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El Tema de Jamones Kaiser y el PNL




El Partido Nacionalista Libertario (PNL) anunció durante este jueves que presentará un proyecto de indulto general para los uniformados que han sido condenados por casos ocurridos en el estallido social de 2019.
Fue el timonel del partido, Johannes Kaiser, quien dio a conocer la propuesta legislativa de la colectividad en un punto de prensa e informó que su hermana, la senadora Vanessa Kaiser, está reuniendo firmas para presentarlo.

“La senadora Vanessa Kaiser, por supuesto en representación del Partido Nacional Libertario, ha presentado y está buscando ahora las firmas para un proyecto de indulto general para todos los uniformados que han sido condenados o están procesados en razón del uso de la fuerza, durante el periodo del 18-O y en adelante”, contó.
Asimismo, señaló que se reunió previamente con el oficial de Carabineros, Pablo Andrés Carvajal Díaz, quien fue sentenciado a siete años de cárcel por su responsabilidad en el delito consumado de apremios ilegítimos calificados, cometidos durante las manifestaciones del estallido social.
Kaiser manifestó que “esta responsabilidad no solamente debe ser una responsabilidad del Presidente de la República, sino que también del país completo, que tiene que agradecer a sus uniformados, tanto militares como carabineros y policías de investigaciones, el no haber perdido definitivamente su institucionalidad y su democracia el 18-O y los meses que siguieron”.


 



El Partido Nacionalista Libertario (PNL) anunció durante este jueves que presentará un proyecto de indulto general para los uniformados que han sido condenados por casos ocurridos en el estallido social de 2019.
Fue el timonel del partido, Johannes Kaiser, quien dio a conocer la propuesta legislativa de la colectividad en un punto de prensa e informó que su hermana, la senadora Vanessa Kaiser, está reuniendo firmas para presentarlo.

“La senadora Vanessa Kaiser, por supuesto en representación del Partido Nacional Libertario, ha presentado y está buscando ahora las firmas para un proyecto de indulto general para todos los uniformados que han sido condenados o están procesados en razón del uso de la fuerza, durante el periodo del 18-O y en adelante”, contó.
Asimismo, señaló que se reunió previamente con el oficial de Carabineros, Pablo Andrés Carvajal Díaz, quien fue sentenciado a siete años de cárcel por su responsabilidad en el delito consumado de apremios ilegítimos calificados, cometidos durante las manifestaciones del estallido social.
Kaiser manifestó que “esta responsabilidad no solamente debe ser una responsabilidad del Presidente de la República, sino que también del país completo, que tiene que agradecer a sus uniformados, tanto militares como carabineros y policías de investigaciones, el no haber perdido definitivamente su institucionalidad y su democracia el 18-O y los meses que siguieron”.



"Nacionalista" Libertario... Periodistas qlos 🤷‍♂️
 

Johannes Kaiser: “Hay diputados naífs que le perdonan la vida a la izquierda; ellos van a transformar a Chile en un maldito infierno”

El diputado y líder del Partido Nacional Libertario fijó su postura frente a los primeros tres meses del gobierno del Presidente Kast.

Se cumplieron los primeros cien días desde la instalación de José Antonio Kast en La Moneda. Un hito que reconfiguró el mapa de fuerzas de las derechas chilenas. Para realizar un balance descarnado de este arranque, analizar la «mega reforma» económica y profundizar en las tensiones internas del bloque,
En una intensa conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci, el exaspirante presidencial valoró el retorno de la «seriedad» a la administración fiscal. Pero marcó distancias con la actual coalición gobernante. Les exige mayor audacia en el recorte del aparato estatal, confirmando autonomía frente a La Moneda. Y lanza duras advertencias frente al comportamiento de la oposición.

Los primeros 100 días del Presidente Kast
Al evaluar el trimestre inicial de la administración de Kast, Kaiser fue enfático en señalar que, si bien representa un avance respecto al periodo de Gabriel Boric —al que calificó como «lo más malo que ha pasado por nuestro país hace mucho tiempo»—, el Ejecutivo ha pecado de lentitud en reformas estructurales.


Entrevista completa 👇
 

Timonel PPD: "Republicanos está trabajando para Johannes Kaiser y no para Kast" :grito:

Raúl Soto dijo que, "tironeado" desde su derecha y temiendo perder electorado, el partido oficialista actúa a beneficio de Libertarios al extremar posturas.

