Ya cabros, trumpete al rescate
El ARN del coronavirus humano SARS-CoV-2 codifica la poliproteína ORF1b que se escinde en varias proteínas relevantes en su replicación. Una de ellas es la
polimerasa de ARN dependiente de ARN, llamada RdRp, o nsp12, clave en la catálisis de la síntesis del ARN del virus y diana de fármacos antivirales como
remdesivir y sofosbuvir. Se acaba de publicar en bioRxiv la estructura tridimensional del complejo proteico nsp12-nsp7-nsp8; se ha obtenido por criomicroscopia electrónica (cryo-EM) con una resolución de 2.9 Å. Además de ayudar a entender cómo actúan
remdesivir y
sofosbuvir, se espera que permita desarrollar nuevos antivirales específicos contra COVID-19 que sean más eficaces.
La estructura 3D del complejo proteico nsp12-nsp7-nsp8 del coronavirus humano SARS-CoV se publicó en
Nature Communications en 2019. Comparte muchas semejanzas (estructuras conservadas) con la de SARS-CoV-2 (antes llamado 2019-nCoV). Pero las pocas diferencias son claves para el desarrollo de antivirales específicos contra COVID-19. Esta figura muestra las diferencias entre las secuencias de aminoácidos de la proteína nsp12 del nuevo coronavirus humano SARS-CoV-2 (2019-nCoV en la figura), el coronavirus humano SARS-CoV y el coronavirus de murciélagos RaTG13. Parecen pocas diferencias, pero son suficientes para que los antivirales más eficaces contra SARS no sean los más eficaces contra COVID-19.
La estructura tridimensional a escala atómica de la proteína nsp12 permite estudiar con todo lujo de detalles su interacción con antivirales. En esta figura se muestra las interacciones propuestas para
remdesivir y
sofosbuvir. Supongo que ya sabrás que tres hospitales españoles han iniciado ensayos con remdesivir contra el Covid-19 (Marta Riesgo, “España inicia ensayos con remdesivir para tratar el Covid-19. Remdesivir, de Gilead, se estudiará en pacientes con coronavirus en hospitales de País Vasco, Madrid y Barcelona”