La pesada herencia fiscal que dejará el gobierno de Boric
En dos semanas más se conocerá el cierre preliminar de las cuentas fiscales de 2025. Los expertos ya anticipan un escenario complejo, con holguras de gasto estrechas para el próximo gobierno. Ingresos menores a lo esperado siguen generando problemas a la Dipres y varios esperan que el balance fiscal estructural presente un déficit incluso mayor a 3% del PIB, una desviación similar a la de 2024.
El 30 de enero será una fecha de especial relevancia. Ese día, la Dirección de Presupuestos, Dipres, publicará el Informe de Ejecución Fiscal de diciembre y con ello se conocerá el cierre preliminar del 2025. Será la primera aproximación que tendrá el nuevo gobierno a la situación fiscal que deberá enfrentar cuando asuma el 11 de marzo del 2026. El cierre definitivo estará a fines de marzo o principios de abril.
La última proyección que entregó la Dipres, que lidera Javiera Martínez, quedó escrito en el Informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre. En ese reporte se delineó que los ingresos para el 2025 serán de $75.010.477 millones (22,4% del PIB), lo que implica un aumento de 6,8% real anual con respecto a 2024. Mientras, los ingresos “estructurales” alcanzarían los $74.044.006 millones. En relación a la proyección hecha cuando se fijó la meta fiscal, la cifra corresponde a una caída de 0,2% del PIB, por ingresos ligados al cobre. Por el lado del gasto público se proyecta un aumento de 2,6% en el año.
Así, considerando ambas variables, la Dipres estima un déficit efectivo de $6.581.385 millones, equivalente a 2% del PIB. Para el balance fiscal estructural la proyección es de -2,2% del PIB. Este último registro está muy por sobre la estimación inicial que realizó el gobierno, de -1,1% del PIB. Luego, a principios del 2025 la previsión se amplió a -1,6% del PIB y en el informe de junio pasó a -1,8% del PIB: en septiembre subió al ya mencionado -2,2%. Este registro está también por sobre el -1,6% que Hacienda dejó escrito en el decreto de política fiscal.
Pero más allá de las estimaciones que en septiembre entregó Hacienda, el escenario fiscal se prevé incluso peor. Un anticipo de aquello es que las cifras fiscales a noviembre indican que las proyecciones para los ingresos fiscales estarán otra vez por debajo de lo proyectado.
Todo esto tiene implicancias directas en los resultados del balance fiscal, lo que generará una pesada mochila para la nueva administración.
¿Otro año con déficit sobre 3% del PIB?
El 2024, la cifra con que cerró el balance fiscal tanto estructural como efectivo sorprendió a los economistas y a los políticos. Esto porque los registros estuvieron muy por sobre lo estimado. Si la estimación para el balance estructural era de -1,9% del PIB, el cierre de año arrojó un -3,3% del PIB. Y el déficit efectivo se estimó en -2% del PIB y el saldo final llegó a -2,8% del PIB.
“Para el cierre de año seguimos anticipando un déficit efectivo en torno a 2,5% del PIB, por sobre el 2% estimado en el último Informe de Finanzas Públicas. Esta diferencia se explica principalmente por menores ingresos, más que por un desvío relevante del gasto”, afirma el economista jefe de Santander, Andrés Sansone.
Éste prevé que “la combinación de una recaudación menor a la prevista y un precio del cobre más alto podría llevar a que el balance estructural se acerque a -3% del PIB”.
Otros economistas realizan una proyección similar con cálculos que prevén hasta un -3,4% del PIB.
En dos semanas más se conocerá el cierre preliminar de las cuentas fiscales de 2025. Los expertos ya anticipan un escenario complejo, con holguras de gasto estrechas para el próximo gobierno. Ingresos menores a lo esperado siguen generando problemas a la Dipres y varios esperan que el balance...
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