Agustín Romero reaccionó con "risa" ante tal planteamiento, dado que el Socialismo Democrático "figura como vagón de cola del Frente Amplio y el Partido Comunista".
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libertario, la wea chistosa... :entucara: guaton qliao porro
Zurdo ctmare infesto, vira del foro lacra culiá inútil hijo de las mil reputas que te reparió
Te lo digo con el mayor de los respetos, y espero sinceramente que no lo tomes a mal. Por el contrario, confío en que recibas estas palabras con altura de miras, madurez y sensatez que corresponden a personas adultas, capaces de anteponer el entendimiento y el respeto mutuo por sobre cualquier diferencia.
 
Zurdo ctmare infesto, vira del foro lacra culiá inútil hijo de las mil reputas que te reparió
Te lo digo con el mayor de los respetos, y espero sinceramente que no lo tomes a mal. Por el contrario, confío en que recibas estas palabras con altura de miras, madurez y sensatez que corresponden a personas adultas, capaces de anteponer el entendimiento y el respeto mutuo por sobre cualquier diferencia.


fachopobreflojoculiaopulmonesvirgenes ctmare infesto, vira del foro lacra culiá inútil hijo de las mil reputas que te reparió


:tecito:
 

“El Senado no escuchó realmente razones”: Kaiser y rechazo de acusación constitucional contra Grau

Johannes Kaiser, cuestionó el rechazo del Senado a la acusación constitucional presentada contra el exministro de Economía, Nicolás Grau, asegurando que la Cámara Alta desestimó los argumentos del libelo y evitó exigir responsabilidades políticas por el manejo de las finanzas públicas.



 


El Partido Nacional Libertario asegura que hay una responsabilidad de Chile Vamos, que votó en contra del libelo. "Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer; constitucionalmente perseguimos una responsabilidad que está muy clara por parte del exministro Grau", dijo Johannes Kaiser.

Agregó que "no creo que seamos nosotros los que tenemos que dar explicaciones, sino aquellos que, reconociendo en todas sus votaciones que el señor Grau había dejado un desastre, decidieron que era mejor no condenarlo (...) Tomaron una decisión estratégica y táctica equivocada".
 

Johannes Kaiser: “Hay diputados naífs que le perdonan la vida a la izquierda; ellos van a transformar a Chile en un maldito infierno”

El diputado y líder del Partido Nacional Libertario fijó su postura frente a los primeros tres meses del gobierno del Presidente Kast.

Se cumplieron los primeros cien días desde la instalación de José Antonio Kast en La Moneda. Un hito que reconfiguró el mapa de fuerzas de las derechas chilenas. Para realizar un balance descarnado de este arranque, analizar la «mega reforma» económica y profundizar en las tensiones internas del bloque,
En una intensa conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci, el exaspirante presidencial valoró el retorno de la «seriedad» a la administración fiscal. Pero marcó distancias con la actual coalición gobernante. Les exige mayor audacia en el recorte del aparato estatal, confirmando autonomía frente a La Moneda. Y lanza duras advertencias frente al comportamiento de la oposición.

Los primeros 100 días del Presidente Kast
Al evaluar el trimestre inicial de la administración de Kast, Kaiser fue enfático en señalar que, si bien representa un avance respecto al periodo de Gabriel Boric —al que calificó como «lo más malo que ha pasado por nuestro país hace mucho tiempo»—, el Ejecutivo ha pecado de lentitud en reformas estructurales.


Entrevista completa 👇


Pero en la última entrevista q dio en Radio Infinita dijo que, le caía bien Schalper.
No te puede caer bien un brea q quiere destruir el país.

El cerdo es más weón q las palomas.
Si le preocupaba tanto el Senado, se hubiese postulado ahí (en vez de ir a perdedor en la presidencial), habría tenido otro voto asegurado en la cámara alta, y hubiese metido mucho más ruido político.
Metido en YT defendiendo venecos, no mueve la aguja.
Partido culiao callampa sin neuronas.
 
Pero en la última entrevista q dio en Radio Infinita dijo que, le caía bien Schalper.
No te puede caer bien un brea q quiere destruir el país.

