El guatón Fuentes, era tela el gordo y eramos pesados con él. El wn tenía como una pubertad temprana; "barba" cuando a los demás no nos salía ni pelo en los cocos. Más que guatón, era macizo y compacto, en el equipo jugaba de lateral izquierdo y era el que más la mojaba, era el jugador con más cardio y uno -sino el más - de los más rápidos y fuertes; nos capitaneó en varias ocasiones, no era bueno técnicamente pero suplía con entrega.
Siempre recuerdo que una de las llaves regionales de la extinta "Copa Copec", nos comimos una boleta de 7 a 1 contra los
gringüitos del Chaytor; perdí 3 goles cantados esa tarde (incluido un penal) por pura displicencia, para anécdota queda el gol del honor que logré anotar. Por su parte, el guatón Fuentes corrió y metió por todos los que nos creíamos figuritas
Aquella tarde perdimos inapelablemente, el gordo terminó el partido con una
tos de perro que lo tenía casi al borde del vómito, el profe destacó su entrega y repudió el poco compromiso de algunos de nosotros - los pichangueros y habilidosos -. Ese día notamos que el gordo se entregaba al 100% en cada entrenamiento y qué decir de los partidos.
Los siguientes partidos fueron afrontados con una actitud distinta, no siempre ganamos, pero habíamos alcanzado el espíritu de equipo gracias al guatón como detonante.
Con todo ese grupo fuimos compañeros desde kinder, aún mantenemos el contacto y nos hemos topado en algunas pichangas universitarias. El guatón ahora no lo es y cambió el estigma del gordo por un cuerpo fitness.
