Igual, pensándolo más detenidamente, el acuerdo alcanzado no es tan malo...
En su origen: hay una parte importante de la población que querrá sí o sí cambiar la constitución actual, in aeternum. Si la wea no sale ahora, probablemente de aquí a 5 o 10 años más volvamos al mismo debate. Lamentablemente, la constitución actual está "políticamente" muerta. Por lo tanto, hay que buscar la forma menos arriesgada de armar una nueva.
En su contexto: poca gente va a votar por independientes desconocidos, porque ya desapareció el octubrismo que consideraba que cualquier weon merecía ser parte del proceso, y que idealizaba meter en el proceso a una vieja berta o un mapuche afrodescendiente. En el Chile actual, probablemente ganen la votación personas más reconocidas, con experiencia demostrada y que prueben tener sentido común, idealmente profesionales.
En su contenido:
- Se parte de la base que Chile es un país unitario y descentralizado, de partida Chile no podrá declararse "plurinacional".
- Se conservan el himno, la bandera y el escudo.
- Se parte de la base que los poderes del Estado son el poder ejecutivo, judicial y legislativo bicameral. Nada de inventos que busquen modificar esta base.
- Se mantienen el Banco Central, el Ministerio Público y la Contraloría General de la República. Aquí solo faltaría el tribunal constitucional, que habría que incorporarlo en el proceso de elaboración de la nueva constitución.
- Se consagran el derecho a la propiedad, la libertad de enseñanza y la libertad de las familias de escoger educación para sus hijos.
- Se conservan las fuerzas armadas, carabineros y la PDI.
- Se conservan los estados de excepción constitucional.
En su proceso de redacción: a pesar de que se incorporan paridad y escaños indígenas, me parece que esto no afectará negativamente en el resultado del proceso, dado que las limitaciones previamente mencionadas se encargarán de suprimir "malos elementos" que puedan generarse por parte del "Consejo Constitucional".
En definitiva, por muy creativos, extremistas, o locos que puedan ser los nuevos convencionales, con este acuerdo tenemos un punto de partida sólido y estable, que básicamente toma como punto de partida los principales aspectos positivos de nuestra actual constitución

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