El cerdo es más weón q las palomas.
Si le preocupaba tanto el Senado, se hubiese postulado ahí (en vez de ir a perdedor en la presidencial), habría tenido otro voto asegurado en la cámara alta, y hubiese metido mucho más ruido político.
Metido en YT defendiendo venecos, no mueve la aguja.
Partido culiao callampa sin neuronas.
Te daría el punto, pero la irrupción de Kaiser en su candidatura presidencial debe ser tomada como una apuesta en el largo plazo, ten presente que, el coquitos de terciopelo recién vino a salir pdte. en su 3ra postulación
 
Ratis qls .. policia zurda reql :ohno:
LA PDI ES UNA ALA DE LA LOGIA MASONICA CHILENA, LA FUNDARON LOS MASONES, Y LA PDI ES LA CUARTA ORGANIZACION ARMADA, ESTA POR DEBAJO DE CARABINEROS, Y ES LA MAS DE BAJO NIVEL, PERTENECE A UNA LOGIA IMPORTANTE, A LA DE MENOS PESO, Y ES LA MAS CORRUPTAS DE LAS LOGIAS MASONICAS CHILENAS. PUROS MASONES CORRUPTOS EN LA PDI.


LEAN LAS CRONICAS SE COMO SE FUNDO Y CONSTRUYO LA PDI DESDE 1932, ESTA TODO RELACIONADO CON EL CONTROL DE LA MASONERIA CHILENA

EN CHILE HAY 334 LOGIAS MASONICAS, CADA UNA CON DIFERENTES NOMBRES, TODOS LOS AÑOS SALEN 2 O SE FUNDAN, CON NOMBRES DISTINTOS. CASA UNA ADQUIERE Y RECLUTA MIEMBROS DE AL MENOS 100 O 300, CADA MIEMBRO DEBE TENER DETERMINANDA INFLUENCIA EN LA SOCIEDAD, SON SUPER ELITISTAS, Y BUSCAN OJALA QUE SUS MIEMBROS TENGAN RELACION CON EL PODER.



Relación Histórica y Política: Pedro Álvarez Salamanca fue un hombre de confianza del alessandrismo durante la década de 1930. Por ejemplo, durante la crisis política de 1932, su residencia particular en Santiago fue el lugar estratégico donde se reunieron figuras como Arturo Alessandri, el líder socialista y ex Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Eugenio Matte, y Marmaduke Grove para coordinar movimientos políticos. [1, 2, 3]
 
Última edición:
Pero en la última entrevista q dio en Radio Infinita dijo que, le caía bien Schalper.
No te puede caer bien un brea q quiere destruir el país.

El cerdo es más weón q las palomas.
Si le preocupaba tanto el Senado, se hubiese postulado ahí (en vez de ir a perdedor en la presidencial), habría tenido otro voto asegurado en la cámara alta, y hubiese metido mucho más ruido político.
Metido en YT defendiendo venecos, no mueve la aguja.
Partido culiao callampa sin neuronas.
No mueve la aguja pero hasta los PPD dicen que el republicano se mueve por Kaiser. Cómo hubiera sido el gob del Kastrado sin Kaiser? Piñera 3 1/2.

Kaiser ha tirado al gobierno hacia la derecha. Que le caiga bien Schalper es irrelevante, solo indica que no es personal su molestia, es por como se comporta en política.
 
Pero en la última entrevista q dio en Radio Infinita dijo que, le caía bien Schalper.
No te puede caer bien un brea q quiere destruir el país.

Es que hay que ser muy weon para hacerse enemigos de forma gratuita en politica.

"ten mas cerca a tus enemigos que a tu amigos"

Por algo la Pamela Jiles rara vez ataca a Jamones.
 


Johannes Kaiser: “Kast no puede prescindir de Chile Vamos, pero otra cosa es dejar que ellos establezcan el ritmo”

El presidente del Partido Nacional Libertario prefiere no hacer una autocrítica por la fallida acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, que desató un quiebre en la derecha. En vez, asegura que hay "diagnósticos incompatibles" al interior del sector y que "las posturas más duras son aquellas que entregan popularidad".


Lejos de hacer una autocrítica, el presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, sigue defendiendo la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, que esta semana el Senado votó apabullantemente en contra.

“¿Por qué hacer una autocrítica?”, responde. “Hicimos lo que correspondía legal y constitucionalmente. El tema es que mucha gente cree que uno debe hacer las cosas por conveniencia y nosotros creemos en hacerlas porque es lo correcto. Y estamos dispuestos a asumir costos por hacer las cosas cuando son correctas”.

Kaiser desdramatiza la batalla que se armó en la derecha con este episodio, que enredó al oficialismo y terminó golpeando a La Moneda. Es más, asegura que “nada nuevo” es lo que devela este suceso porque hay “diagnósticos incompatibles” entre las fuerzas de la derecha. Asegura que los libertarios no han puesto la música en estos cuatro meses de gobierno, que no piensan dejar de ser “oposición amigable”. Y que Kast, aunque no puede prescindir de Chile Vamos, no debe dejar en sus manos el ritmo de su gobierno.

