Le diría que produciendo ahora con la pistola de clavos 10 veces lo que producía hace 150 años, el hecho de que siga recibiendo un sueldo que siempre le alcanza más o menos justo para vivir, tal y como hace 150 años, y el que tenga una jornada laboral tan larga a pesar del aumento de su productividad (por la tecnología), constituye algo totalmente injustificado, que no tiene por qué ocurrir, y que ocurre única y exclusivamente porque el excedente de producción se lo ha estado acaparando sistemáticamente la misma clase social que lo acaparaba hace 150 años, pero ahora en proporciones biblicas, escandalosas, que sin embargo, por la comodidad en que hoy el obrero produce, pareciera que es mucho menos descarada... que hace 150 años.