The Boz
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No tengo ningún interés en ver la secuela de Beetlejuice este fin de semana. Después de Alien: Romulus, estoy en una absurda encrucijada de no apoyar estos negocios de franquicias; para eso existen los archivos digitales dos meses después del estreno
. De todas maneras, esto me llevó a volver a ver otra película relacionada con Keaton que disfruté enormemente, así que paso a recomendarla.
PACIFIC HEIGHTS (1990)
Dirección: John Schlesinger
SINOPSIS: Una joven pareja (Melanie Griffith y Matthew Modine) decide arriesgarse a renovar una gran casa, sabiendo que la única forma de costearla es alquilando las habitaciones adicionales. Sin embargo, uno de sus inquilinos (Michael Keaton) tiene otros planes.
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Este thriller es una de esas “joyas ocultas” que pasaron un tanto desapercibidas en su época de estreno. Sin embargo, gracias al talento de sus actores principales y a la interpretación villanesca de Keaton, ha ganado cierta reputación tras su lanzamiento en home video y por una generación que creció viéndola en el cable. A pesar de sus años, la película sigue sintiéndose "relevante", especialmente para aquellos propietarios que han tenido experiencias con inquilinos como el personaje de Keaton (aunque, espero, sin los resultados finales de esta película. No arrendarle a caribeños podría ser una buena manera de prevenir esto). Además, la película presenta un caso temprano de fraude de identidad, un tema que hoy en día es más real que nunca debido a los avances tecnológicos.
Sí, es algo anticuada y se siente muy de comienzos de los años 90. Pero mi mayor sorpresa, luego de verla después de varios años, fue recordar lo increíble que es Keaton como villano. Prácticamente lleva sobre sus hombros esta película, que objetivamente es promedio, y la eleva. Es un antagonista magnífico, incluso cuando hace de villano cómico, como en Beetlejuice.
Esto realmente demuestra lo gran actor que es porque, al fin y al cabo, ¡es Keaton po hueón! Normalmente, en las películas, confías en él por los papeles que había interpretado hasta ese momento de su carrera. Imagínense a un Michael Keaton recién salido de Batman, en una habitación oscura, haciendo girar una cuchilla de afeitar y con una gran cucaracha entre sus dedos, tramando la ruina de una pareja. En esa época, y en cualquier época, eso es algo inesperado. Hay algo divertido en la idea de que sea él quien lo haga, en ver a una gran estrella de Hollywood que no tiene miedo y posee las bolas suficientes para interpretar a un psicópata despreciable (Henry Cavill y Will Smith podrían aprender algo de esto).
La película también es entretenida en cómo trata a los personajes de Matthew Modine y Melanie Griffith. Por momentos, es difícil saber si intenta presentarlos como la típica pareja joven estadounidense encantadora o si deliberadamente los hace parecer unos sacos de hueas, lo cual le da un toque interesante. Hay momentos en los que me pongo del lado del personaje de Keaton, al menos un poco, antes de que se vuelva completamente loco, claro. Hay más en Pacific Heights de lo que se espera de un thriller pedestre de la época, es lo que quiero decir.
En definitiva, la película me sigue pareciendo un thriller bastante sólido, dentro de la línea de películas donde "alguien es traicionado y obtiene su dulce venganza" tan recurrente de esta era, al estilo de Unlawful Entry y La Mano que Mece la Cuna. Michael Keaton, justo después de su papel como Batman, es el "chico malo" perfecto y por lejos lo más memorable de la película. Entonces, para quienes este fin de semana se queden en casa y no vayan a ver la secuela de Beetlejuice, esta podría ser una buena alternativa para satisfacer su dosis necesaria de Keaton.
. De todas maneras, esto me llevó a volver a ver otra película relacionada con Keaton que disfruté enormemente, así que paso a recomendarla.PACIFIC HEIGHTS (1990)
Dirección: John Schlesinger
SINOPSIS: Una joven pareja (Melanie Griffith y Matthew Modine) decide arriesgarse a renovar una gran casa, sabiendo que la única forma de costearla es alquilando las habitaciones adicionales. Sin embargo, uno de sus inquilinos (Michael Keaton) tiene otros planes.
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Este thriller es una de esas “joyas ocultas” que pasaron un tanto desapercibidas en su época de estreno. Sin embargo, gracias al talento de sus actores principales y a la interpretación villanesca de Keaton, ha ganado cierta reputación tras su lanzamiento en home video y por una generación que creció viéndola en el cable. A pesar de sus años, la película sigue sintiéndose "relevante", especialmente para aquellos propietarios que han tenido experiencias con inquilinos como el personaje de Keaton (aunque, espero, sin los resultados finales de esta película. No arrendarle a caribeños podría ser una buena manera de prevenir esto). Además, la película presenta un caso temprano de fraude de identidad, un tema que hoy en día es más real que nunca debido a los avances tecnológicos.

Sí, es algo anticuada y se siente muy de comienzos de los años 90. Pero mi mayor sorpresa, luego de verla después de varios años, fue recordar lo increíble que es Keaton como villano. Prácticamente lleva sobre sus hombros esta película, que objetivamente es promedio, y la eleva. Es un antagonista magnífico, incluso cuando hace de villano cómico, como en Beetlejuice.
Esto realmente demuestra lo gran actor que es porque, al fin y al cabo, ¡es Keaton po hueón! Normalmente, en las películas, confías en él por los papeles que había interpretado hasta ese momento de su carrera. Imagínense a un Michael Keaton recién salido de Batman, en una habitación oscura, haciendo girar una cuchilla de afeitar y con una gran cucaracha entre sus dedos, tramando la ruina de una pareja. En esa época, y en cualquier época, eso es algo inesperado. Hay algo divertido en la idea de que sea él quien lo haga, en ver a una gran estrella de Hollywood que no tiene miedo y posee las bolas suficientes para interpretar a un psicópata despreciable (Henry Cavill y Will Smith podrían aprender algo de esto).
La película también es entretenida en cómo trata a los personajes de Matthew Modine y Melanie Griffith. Por momentos, es difícil saber si intenta presentarlos como la típica pareja joven estadounidense encantadora o si deliberadamente los hace parecer unos sacos de hueas, lo cual le da un toque interesante. Hay momentos en los que me pongo del lado del personaje de Keaton, al menos un poco, antes de que se vuelva completamente loco, claro. Hay más en Pacific Heights de lo que se espera de un thriller pedestre de la época, es lo que quiero decir.
En definitiva, la película me sigue pareciendo un thriller bastante sólido, dentro de la línea de películas donde "alguien es traicionado y obtiene su dulce venganza" tan recurrente de esta era, al estilo de Unlawful Entry y La Mano que Mece la Cuna. Michael Keaton, justo después de su papel como Batman, es el "chico malo" perfecto y por lejos lo más memorable de la película. Entonces, para quienes este fin de semana se queden en casa y no vayan a ver la secuela de Beetlejuice, esta podría ser una buena alternativa para satisfacer su dosis necesaria de Keaton.



Muy buena Blood Simple y me enganché con películas de ese estilo y época. Me acuerdo de haber visto una con Christopher Walken y Sean Penn que tenía una atmósfera parecida, At Close Range (1986).