¿En qué sentido la rosca por la acusación no devela nada nuevo sobre la derecha?

Una de las razones por las cuales existe el Partido Nacional Libertario, o se generó la dinámica que llevó a la construcción del Partido Republicano, fue el hecho de que en nuestro país existía un referente político que no representaba la voluntad de sus bases. Eso significa que estaban permanentemente buscando el acuerdo –malos acuerdos– mientras sus bases buscaban una defensa consolidada o consecuente de una serie de principios, que por lo demás están articulados de manera bastante similar en las declaraciones de principios de casi todos los partidos. Eso está por un lado, por otro lado hay un tema de carácter en el enfrentamiento político.

¿Un tema de estilo?

No. Es un problema de diagnóstico. Hay gente en Chile Vamos que todavía está peleando las batallas de los 90.

¿En qué sentido?

Siguen pensando que cayó el muro, que Francis Fukuyama tuvo razón, que no hay un peligro para la democracia, que ganaron. Que se puede llegar a acuerdos con esa izquierda que supuestamente estaba derrotada intelectual y materialmente, que abrazó hasta cierto punto las ideas del mundo libre, como fue el caso de Tony Blair en Inglaterra o de Schröder en Alemania, y que generaron lo que se llamó en su momento el nuevo laborismo, la nueva socialdemocracia, que en Chile tiene su parangón en lo que fue la Concertación. Lo que sucede es que no vieron venir una nueva ola revolucionaria, mucho más subrepticia, mucho más maligna hasta cierto punto que la anterior.

¿Cómo se entiende entonces que Kast tenga dentro de su gobierno a Chile Vamos?

El presidente Kast, en su momento entendió que algo no calzaba, pero no sé hasta qué punto entendió la profundidad del desafío al cual estamos enfrentados. En Chile, a partir del 2010 o algo así, tienes una consolidación de una alianza, gracias a Bachelet. Bachelet integra dos elementos que tenían que destruir la socialdemocracia chilena dentro de las estructuras de poder de la izquierda en el Estado. Introduce al Frente Amplio de la mano de Jackson, a quien le garantizan un cupo. Y por otro lado, mete al Partido Comunista, ahí se forja una alianza entre los antiguos marxistas y los nuevos revolucionarios que termina culminando en la cuasi destrucción de nuestro sistema democrático el 18-10. Y eso no lo entiende o no lo quieren entender los poderes fácticos en Chile, que son los que controlan a la derecha tradicional.

¿Y eso incluye a José Antonio Kast?

El intuye, tiene mucho instinto político para estas cosas. Pero en Chile Vamos nunca entendieron realmente a lo que estaban enfrentados para el 18-10 y antes de eso. Y es por eso que les pasaron por encima.

El punto es que Kast no puede prescindir de Chile Vamos para gobernar.

No, no puede prescindir de Chile Vamos, pero otra cosa es dejarle que ellos sean quienes establecen el ritmo.

¿Y eso es lo que está ocurriendo?

Lo que yo veo hasta el momento es la voluntad de ciertos actores, no todos, de Chile Vamos -que ya no existe- de imponer sus condiciones aunque sean a costa del programa de gobierno. Pero no nos equivoquemos en un punto. Tenemos a Marcel y a Grau mintiendo respecto de la situación económica del país que entregaron. Y uno de los fundamentos para toda acción subversiva e insurreccional contra el nuevo gobierno necesariamente va a ser echarle la culpa de la crisis económica a la falta de fondos, que impide hacer o entregar aquello que va a demandar la izquierda en el próximo tiempo. Si eso no lo entienden, porque no son capaces de comprender en profundidad cómo opera esta izquierda, entonces deberían agarrar sus pilchas, irse a su casa y dedicarse a otra cosa.

¿No cree que la acusación contra Grau solo trajo costos para la derecha por las recriminaciones que se detonaron?

No, no creo. Yo creo que lo que hizo fue transparentar una situación que tarde o temprano se tenía que transparentar.

¿Cuál es?

Que efectivamente existen diagnósticos incompatibles respecto a la situación que está enfrentando el gobierno y nuestro país. Uno es el diagnóstico que cree que puede volver de manera irracional, porque no existe ninguna señal de ello, a una política de conversaciones y acuerdos amplios, que murió el año 2010 a más tardar. Y quienes creemos que después del 18-10, después del 4 de septiembre, se ha generado un nuevo polo y una nueva fractura política que debiese ser consolidada de tal manera de reconstruir la institucionalidad y la viabilidad de Chile como Estado-nación

¿Y estas recriminaciones perjudican la percepción de gobernabilidad del sector?

¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a esconderlo bajo la alfombra?

No, pero se puede usar otro tono...

Tengo la impresión de que no existe gobernabilidad donde no se quiere imponer el poder. Gobernabilidad no significa llegar a acuerdos. Significa que el poder político y democrático que uno recibe, lo implementa y lo utiliza para avanzar una agenda. La definición de poder no es acordar.

El tema es que el gobierno no tiene todos los votos en el Congreso. ¿Cómo lo hace entonces?

Ahí está la pregunta de si el gobierno es capaz o está dispuesto a asumir un rol de ser un gobierno de minoría parlamentaria y trabajar a través de sus facultades presidenciales. No se olvide que Milei tenía ocho diputados, menos, y pudo avanzar una agenda.

¿Y eso significa prescindir del Congreso y los acuerdos?

No prescindir del Congreso, sino que buscar mayorías para los proyectos individualmente. Ahora, no soy partidario de que eso termine de consolidarse de esa manera, pero si hay un problema de diagnóstico e implementación son necesarias modificaciones. Yo no estoy dentro del gobierno, a nosotros nos interesa que ciertas partes del programa se cumplan, vemos falta de iniciativa en esa materia y vemos quiénes son los personajes que normalmente están poniendo trabajo al asunto.

¿Han aumentado las desconfianzas entre las fuerzas que se dicen de derecha y centro-derecha en estos cuatro meses?

Nunca hubo demasiada confianza. Es que no puede haberla si nos impusieron el segundo proceso constitucional a sangre y fuego. Nos impusieron la reforma previsional a sangre y fuego.

¿Kast debiera jugar un rol en este panorama de falta de confianza?

Yo creo que tiene que hacerse cargo de una realidad.

¿Cuál?

La realidad es que la derecha chilena todavía piensa en términos bastante feudales y medievales. Eso significa que la confianza y los apoyos son de corte personal y no ideológico. Eso es lo más parecido al sistema de patronazgo romano que uno se puede llegar a imaginar. Yo lo que veo es que hay un problema de vanidades poco cultivadas. Ahora, ¿hasta qué punto van a estar dispuestos a conceder? La derecha en Chile, histórica y tradicionalmente, ha defendido intereses, no principios. Por eso se sienten tan complicados cuando aparece el Partido Nacional Libertario que dice, defendemos principios y no intereses. Porque ese conflicto es difícil de superar en ciertas circunstancias, genera roces permanentes.

¿El gobierno del presidente Kast está defendiendo principios o intereses?

Lo que están tratando de hacer es un spagat... Están tratando de colocar bajo un techo dos aproximaciones políticas que no siempre son compatibles. Es mucho más fácil estar en contra de lo que propuso la izquierda que avanzar en una agenda propia. Por ejemplo, en materia de los indultos, el Presidente le está haciendo el quite al tema. Entonces nosotros decimos, bueno, avancemos desde el Congreso, si no tenía por qué asumir Kast toda la responsabilidad. Y lo primero que hacen desde Chile Vamos es decir no, que el presidente lo haga. ¿A quién están sirviendo?

Hay republicanos que dicen que se sienten más cercanos a libertarios que a Chile Vamos. ¿Le pasa lo mismo?

Con el Partido Republicano tengo una historia, que evidentemente no terminó bien, sino no me calificaría de oposición amigable. Dimos batallas en un momento muy desagradable, en el cual se jugaba el pellejo institucional de nuestro país. Y eso lo reconozco. Después hubo problemas de diagnóstico y una crisis por la aproximación del segundo proceso constitucional que conduce a nuestra separación. Hay un corazón que todavía está un poquitito herido, pero tenemos una historia en común.

¿Armar una coalición es un objetivo necesario para el gobierno? Incluyéndolo, por cierto, a ustedes eventualmente.

En primer lugar, para armar coaliciones se tiene que hacer algo que nadie quiere hacer: sentarse y hablar de mínimos políticos comunes. Empezar a hablar de principios y no de intereses. Consolidar la gestión política en torno a principios políticos y una visión de sociedad en vez de andar saltando con la Cadem. Si no haces eso no le puedes ofrecer a Chile un destino.

¿Eso es algo que debiera encabezar el gobierno?

