Cafiolo
Hij@'e Puta
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francés y wekereke en un enunciado es redundante
Y no contraatacaron con taconazos o bailes coordinados con las tetas al aire?
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francés y wekereke en un enunciado es redundante

Son buenos chatos los Talibanes?
De todas formas, la mayoría de los Talibanes de ahora, recuerden que tienen 20 años de occidente en el cuerpo, es decir, vieron a mujeres trabajando, sin velo y una paz inusitada, por lo que es obvio que estén algo cambiados. Además con los celulares de ahora y el acceso al internet, se deben haber impregnado de la cultura de otros países. Por eso ya no están tan extremistas como antes.
finalmente las naciones y los pueblos buscan cuerpos de creencias comunes para poder organizarse. tras cada crisis grande os pueblos buscan sus raices y ahi esta la historia primordial y las religiones. sobre eso puede colocarse un cuerpo de creencias nuevo que estan continuamente renovándose o remplazándose. por ejemplo despues de la guerra civil china se remplazo el discruso imperial con el discurso comunista, ese fue el gran trabajo y de mao. el comunismo solo se asento cuando puedo conectarse con las creencias ancestrales (el bien comun, el estado remplaza ala emperador, dejaron de buscar acabar con las tradiciones antiguas. en chile vimos algo parecido con pinochet que busco tomar la figura del patron de fundo que es parte del inconciente colectivo de chile

Esta mina en cualquier momento se topa con un taliban mas chalado que el resto y hasta ahí nomás llegó![]()

La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com
repito... es puro morbo tener a esa weona ahí
son como los mapuches esperando que maten a algún comunero para hacerse las victimas
La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com


La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com


La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com
La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com

La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com

imagino, imagino. que en japon tienen algun plan de rearme rapido para el dia que el tipo sam se encoja de hombro
Ya desde el 2015 se ha constituido el sistema de defensa multidimensional.

