Y yo critiqué a Biden por eso también, pero yo no soy el que anda shilleando por el principal suggar daddy del chancho de miraflores.
Ni Allende ni Maduro son conservadores solo por oponerse a los gay.
El clivaje más importante de Rusia en el siglo XIX que definió a conservadores (euroasiáticos) y liberales (occidentalistas) fue sobre el despotismo ruso, ya hablé antes de esto pero a diferencia de Europa donde se construyó un "rule of law" por medio de parlamentos, cortes, la nobleza, la lex natura, luego las constituciones, la personalidad jurídica, etc. Rusia no tuvo este desarrollo, por el contrario mantuvo una gobernanza estrictamente personalista y despótica, donde el gobernante de turno era la ley y se imponía unilateralmente.
Dicho despotismo ruso (en inglés se le conoce como russian lawlesness) dominó el debate político ruso entre los euroasiáticos que defendían dicha característica como un elemento que mostraba la superioridad de Rusia frente a occidente, y en su oposición a los occidentalistas, que lo veían como un claro atraso "russian backwardsness" de Rusia ante el mundo.
Este despotismo ruso lo puedes encontrar a lo largo de la historia rusa como un patrón, indiferente del sistema, pese a los intentos desde la revolución rusa hasta el intento demócratico liberal en los 90s, al final siempre se volvía al mismo despotismo moscovita.
Uno de los grandes pilares ideológicos de Putin, Ivan Ilin, a quien Putin cita constantemente y ha institucionalizado a más no poder, es uno de estos grandes defensores del despotismo ruso, mezclandolo con el fascismo y un fuerte cristianismo ortodoxo, el conservadurismo ruso no se define tanto por una defensa de la tradición como sí se define por este particular. Uno de los elementos particulares de Ilin, es que detalla un plan para una Rusia post-comunista para establecer un gobierno nacionalista y ortodoxo.
Putin mezcla este nacionalismo ultraconservador, cristiano (aunque harto a medias) y muy, muy despótico y personalista, con apoyo de la oligarquía rusa (Putin no es un quiebre, sino una continuación de Yeltsin por mucho que los putinistas quieran negarlo, hay una directa línea de continuación entre Yeltsin y Putin, uno de ellos es el apoyo de la oligarquía rusa a este) que se creó de forma extremadamente corrupta y mafiosa a través de privatizaciones y saqueo masivo, en algunos otros casos rusos mafiosos que se elevaron por medio de apoyos del gobierno legalizando sus sindicatos del crimen. Pero esta oligarquía no es delibertante como las occidentales, esta oligarquía de empresarios, ex-burócratas soviéticos, amigos políticos, mafiosos y warlords son puros yes-man de Putin, tal como buscaba este.