El gobierno es el más interesado en tener una base que tenga un objetivo común, pero para eso tienes que definirlo.

¿En ese sentido se está diferenciando este gobierno de uno de derecha tradicional?

Es difícil decirlo. Yo no he visto grandes recortes en personal. Sé que hay una política centralizada de ir reduciendo el tamaño del Estado, pero dentro de los servicios, no ha habido una aproximación más radical. En ciertas materias, evidentemente, no ha habido grandes diferencias. Ahora sí hay una diferencia esencial.

¿Cuál?

Ningún gobierno de Sebastián Piñera propuso bajar impuestos.

¿El gobierno puede sobrevivir cuatro años tomando una postura más dura que la actual?

Estoy absolutamente convencido de que las posturas más duras son aquellas que entregan popularidad. Y la popularidad lo que hace es consolidar apoyo político entre aquellos que quieren ser reelectos.

¿El electorado está castigando la moderación dentro de la derecha y en particular dentro del gobierno?

El electorado esperaba, por ejemplo, medidas radicales en materia migratoria. Y no las he visto. Ahora sí han reducido los ingresos ilegales de manera importante, 80-90%. Pero eso es una cosa. La gente no quiere que solamente las personas no entren, quiere que salgan. Después tenemos el tema con la criminalidad. Difícil corregir ahí cuando uno no se hace cargo de las dificultades que tiene con fiscalía, con el Poder Judicial y con la propia Gendarmería. Hay un tema también comunicacional muy importante. La gente tiene que entender dónde están los problemas y qué se está haciendo para resolverlos.

¿Falta animus societatis en la derecha?

Puede ser, pero ¿qué es la derecha? La derecha, ¿qué son los conservadores? No son necesariamente antiestatistas. Los conservadores tradicionalmente han pensado en imponer la buena forma de vivir a través del Estado y de utilizar la educación para ello. Los libertarios, los liberales, por otro lado, creemos que uno debería sacar el Estado de la vida de la gente. Nosotros estamos a favor de reducir el tamaño, el impacto del Estado y por lo tanto también su tributación, mientras que hay otros, que son social cristianos, que creen que es tarea del Estado obligar a la gente a ser solidaria. Hay visiones que no son necesariamente compatibles.

No, pero eso ocurre siempre en los grandes conglomerados políticos, ¿no? La gracia es que se pongan de acuerdo y puedan sustentar de manera más o menos estable un gobierno.

Bueno, pero para eso se requiere una comunidad de diagnósticos. Si creen realmente que necesitan a la centroizquierda para gobernar, en mi opinión, van a tener un gobierno de administración y no más. Y no va a cambiar nada. Y los problemas se van a profundizar.

¿El gobierno entonces no debería aspirar a conseguir más votos en el Senado de la centroizquierda, por ejemplo, para la ley de reconstrucción?

Creo que debes conversar con la centroizquierda y a veces tenerlos como partner y como una oposición a la cual recurrir de manera de tener también comunidad republicana. Otra cosa muy distinta es que uno se deje paralizar políticamente pidiendo permiso para hacer cada cosa.

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Pero en la última entrevista q dio en Radio Infinita dijo que, le caía bien Schalper.
No te puede caer bien un brea q quiere destruir el país.

El cerdo es más weón q las palomas.
Si le preocupaba tanto el Senado, se hubiese postulado ahí (en vez de ir a perdedor en la presidencial), habría tenido otro voto asegurado en la cámara alta, y hubiese metido mucho más ruido político.
Metido en YT defendiendo venecos, no mueve la aguja.
Partido culiao callampa sin neuronas.
Le cae bien porque por encima de la política siempre estará el aprecio por pertenecer a la misma etnia. Por eso vemos a palestinos de derecha defendiendo a Jadue o apoyando a candidatos del PC, por eso vemos a croatas como Poduje diciendo lo bien que se lleva con la familia Boric.
 


Johannes Kaiser: “Kast no puede prescindir de Chile Vamos, pero otra cosa es dejar que ellos establezcan el ritmo”

El presidente del Partido Nacional Libertario prefiere no hacer una autocrítica por la fallida acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, que desató un quiebre en la derecha. En vez, asegura que hay "diagnósticos incompatibles" al interior del sector y que "las posturas más duras son aquellas que entregan popularidad".


Lejos de hacer una autocrítica, el presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, sigue defendiendo la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, que esta semana el Senado votó apabullantemente en contra.