La historia de Lord Miles
El documental:
Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.
Mientras todo el mundo intenta salir de Afganistán, Miles Routledge se ha metido de manera voluntaria en el país. A la hora de preparar sus vacaciones, este estudiante británico, de 21 años, buscó “los diez destinos más peligrosos del mundo” y se compró los billetes para la primera opción con el optimismo de Tintín, pero con la conciencia geopolítica del capitán Haddock. Aterrizó el pasado viernes 13 de agosto.
Comenzó a contar sus aventuras en redes sociales ganando miles de seguidores. Paseos por los bazares, fotografías de platos exóticos, selfis con ametralladoras, bromas sobre el estado de las cañerías… Respondía incluso con tranquilidad pasmosa cuando le preguntaban cómo se atrevía a llevar un gran crucifijo al cuello en un país que estaba siendo tomado por talibanes: "Soy un ferviente católico. Mi fe es todo". Pero en las últimas horas la aventura ha dejado ya de tener gracia. “Era consciente de los riesgos. Me la jugué y ha salido mal. Ahora soy consciente de que puedo morir en cualquier momento”, asegura a El Confidencial.
La conversación telefónica no es fácil. La línea se corta constantemente. Y de ruido de fondo se escucha la voz de un hombre que dice de manera tajante: "We have to go... NOW" (Tenemos que irnos… YA). “Nos han puesto un chaleco antibalas y nos han dicho que nos preparemos para correr. Creo que van a sacarnos de aquí”, explica Routledge este lunes por la mañana. Las últimas horas las ha pasado en un 'compound' en Kabul de Naciones Unidas donde también se alojan otras 50 personas, incluidos británicos, estadounidenses y turcos.
La voz del joven que se escucha al otro lado del teléfono poco tiene que ver con la de los videos que ha colgado en 4chan y Twitch, plataformas de 'streaming' utilizadas en su gran mayoría por jóvenes y 'gamers'. "¿Me podéis ver? Madre mía, ¿cuántos estamos ya conectados? No os preocupéis, me he criado en Birmingham, dicen que es la ciudad más peligrosa del mundo, así que esto es el paraíso (risas)… Me puse a mirar los diez destinos más peligrosos y los apunté como una lista de la compra… Tenía que ir a todos… No me arrepiento de nada… De mayor voy a ser banquero, me gusta el riesgo así que no me veía este verano tomando sol en la playa… (Risas) ¿Que si soy gay? No, tengo novia… tengo que llevarle un buen regalo después de esto (risas)… No, por aquí no hay Uber… Las cañerías son una broma… ¿Que si he visto talibanes? Sí, de hecho me di la mano con ellos… Yo soy muy educado y doy la mano con todo el mundo (risas)…".
Las preguntas que van dejando los seguidores en la plataforma son de lo más absurdas, creando una conversación que parece casi irreal en medio de un país sumido en el caos. Routledge se permite incluso hacer bromas sobre su título de 'lord'. “Es de esos títulos que puedes comprar en algunas páginas web. No tienen ninguna validez legal. Yo lo pillé hace dos años por 15 libras, pero en mi tarjeta de crédito de American Express aparece junto a mi nombre… Si me secuestran los talibanes quizá puedan valorarlo como una razón suficiente para mantenerme con vida, pensando que puede tener cierto poder de negociación. Pensarán que soy importante… En serio tenéis que haceros con un título de estos… Cuando lo ven en algunos restaurantes me han invitado a cenar y en los hoteles te dan la mejor habitación… Cuando voy al banco pongo voz de pijo y digo tengo que hacer algunas gestiones… Ya la gente te trata súper bien (risas)…”.
twitch stream
No es hasta que se ahonda más en su historia cuando entiende que Routledge no es un joven cualquiera. Ante la pregunta de si su familia está preocupada y si ha podido hablar con ellos recientemente, explica que lleva tres años sin tener ningún contacto con ellos. “Es gente terrible, terrible”, dice.
Antes de entrar en la universidad de Loughborough, donde estudia físicas, pasó también una temporada viviendo en la calle. No es un asunto sobre el que quiera profundizar. Aunque da la sensación que de esa etapa complicada viene su ferviente fe católica. “Estoy completamente preparado para la muerte, lo acepto”, señala. “Este viaje ha sido una prueba de Dios. Soy muy religioso, así que creo que me cuidará. Antes de irme les escribí una carta a mis amigos diciendo que si moría, que no me sintiera culpable, moriría feliz, religioso y orgulloso”, añade.
En la conversación, nada tiene que ver con el joven desinhibido y chistoso que aparece en los videos. ¿Tienes miedo? “Tengo mis momentos altos y bajos. No está siendo fácil. Y como católico tengo mi conflicto interior. Pero si muero no quiero que mis amigos se queden con la sensación de que pasé mis últimos momentos solo y asustado. Por eso intento hacer bromas”, añade.
Ante la pregunta de que en qué momento de verdad pensó que viajar a Afganistán era buena idea, explica que sabía que los talibanes comenzaban a ganar terreno, pero creía que pasarían meses antes de que pudieran llegar a Kabul. El plan inicial era pasar solo unos días. Había comprado un billete para Albania el 19 de agosto. Pero nada ha salido como esperaba. La comida comienza a escasear. Y también el agua. En todo el domingo tan solo pudo comer un plátano.
“De verdad que cuando aterricé el pasado viernes todo era absolutamente normal”, relata. “Pude hacer mis excursiones. Pero la gente empezó a decirme por redes que los talibanes avanzaban ya muy rápido. El domingo intenté ir al aeropuerto. El tráfico era imposible así que me puse a caminar y me compré un burka para hacerme pasar por una mujer y no levantar sospechas como occidental. Pero después de hora y media andando el calor era sofocante y me lo tuve que quitar”, explica. Cuando los talibanes le pararon y le preguntaron de dónde era, respondió Gales. “Pensé que no sabrían dónde estaba y que era mejor decir eso que británico”, asegura. Le dejaron pasar, pero fue imposible encontrar cualquier vuelo que saliera del país.
Routledge ha intentado ponerse en contacto con la Embajada británica, pero asegura que nadie ha respondido sus llamadas. “Fui hasta allí, pero ya no había nadie en el edificio y nadie responde en el teléfono para emergencias que había en la puerta. No hay nadie. Aunque no les culpo. Lo entiendo”, asegura. Se ha puesto en contacto con el consulado británico. “Estoy en una lista de espera para salir del país, pero dicen que puede llevar hasta dos semanas. ¿Qué voy a hacer en dos semanas?”.
La conexión telefónica vuele a cortarse. Le escribo un mensaje para saber si está bien. Le pregunto si hay un mensaje en particular con el que quiere que termine la entrevista. “Sí”, responde. “Siempre se trató de ayudar a la gente y comprender su mundo. Si algo tiene que salir de esto, quiero que la gente done a organizaciones benéficas para ayudar a los afganos. Todo el mundo me está prestando atención a mí. Pero es la gente normal y corriente de Afganistán la que está en problemas. Yo vine aquí sabiendo los riesgos y no me he quejado. Pero ellos están atrapados aquí de por vida”, concluye.
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Un británico de 'vacaciones' en Afganistán: "Me la jugué y ahora puedo morir"
Miles Routledge aterrizó el viernes en Kabul para “visitar el país más peligroso del mundo”. Pero la aventura ha dejado ahora de tener su gracia. Está atrapado y puede morir.www.elconfidencial.com
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Me autocito flojos culiaos.
El portavoz de la organización insurgente talibán, Suhail Shaheen, define a la República Popular de China como un país amigo, del que esperan que colabore en la reconstrucción de Afganistán. Incluso se compromete a garantizar que los inversores, y los trabajadores chinos no correrán ningún riesgo en un territorio controlado por ellos.
el grupo terrorista fundada por yihadistas uigures en el oeste de China. Y su respuesta es clara y tajante: no permitirán que desde Afganistán se ponga en riesgo la seguridad nacional de la República Popular.
Ya existen inversiones chinas en Afganistán vinculadas a la minería y a los recursos naturales que, como consecuencia de la guerra, no son operativas. (Muy probablemente con China teniendo de los cocos al taliban esas zonas serán aptas para trabajar)
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Mi profecía se hará realidad.
Hay una línea ferroviaria de China a Pakistán y se espera que pronto construyan una línea Afganistán-pakistan-China.
(Ya estaba weno ya , por fin algo de paz en esa zona de mierda)
muy pero muy dificil. medio oriente ha estado varias veces cerca de la civilizacion ya sea por desarollo interno (siglo de oro del islam) contacto con europa (imperio turco) y siempre el cuerpo de creencias islamicos termina por cortar a hachazos cualquier corriente de pensamiento ilsamica laica.
el islam funde al estado con la religion asi como a la administracion publica con la administracion militar.
el cristianismo por eje mplo separa la religion y el estado (lo de dios y lo del cesar) y la herencia romana separa lo militar de lo politico
en oriente (china, japon) la religion es algo netamente personal no establece pautas para lo politico
Qué lata que no haya una fuerza interna que pueda eliminar a estos monos con armamento.
..No tan descabellado si tienes tu propio fusil de asaltoNo dejo de preguntarme: ¿ahi cualquiera roba/compra/transa/se encuentra un fusil de asalto y lo lleva en la calle como quien lleva las compras. Y le disparan a quien quieren? Es descabellado.
