Confieso que me siento mal

.
Ayer tuvimos 37 °, afortunadamente aquí hay humedales y parques donde puedes bajar. Todo bien hasta allí.
En la madrugada me desperté con calorsh y bochornos ( si, me puse Berta) fui a abrir la ventana del balcón en el living y escucho que dicen mi nombre muy cerca de mi oído

. Veo la hora y son las 3:27, me fui a acostar muerta de miedo y pensando que quizás tengo esquizofrenia

.
Después del susto no pude dormir, empecé a recordar a mi suegro

, el quería venir Chile a mojarse los pies en el mar, ese era uno de sus deseos y obviamente conocer a su nieto que estaba por nacer.
El estallido social, mis arritmias y peleas con su otro hermano impidieron eso.
Un día yo iba con mi marido a dejar al hijo de 2 años al jardín, a pesar del estallido, funcionaba, mire al espejo del baño en el pasillo y vi a mi suegro. Llegó el taxi y llamaron a mi marido que lo habían encontrado muerto en el departamento de él, solo, un infarto mientras dormía.
La noche anterior había discutido con su otro hijo y la esposa de éste, se fue de la casa a su departamento en Omsk

.
Lloré como nunca, pero sabía que esto se veía venir, mi suegra falleció 7 años atrás y cuando pasa eso, el hombre no dura mucho, ellos fueron mi mejor ejemplo de familia, una pareja que sobrevivió en los tiempos de la URSS y las distintas crisis posteriores.
Una mujer que a pesar de todo tuvo 2 hijos y trabajaban turnos distintos en una fábrica para cuidarlos cada uno

. Él era un hombre muy inteligente, pero aún así perdió 3 dedos en la fábrica, seguía trabajando y estaba orgulloso de ello.
No pudimos ir al funeral, creo que la culpa me tiene imaginando cosas, pero en el fondo, sé que algún día volveremos para despedirnos correctamente. Por ahora, espero que nos este protegiendo.
Confieso que después de escribir esto, me siento un poco mejor.