“¿Por qué hacer una autocrítica?”, responde. “Hicimos lo que correspondía legal y constitucionalmente. El tema es que mucha gente cree que uno debe hacer las cosas por conveniencia y nosotros creemos en hacerlas porque es lo correcto. Y estamos dispuestos a asumir costos por hacer las cosas cuando son correctas”.

Kaiser desdramatiza la batalla que se armó en la derecha con este episodio, que enredó al oficialismo y terminó golpeando a La Moneda. Es más, asegura que “nada nuevo” es lo que devela este suceso porque hay “diagnósticos incompatibles” entre las fuerzas de la derecha. Asegura que los libertarios no han puesto la música en estos cuatro meses de gobierno, que no piensan dejar de ser “oposición amigable”. Y que Kast, aunque no puede prescindir de Chile Vamos, no debe dejar en sus manos el ritmo de su gobierno.

¿En qué sentido la rosca por la acusación no devela nada nuevo sobre la derecha?

Una de las razones por las cuales existe el Partido Nacional Libertario, o se generó la dinámica que llevó a la construcción del Partido Republicano, fue el hecho de que en nuestro país existía un referente político que no representaba la voluntad de sus bases. Eso significa que estaban permanentemente buscando el acuerdo –malos acuerdos– mientras sus bases buscaban una defensa consolidada o consecuente de una serie de principios, que por lo demás están articulados de manera bastante similar en las declaraciones de principios de casi todos los partidos. Eso está por un lado, por otro lado hay un tema de carácter en el enfrentamiento político.

¿Un tema de estilo?

No. Es un problema de diagnóstico. Hay gente en Chile Vamos que todavía está peleando las batallas de los 90.

¿En qué sentido?

Siguen pensando que cayó el muro, que Francis Fukuyama tuvo razón, que no hay un peligro para la democracia, que ganaron. Que se puede llegar a acuerdos con esa izquierda que supuestamente estaba derrotada intelectual y materialmente, que abrazó hasta cierto punto las ideas del mundo libre, como fue el caso de Tony Blair en Inglaterra o de Schröder en Alemania, y que generaron lo que se llamó en su momento el nuevo laborismo, la nueva socialdemocracia, que en Chile tiene su parangón en lo que fue la Concertación. Lo que sucede es que no vieron venir una nueva ola revolucionaria, mucho más subrepticia, mucho más maligna hasta cierto punto que la anterior.

¿Cómo se entiende entonces que Kast tenga dentro de su gobierno a Chile Vamos?

El presidente Kast, en su momento entendió que algo no calzaba, pero no sé hasta qué punto entendió la profundidad del desafío al cual estamos enfrentados. En Chile, a partir del 2010 o algo así, tienes una consolidación de una alianza, gracias a Bachelet. Bachelet integra dos elementos que tenían que destruir la socialdemocracia chilena dentro de las estructuras de poder de la izquierda en el Estado. Introduce al Frente Amplio de la mano de Jackson, a quien le garantizan un cupo. Y por otro lado, mete al Partido Comunista, ahí se forja una alianza entre los antiguos marxistas y los nuevos revolucionarios que termina culminando en la cuasi destrucción de nuestro sistema democrático el 18-10. Y eso no lo entiende o no lo quieren entender los poderes fácticos en Chile, que son los que controlan a la derecha tradicional.

¿Y eso incluye a José Antonio Kast?

El intuye, tiene mucho instinto político para estas cosas. Pero en Chile Vamos nunca entendieron realmente a lo que estaban enfrentados para el 18-10 y antes de eso. Y es por eso que les pasaron por encima.

El punto es que Kast no puede prescindir de Chile Vamos para gobernar.

No, no puede prescindir de Chile Vamos, pero otra cosa es dejarle que ellos sean quienes establecen el ritmo.

¿Y eso es lo que está ocurriendo?

Lo que yo veo hasta el momento es la voluntad de ciertos actores, no todos, de Chile Vamos -que ya no existe- de imponer sus condiciones aunque sean a costa del programa de gobierno. Pero no nos equivoquemos en un punto. Tenemos a Marcel y a Grau mintiendo respecto de la situación económica del país que entregaron. Y uno de los fundamentos para toda acción subversiva e insurreccional contra el nuevo gobierno necesariamente va a ser echarle la culpa de la crisis económica a la falta de fondos, que impide hacer o entregar aquello que va a demandar la izquierda en el próximo tiempo. Si eso no lo entienden, porque no son capaces de comprender en profundidad cómo opera esta izquierda, entonces deberían agarrar sus pilchas, irse a su casa y dedicarse a otra cosa.

