no tienen realismo mágico cuando se trata de dinero.
 
El millonario egipcio que se llevó una mala impresión de Marcel en Nueva York.


Karim Abdel-Motaal, egipcio de nacimiento, pero que también tiene las nacionalidades de Suiza y el Reino Unido. Entre 1995 y 2001 el ejecutivo, que actualmente tiene 52 años, trabajó en JP Morgan en Nueva York, Londres y Singapur. Entre 2002 y 2008 estuvo en Morgan Stanley, en Nueva York. También trabajó en otras compañías, siempre con foco en inversiones en mercados emergentes.

Actualmente, y desde 2016, dirige KAM Portfolio Management, un macro hedge fund que invierte en mercados emergentes, basado en Londres, donde actualmente reside. Con ese vehículo de inversión que fundó, tiene activos bajo gestión (AUM) que rondan los US$5.000 millones, incluyendo su dinero y el de otros inversionistas.

De esos recursos, cuenta que tiene invertidos en Chile entre US$200 y US$250 millones, “pero si las cosas salen bien (en el país), puedo duplicarlos”, asegura. Ese monto, detalla, “incluye todo: empresas, inversiones directas en sociedades, así como valores públicos: acciones, bonos, etcétera”.

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¿Por qué asistió a la reunión en Washington con el ministro Marcel?

-Mi interés en Chile es como inversionista, pero también, siendo muy honesto, como admirador de Chile. Soy economista de formación, obtuve un Phd en Economía de la Universidad de Harvard en 1995. Chile fue el ejemplo que nos enseñaron en la universidad y a lo largo de mi carrera, respecto a cómo son las buenas políticas que logran una reducción rápida y poderosa de la pobreza, así como un aumento del empleo y del crecimiento. Y ver lo que Chile ha vivido en los últimos años, para mí es muy sorprendente e impactante. Así que fue una oportunidad para ponernos al día y discutir este extraordinario contraste entre el Chile que yo y muchos otros conocíamos y amamos, y el Chile de hoy, que es muy preocupante.


¿Qué le preguntó al ministro de Hacienda, y considera que recibió una respuesta satisfactoria?

-La respuesta breve es: no salí con una respuesta o explicación satisfactoria, y no me fui sintiéndome seguro o cómodo para invertir en Chile.

¿Y la respuesta larga?

-Las preguntas que hice fueron muy sencillas. El ministro estaba presentando lo que estaba haciendo el gobierno chileno en casi todas las dimensiones de políticas económicas. Habló del código laboral. Habló del código de inversiones y los impuestos corporativos, particularmente en minería. Habló del sistema de pensiones, así como de lo que están considerando hacer respecto al rol del Estado y de las empresas en litio y cobre. Y en cada una de estas dimensiones, utilizó el término “reforma”: reforma de pensiones, reforma fiscal, reforma laboral. Y lo que me hizo levantar la mano y hacer la pregunta, es que me sorprendió escuchar el uso de ese término y luego su descripción de lo que el gobierno planea hacer en cada una de estas áreas.


¿Por qué?

-El Chile que conocimos, con el que crecimos y en el que invertimos durante los últimos 25 años, no necesitaba ninguna reforma. Era lo que Turquía, Brasil y la India necesitaban reformar y lograr para alcanzar el mismo nivel de éxito. Así que cada cosa, en casi todas las dimensiones de la política económica que describió el ministro, eran, en mi opinión, y francamente la de la mayoría del mundo académico e inversor, no un paso en la dirección de una reforma, sino de una antireforma. Así que me sorprendió mucho verlos tratar de presentar como una reforma lo que estaban haciendo. Puedo ver por qué el ministro Marcel usó ese término. Es un hombre muy decente, está claro que es un buen economista, pero es muy obvio para los inversionistas que no está solo y que están sucediendo muchas cosas locas en el gobierno, y que está dando lo mejor de él, pero lo que describía no tenía ningún sentido.

¿Por ejemplo?

-Tomemos la reforma laboral: lo que Chile está haciendo al permitir la sindicalización y las negociaciones en toda la industria (negociación ramal o multinivel), es una situación en la que un pequeño grupo de trabajadores puede tomar una empresa como rehén sin que la administración de la empresa pueda despedirlos o sancionarlos de ninguna manera. Y esto en teoría suena como algo bonito, justo, equitativo, protrabajadores, todo encantador y agradable. Pero es catastrófico cuando piensas en alguien como yo. Quiero poner capital en Chile, el capital contrata trabajadores, y si los trabajadores pueden tomarme como rehén y detener mi empresa, y no puedo despedirlos ni tener ninguna disciplina sobre ellos, eso hará que no invierta. En lugar de Chile, voy a invertir en Corea del Sur o Malasia.

¿Qué otras reformas, a su juicio, no están bien?

-La reforma de pensiones: también catastrófica. Lo estudiamos en la Universidad de Harvard: Chile tenía lo que se conoce como un sistema de pensiones totalmente financiado. Tenía activos suficientes para cubrir la jubilación de la población. Permitieron retiros del 30%, una completa estupidez. Y ahora están pensando en un sistema que está parcialmente financiado, con una parte que se basa en los impuestos actuales, que podrían aumentar o disminuir según el ciclo político y quien esté en el poder.

Luego, en el sector minero, Chile solía estar entre los 5 a 10 principales países mineros del mundo en términos de productividad de la minería y los recursos naturales, junto con Canadá y Australia. Hoy ha bajado 20 o 13 puntos en relación con estos países. Y esto se debe a que el gobierno está enviando todas las señales de que si uno va a invertir en el sector minero, quiere quitarte las ganancias, quiere dificultarte la contratación y el despido de trabajadores, quiere competir contigo haciendo que las empresas del sector público ingresen a la industria.




:hands:
Que buena entrevista, se agradece.


 
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