Pero en las ventas, que es lo importante, no sólo no trajo consigo el repunte de la consola, sino que hasta en su natal Japón tuvo el debut más pobre de la historia de la franquicia, casi condenando a la WiiU a una muerte lenta y anunciada.
¿Por qué Nintendo no apuesta, de una vez por todas, a un nuevo Metroid? ¿O por qué no invierte parte de los miles de millones de dólares que ganó con Wii y que sigue ganando con 3DS para comprar exclusivos que de verdad llamen la atención de aquellos gamers dispuestos a gastarse los 60 dólares que vale un juego en tiendas?
Es cierto que hay rumores de que, por fin, Nintendo creará una nueva IP, pero si después de todos estos años nos vuelven a sacar un jueguito infantil, para niños de hasta 10 años... entonces significa que, pese a toda esta suma de errores, no han aprendido nada y que, tal como piden muchos, su presidente Satoru Iwata debería admitir que es hora de dar un paso al costado.