Alarma de papiro
Antronianos, habiendo tanto en juego, tenemos incluso que adquirir trucos que nos permitan influenciar en la votación de los demás. Por eso, en base a un librito que leí por ahí, me di la paja de redactar algún par de ideas acerca de cómo poder convencer sutilmente, que quizá nos puedan servir a la causa. Para no pecar de latero, no le metí tanta explicación detrás. De igual forma, creo que podemos sacar buenos resultados si al momento de conversar con un indeciso seguimos estos simples pasos:
1.- No insultar. De esa forma la persona no hará ningún esfuerzo en pensar como queremos. Un comentario bien intencionado siempre será mejor recibido que uno dado de forma ofensiva.
2.- Aun cuando nuestro interlocutor se ponga agresivo/a, no debemos devolver el insulto. Hay que tratar de ver qué hay detrás del por qué se apasiona tanto y comprenderlo. Esta persona captará tus intenciones de empatizar con él y verás que tarde o temprano bajará la guardia, poniéndote incluso más atención.
3.- Al argumentar, no mostrarnos soberbios sólo porque dominamos el tema del que se habla, esto sólo ocasionará que no nos tomen en cuenta. A nadie le gusta que venga un igual a querer enseñarnos, especialmente cuando es de postura contraria. Es una equivocación decir "mira, yo te voy a explicar..."
4.- También puede suceder que la otra persona al no verte como alguien muy conocedor en materia constitucional, no valore tu información. Para persuadirlo, puedes comenzar diciendo: "yo no soy un experto, pero el otro día escuché a uno diciendo que..."
5.- No intentes convencer dando la lata, nadie le pondrá atención a eso. Sé concreto. Si tienes que ser gráfico, hazlo, pero nunca llegando a ser engreído cuando muestres el dato.
6.- No lograrás sumar a nadie si eres irónico, burlesco o muy sobrado. Puedes ganar la discusión que tengas, pero sólo conseguirás que esa persona se aleje aún más. Nuestros argumentos deben venir desde la simpatía, respeto y humildad.
7.- Puedes buscar frases clave que te harán conectar y empatizar con él/ella, como por ejemplo: "Yo también le tenía fe a la convención", "una equivocación la puede cometer cualquiera", "conozco gente que votó apruebo y ahora está súper arrepentida", “yo me he equivocado muchas veces votando, lo bueno es que ahora tenemos opción de corregir el error”, etc.
8.- Apelar al lado emocional. Ejemplo: "Yo quiero un cambio, pero uno bien hecho”, “no quiero seguir agrandando el Estado para darle más poder a los políticos", "es mi plata y yo quiero decidir qué hacer con ella”, "no quiero ser un borrego de la ONU", “a la larga uno quiere lo mejor para todos, pero con este mamarracho estaremos peor que ahora”.
9.- Puedes nombrar sus cualidades personales y él/ella no querrá que se pongan en duda. Como por ejemplo: "Yo confío en tus capacidades. Eres inteligente y con harto sentido común. Podremos tener diferencias, pero tú al ser una buena persona, no querrás que aquí se instale un autoritarismo. Yo sé que sabrás decidir sabiamente y que no te dejarás llevar por campañas populistas ni ofertones constitucionales. Tú no eres tan ingenuo/a para caer en consignas políticas baratas, estás arriba de todo eso".
10.- Intenta enterarte de lo que esa persona más anhela y, cuando lo sepas, conéctalo con la opción Rechazo. Ejemplo: "Yo sé que tú estás buscando una mejor pega, si esta cuestión se aprueba muchas empresas se arrancarán y otras no querrán venir a invertir, por ende habrá menos empleo".
11.- Puedes darle argumentos para rechazar, un buen motivo, pero deja que la otra persona tome la decisión por sí sola. No le digas directamente que debe votar Rechazo. No lo obligues, deja que sienta la voluntad de querer hacerlo. Todos valoramos más los pensamientos cuando la idea proviene de nosotros mismos. Puedes inducirlo de cierta manera: “si no te gusta cómo está quedando la constitución, me imagino entonces que tienes claro por cuál opción votar”.
12.- Si fuiste capaz de convencerlo, no lo hagas evidente, deja que esa persona crea que tomó la decisión por sí sola.
13.- En caso que conozcamos gente que votó apruebo y que ahora irá por el Rechazo, tomarlo como algo natural. Podemos felicitarlo, pero no hacer mayor escándalo al respecto ni menos enrostrarle la elección errónea que tomó en el pasado. A nadie le gusta admitir que la embarró. Darle a entender que es normal haber tenido esperanza en el proceso y que será más que bienvenido en el Rechazo de salida. Incluso, aunque sintamos ganas de darle una buena bofetada por la venda que tuvo en sus ojos, debemos aguantarnos. La frase “te lo dije” debemos tenerla más que eliminada.
...no sé si está bueno o muy pésimo lo que escribí, pero bueno, quería aportar con eso. Me imaginaba hasta poniéndolo en Twitter para que puedan seguir las instrucciones otros adherentes del Rechazo, pero para eso ya habría que amononarlo quizás con un fondo más vistoso y yo soy negao pa' eso.