Quiero tomar un momento para dejar el personaje antronero de un lado y hablar como soy realmente.
La migración hoy en día es un problema real para nuestro país. La patria como tal está en juego. Si los proceso migratorios fueran controlados, si efectivamente llegara lo mejor de lo mejor, gente que fuera un aporte, ningún problema.
Sin embargo, lo que vemos es que llega gente sin papeles, que desde sus países de origen reconocen que son delincuentes. Hemos visto crímenes que hace 10 años eran impensados y si hubieran llegado a suceder serían Cadena Nacional. Han llegado a matar, robar y destruir.
Es tiempo de que cada actor se ponga los pantalones y a una sola voz digamos no más. No solo por nosotros, si no por nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos.