Toda la inestabilidad que ha tenido Chile durante estos años comenzó con la eliminación del sistema binominal, y reemplazarlo por el proporcional. La Constitución de 1980 descansaba en altos quórums, básicamente buscaba una lógica de 2 coaliciones, una suerte de bipartidismo, lo cual obligaba a que cualquier reforma fuese transversal. El problema fue que Piñera I cedió en este punto, gracias a la presión de (((Lili Pérez))), abriéndole la puerta a multiples partidos. Hay que sumar a esto los 4/7 actuales, cosa que ya se ha discutido aquí.
Lo que se propone ahora vuelve a traer mayor estabilidad. Al tener una barrera de 5%, será un incentivo de facto para que existan nuevamente coaliciones, elimina a los partidos o movimientos chicos, y al introducir la disciplina partidaria, impide la existencia de los díscolos o las vueltas de chaqueta, cosa que ha sido abundante durante estos años. Al subir nuevamente lo quorums, cualquier reforma tendrá que tener un apoyo transversal, y al reducir el número de parlamentarios, cada voto tendrá más peso.
La actual clase política que está en el congreso no da ninguna señal de querer corregir el sistema de votaciones nefasto actual. Hoy por hoy, beneficia de sobremanera a la actual coalición de gobierno, ya que tendrían muchos menos parlamentarios.
El principal riego del voto en Contra, es que nos meterán a la actual constitución capítulos enteros de supuestos derechos sociales y ambientales, ya que tienen los parlamentarios necesarios, pero no cambiarán el sistema de votaciones. Ese es mi principal argumento para votar A favor.