Nuevamente estamos de acuerdo, don wickedman.
Para mí la película es muy especial. Rara vez siento que recibo más de lo que pagué por la entrada, y esta fue una de esas. Me gustó tanto que la volví a ver en el cine con mi primo y su viejo, que era el que nos llevaba al cine cuando chicos.
Creo que tuve esa conexión fuerte con la película por lo inmersiva que es. Me costó sacármela de la cabeza los días siguientes. Sentía que había pasado el día en que transcurre la historia junto a los personajes, sobre todo en el juke joint, y que lo pasé bien. Guardando las proporciones, fue una sensación parecida a la que queda después de un concierto que significó algo importante.
Como dijiste, la dirección de Coogler es notable. Incluso cómo arma la geografía del lugar está súper bien hecho. Aún tengo en la cabeza detalles como el incidente en el primer piso, al fondo a la izquierda, con uno de los protagonistas sobre el final, o la ubicación de la pequeña habitación donde ocurre la escena hot subiendo las escaleras.
También coincido con lo que dijiste sobre Del crepúsculo al amanecer. Tienen estructuras casi idénticas, pero acá, antes de que entre el horror, hay una seducción previa, un ambiente oscuro y tenso provocado por el vampiro que te va envolviendo. En ese sentido me recordó un poco a Demon Knight, la primera película de Tales from the Crypt, a diferencia del caos inmediato que se desata en la otra después del baile de Salma Hayek. Y aunque esa también me encanta, esta claramente apunta más alto en lo artístico.
Creo que parte de esa búsqueda tiene que ver con lo bien pensado e integrado que está el subtexto. Es muy rico e interpretativo, reconoce los temas, pero no sermonea ni te dice qué mierda pensar. Por ejemplo, luego de esa imagen, que es potente, donde llegan los caucásicos al juke joint y uno espera la metáfora obvia, la película te da un giro. El ente maligno, en verdad, lo que busca es formar una especie de familia que une a todos, sin importar razas ni credos, pero borrando por completo las identidades individuales y culturales de cada uno. Es como una forma de asimilación que termina siendo aniquilación. A mí me funciona como recordatorio de esa idea pelotuda de armonía en un mundo post-racial que nos quieren meter. La escena de los créditos con Buddy Guy me parece que refuerza la idea. El viejo prefiere irse al infierno antes que perder su identidad y unirse eternamente a un culto multirracial falso… créeme que no esperaba encontrarme con esos temas ni tener que pensar en eso a partir de una pieza de género como esta. Aplaudo ese tipo de cosas.
Ese es solo un ejemplo, porque en muchos sentidos la película es, para mí, más que nada sobre el poder de la música y el efecto comunitario trascendental que puede llegar a tener. Y eso me lleva a esa escena que es trascendente en todo nivel, que no deseo spoilear demasiado para los weones que no la han visto, pero donde la película tiene la confianza, literal y figurativamente, de quemar el techo. Esa secuencia es (y se sabe) increíble. Por sí sola, diría que ya vale el precio de admisión. Funciona en todos los niveles.
Y por último, estoy de acuerdo en que ojalá no hagan una secuela, pero me parece que es casi inevitable. Si la van a hacer, tu idea es muy buena. A todo esto, esa secuencia que mencionaste con los indios me recordó a La cosa, de Carpenter. A la escena cuando llega el perro al campamento escapando de los noruegos y termina refugiado con los gringos, para más tarde desencadenar el caos. Y más adelante en Sinners hay otra que recuerda a la escena del test de sangre, solo que acá es con ajo para ver quién es el vampiro, y le dan un giro cómico.
Hay mucho para disfrutar en esta, ojalá todos la vean.
P.D. off topic: Recién leí que Tarantino dijo hace un par de días que le gustó Havoc. “Pretty fucking bad-ass” fueron sus palabras. No estábamos tan mal.