Los invito a atreverse a entregar folletos en la calle, no es tan peligroso como parece. Hay que dejar un rato de lado las redes sociales y llevar el mensaje hacia el berterío, porque cada vez que publicamos algo en Twitter, Facebook, Instagram o Tiktok, el mensaje no sale más allá de la fachosfera.
Hoy después de la pega me hice el tiempo y fui a una población de clase media baja a entregar folletos, y no tuve ningún problema, La gente en general lo recibió muy bien y los que no querían recibirlo lo rechazaban de manera educada.
Además, hacer presencia en la calle ayuda a tirar abajo esa caricatura de que los votantes de Kast son puros cuicos.