La farsa absoluta es lo que tú sostienes. Lo que se hizó en los primeros años fue restituir las empresas expropiadas y los predios agrícolas a sus legítimos dueños, es decir, deshacer las políticas socialistas de apropiación de todos los medios de producción, al igual que dejar la fijación de precios y volver a los precios de mercado, las empresas estratégicas del Estado siguieron estando en manos del Estado, etc, es decir, se intentó volver a una situación económica normal, previa a las reformas de Allende. El que estuvieran metidos personajes como Sergio de Castro no significa que este tuviera chipe libre para hacer lo que quisiera en la economía del país, pues antes tenía que dar el visto bueno la Junta Militar.
Pero para demostrar lo mal informado que estás mejor referirse a hechos concretos e históricos; los que definieron en un primer comienzo la ruta económica del país fue la Junta Militar, en segundo lugar estaba el Comite Asesor de la Junta (compuesto por militares), en tercer lugar los designados en las carteras de Economía (general Rolando González, luego fue Fernando Léniz) y Hacienda (Contraalmirante Lorenzo Gotuzzo), y en un muy cuarto lugar, algunos asesores civiles como fue el caso de Sergio Castro. El que los "Chicago boys" tuvieran más claro el modelo a seguir, no significa que esa claridad también la tuvieran los oficiales. Como será que estaban tan perdidos que incluso le pidieron asesoría al gran Miguel Serrano.
Veamos también la "Declaración de Principios de la Junta de Gobierno" (11 de marzo de 1974), el cual tiene un fuerte contenido corporativista y subsidiario, pero no pro-capitalista (ésta fue redactada por asesores civiles en su mayoría).
Pero la declaración más importante es "Líneas de Acción de la Junta de Gobierno de Chile", publicado el día anterior, el 10 de marzo de 1974 ya que fue redactada por el Comite Militar, y proponía seguir el progreso industrial según el modelo sustitutivo, al igual que poner énfasis en el rol principal del Estado en el impulso del desarrollo.
La parte de la oficialidad que era tendiente a una concepción más estatista eran Leigh, Luis Danus, Gaston Frez, Oscar Bonilla, Javier Palacios, Sergio Arellano, etc, casi todos (imbuídos en el antiguo orden de la "Seguridad del Estado" en donde el Estado debe tener el control de los sectores estratégicos por una cuestión de seguridad nacional). Merino y Kelly (en resumen, la Marina) eran los principales pro-neoliberales, Pinochet era un pragmático, y finalmente se decidió por un modelo neoliberal por ser lo que los asesores civiles recomendaban. Sergio Nuño y Luis Danús fueron los encargados de la CORFO, cuya labor hasta 1975 fue la "normalización de la economía", devolviendo las empresas expropiadas (todas quebradas, endeudadas y sin capacidad productiva), pero, mantenieno las empresas estratégicas que tenía el Estado, igual que a la situación previa a la de 1970.
Una declaración del mismo Merino años más tarde: Los militares eran por principio estatistas, eran del mismo criterio de Ibáñez. Para los militares, sigue siendo Ibáñez el más grande presidente que ha habido en Chile, a pesar de que hizo cosas no tan buenas. La intención inicial fue devolver todas las empresas que tenían dueño, pero enseguida la intención era, de Pinochet y Leigh, mantener una economía controlada por el Estado. Por eso, la primera vez que se habló de economía social de mercado yo usé mucho la palabra “controlada”, que significaba que el Estado podía en ciertas cosas meter su mano. Por eso que al principio fue muy difícil que entrara el plan “Ladrillo”. ¿Y qué es el Ladrillo?, preguntaban".
Pinochet decía en ese entonces: "Es la misión fundamental de nuestro gobierno no crear divisiones entre hermanos. Por eso estamos entregando las tierras a los campesinos y no se devolverán los fundos legalmente expropiados. Así mismo ninguna mina, industria o empresa del área estratégica será devuelta".
Todo esto fue así hasta 1975, año en que Roberto Kelly, debido en gran parte a que en ese año ocurre una gran crisis económica a nivel internacional, a la caída del precio del cobre, y a que la inflación todavía no bajaba, recomienda seguir la política del shock (Plan Cauas). En este punto llegan civiles al gobierno; Jorge Cauas y Sergio Castro toman el mando de los ministerios de economía y hacienda. Esto, sumado a la visita de Milton Friedman al país dando sus "recetas económicas", marcaría los pasos que seguiría el gobierno militar en materia económica desde ese entonces, y lo que marcaría una hoja de ruta clara y definida, ya se había elegido que el neoliberalismo era lo indicado para volver a hacer funcionar el país, mientras que los antiguos oficiales darían un paso al costado para poder poder implementar aquellas reformas radicales que tenían bastante reticencia.
Esto viene del mismo Jose Piñera de cuando quizó imponer el sistema de las AFP: El libro detalla que “el último flanco de resistencia a la reforma vestía uniforme. El Comité Asesor del Presidente, en efecto, estaba integrado en esa época por un grupo de generales de convicciones estatistas. Cuando conocieron el proyecto de reforma previsional pensaron que ya los liberales habían ido demasiado lejos. El general Guillard era la voz más autorizada de este enfoque y desde un comienzo vio en nuestra iniciativa un paso gigantesco en dirección a un liberalismo supuestamente desintegrador. Pero en la amplitud de nuestra reforma vieron la oportunidad para derrotar el modelo económico”.
Apenas comenzó la reunión, el Presidente señaló que había que hacer un alto en la revisión de los últimos artículos del proyecto y que era necesario repensar cómo continuar adelante en este tema.
Desde luego, esas palabras me sorprendieron. Pero más me sorprendió el tono con que un general integrante del Comité Asesor me interpeló a continuación:
-Ministro Piñera, usted ha estado haciendo una encendida defensa del proyecto que se ha estado discutiendo... pero ¿se da cuenta usted de que está mutilando el poder del Estado? ¿Se da cuenta usted que este gobierno, en circunstancias políticas más adversas, podría necesitar ese poder que con este proyecto estamos sacrificando? ¿No cree usted que en este plano el liberalismo suyo nos está llevando demasiado lejos?”.
—Quiero saber, señor ministro, dónde existe un régimen previsional como el que usted quiere implantar en Chile, utilizando el poder, la popularidad y además el prestigio de las fuerzas armadas y su gobierno. Yo me pregunto ¿cómo se atreve... cómo es posible que se esté comprometiendo al régimen en un experimento tan incierto y tan discutible como esta reforma?
Los principales ideológos como puedes ver de las reformas neoliberales fueron civiles, los militares sabían poco y nada de economía, tenían buenas intenciones y se dejaron manipular por estos civiles que en el fondo solo querían enriquecerse a costa de un estado de excepción y vacío ideológico que había en las Fuerzas Armadas.