Creo que ha llegado casi la misma cantidad de Haitianos que de Venezolanos. Ahora es pan de cada día escuchar ese acento caribeño en las calles, en los parques, en las plazas. No les deseo mal a quienes no se beneficiaron de las altas exigencias a las empresas extranjeras cuando el paraíso socialista tenía una bonanza, o a quienes juntaron su dinero y no viajaban mensualmente a Miami a despilfarrarlo. El resto, especialmente esos con títulos falsos o de universidades callamperas, ojalá que los deporten.
Debieron haber aprovechado el apogeo de su país y haber juntado unas lucas para haberse ido a países desarrollados cuando vinieron los tiempos de escasez, este país apenas estaba mejorando un poco pero no puede hacerse cargo de miles de inmigrantes con otras costumbres, otra cultura y que en general, tienden a disminuir los sueldos.
Como recomendación para los antronianos y que no les pase como a estos venezolanos, y ya que han tocado el tema de que no alcanza la plata en las últimas páginas, hay maneras simples de ahorrar:
Si los trayectos son de 15 cuadras o menos, no hay que despilfarrar dinero en micro, metro, colectivo, taxi o uber. Caminar hace bien y puede ayudar a mantener el peso corporal o reducirlo.
Revisen bien la ropa, la calidad de las telas y las costuras. Ropa de buena calidad aguanta mejor el paso del tiempo y los lavados. En mi caso, llevo 15 años usando la misma ropa y es harto lo que se ahorra.
Compren los alimentos no perecibles cuando estén en oferta, disminuyan las carnes y aumenten el consumo de legumbres. Por sobre todo, cocinen en la casa, sale más barato que almorzar afuera.
No se trata de ser humilde, se puede vivir bien siendo austero.
Es lo mínimo que puedo aportar a este

forazo.