Planes de modernización del Ejército de Chile
Emilio Körner.
El Gobierno del Presidente Domingo Santa María, recién terminada la guerra del Pacífico, estimó que el Ejército necesitaba modernizarse y organizarse, según las experiencias que el conflicto había dejado, tomando por modelo algún ejército europeo. El Gobierno puso sus miradas en Alemania, cuya institución militar, después de las campañas contra el Austria y Francia, se destacaba en Europa. Además, el Gobierno chileno ya había palpado, en el progreso general del país, con la Colonización alemana en Chile.
La embajada en Berlín, cumpliendo instrucciones del Gobierno, contrató en 1885 los servicios del capitán prusiano de artillería, Emilio Körner por sus brillantes antecedentes.
[editar]En Chile
Llegado a Chile, fue destinado a la Escuela Militar. Era en aquel tiempo Director de la Escuela, el General Luis Arteaga, quien acogió con todo entusiasmo la cooperación de Körner. Se empezó por reformar el plan de estudios y después se crearon cursos de oficiales alumnos, para especializarlos en las diversas áreas.
En 1887 el Gobierno acordó, a iniciativa de Körner, fundar la Academia de Guerra del Ejército de Chile, destinada principalmente a formar al Oficial de Estado Mayor y al personal, para los Comandos Superiores. Era esta una verdadera necesidad que se dejaba sentir en el Ejército, pues la guerra del Pacífico había dejado de manifiesto que era necesario tener en la paz una organización que correspondiera a las necesidades de la guerra; en aquella ocasión solo se disponía de unidades sueltas, todas dependientes directamente de la Inspección General del Ejército, de tal modo que los Comandos Superiores hubieron de improvisarse durante la guerra misma.
En la Academia de Guerra como en la Escuela Militar, Körner contó con la cooperación entusiasta de uno de los jefes que más contribuyeron a la reorganización del Ejército: el entonces Sargento Mayor, Jorge Boonen Rivera. La acción de ambos no sólo se concretó a la enseñanza de nuevas generaciones de oficiales, sino que, venciendo toda clase de dificultades, redactaron o tradujeron obras sobre historia militar, táctica, fortificación, etc., a fin de difundir en la oficialidad el estudio de los ramos más elementales del arte militar.