Se están dando plazo hasta antes de que se cumplan los 50 años del golpe, es decir: esta semana comienzan a discutir la reforma constitucional para modificar el articulo 142 de la actual constitución (en otras palabras, primero tienen que pasarse por la raja el plebiscito del domingo). Después de eso, deben cocinar a los nuevos constituyentes antes de fin de año, para tener redactada una nueva propuesta en los primeros 6 meses del 2023. De esta forma, en un universo paralelo, aunque el verdadero, Boric quedará como el impulsor y materializador de la primera constitución totalmente democratica, antipinochetista y con los planteamientos del borrador que le dieron a Bachelet el 2016, sus patroncitos de la ONU.
En otras palabras: usted se puede sentar a ver los posibles futuros como Doctor Strange y en todos, absolutamente todos, usted tendra que mamarse una nueva constitución.
Lamentablemente, el clon que insiste en que perdimos, tiene razón.