Este 5-2 sin alma o el 4-0 del PSG al Atlético me recuerda a una discusión que tuve el otro día, el que llegó a una deriva demasiado desapasionada y aséptica el fútbol en Europa. Te salen resultados atractivos en primera instancia, como la llave del Inter con Barcelona, pero muertos en el fondo, donde no se defiende y parece no importarles.
Culpo a dos partidos que tuvieron una vidriera demasiado notoria para el resto del mundo, al 5-0 del Barcelona a Mourinho el 2010 y el 4-0 de España a Italia el 2012. A partir de ahí murió el catenaccio y todas las escuelitas que derivaron de este en Italia y pasaron a ser los tanos meros imitadores de las ideas del resto de Europa.
Había un equilibrio perfecto entre el fútbol tacticista, físico y con alma en Italia en los '90 y '00. Nunca más se va a ver algo así. Sin corrupción quizas duraba una década más. El resto son sólo escuelas de la correción política y superioridad moral. Esto mismo lo dijo Capello que criticó el presente de los italianos y con Gattuso están tratando de volver a las bases del equilibrio de hace 13 años.
Le hizo mucho daño al fútbol Guardiola. Saben a gloria ahora los Mundiales del 2006 y 2010, criticados en su momento, sobretodo el primero, por la falta del goles y de resultados "atractivos". Vayámonos un ratito a la chucha, aquí está el "producto" que tanto querían.