¿No cree que la acusación contra Grau solo trajo costos para la derecha por las recriminaciones que se detonaron?

No, no creo. Yo creo que lo que hizo fue transparentar una situación que tarde o temprano se tenía que transparentar.

¿Cuál es?

Que efectivamente existen diagnósticos incompatibles respecto a la situación que está enfrentando el gobierno y nuestro país. Uno es el diagnóstico que cree que puede volver de manera irracional, porque no existe ninguna señal de ello, a una política de conversaciones y acuerdos amplios, que murió el año 2010 a más tardar. Y quienes creemos que después del 18-10, después del 4 de septiembre, se ha generado un nuevo polo y una nueva fractura política que debiese ser consolidada de tal manera de reconstruir la institucionalidad y la viabilidad de Chile como Estado-nación

¿Y estas recriminaciones perjudican la percepción de gobernabilidad del sector?

¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a esconderlo bajo la alfombra?

No, pero se puede usar otro tono...

Tengo la impresión de que no existe gobernabilidad donde no se quiere imponer el poder. Gobernabilidad no significa llegar a acuerdos. Significa que el poder político y democrático que uno recibe, lo implementa y lo utiliza para avanzar una agenda. La definición de poder no es acordar.

El tema es que el gobierno no tiene todos los votos en el Congreso. ¿Cómo lo hace entonces?

Ahí está la pregunta de si el gobierno es capaz o está dispuesto a asumir un rol de ser un gobierno de minoría parlamentaria y trabajar a través de sus facultades presidenciales. No se olvide que Milei tenía ocho diputados, menos, y pudo avanzar una agenda.

¿Y eso significa prescindir del Congreso y los acuerdos?

No prescindir del Congreso, sino que buscar mayorías para los proyectos individualmente. Ahora, no soy partidario de que eso termine de consolidarse de esa manera, pero si hay un problema de diagnóstico e implementación son necesarias modificaciones. Yo no estoy dentro del gobierno, a nosotros nos interesa que ciertas partes del programa se cumplan, vemos falta de iniciativa en esa materia y vemos quiénes son los personajes que normalmente están poniendo trabajo al asunto.

¿Han aumentado las desconfianzas entre las fuerzas que se dicen de derecha y centro-derecha en estos cuatro meses?

Nunca hubo demasiada confianza. Es que no puede haberla si nos impusieron el segundo proceso constitucional a sangre y fuego. Nos impusieron la reforma previsional a sangre y fuego.

¿Kast debiera jugar un rol en este panorama de falta de confianza?

Yo creo que tiene que hacerse cargo de una realidad.

¿Cuál?

La realidad es que la derecha chilena todavía piensa en términos bastante feudales y medievales. Eso significa que la confianza y los apoyos son de corte personal y no ideológico. Eso es lo más parecido al sistema de patronazgo romano que uno se puede llegar a imaginar. Yo lo que veo es que hay un problema de vanidades poco cultivadas. Ahora, ¿hasta qué punto van a estar dispuestos a conceder? La derecha en Chile, histórica y tradicionalmente, ha defendido intereses, no principios. Por eso se sienten tan complicados cuando aparece el Partido Nacional Libertario que dice, defendemos principios y no intereses. Porque ese conflicto es difícil de superar en ciertas circunstancias, genera roces permanentes.

¿El gobierno del presidente Kast está defendiendo principios o intereses?

Lo que están tratando de hacer es un spagat... Están tratando de colocar bajo un techo dos aproximaciones políticas que no siempre son compatibles. Es mucho más fácil estar en contra de lo que propuso la izquierda que avanzar en una agenda propia. Por ejemplo, en materia de los indultos, el Presidente le está haciendo el quite al tema. Entonces nosotros decimos, bueno, avancemos desde el Congreso, si no tenía por qué asumir Kast toda la responsabilidad. Y lo primero que hacen desde Chile Vamos es decir no, que el presidente lo haga. ¿A quién están sirviendo?

Hay republicanos que dicen que se sienten más cercanos a libertarios que a Chile Vamos. ¿Le pasa lo mismo?

Con el Partido Republicano tengo una historia, que evidentemente no terminó bien, sino no me calificaría de oposición amigable. Dimos batallas en un momento muy desagradable, en el cual se jugaba el pellejo institucional de nuestro país. Y eso lo reconozco. Después hubo problemas de diagnóstico y una crisis por la aproximación del segundo proceso constitucional que conduce a nuestra separación. Hay un corazón que todavía está un poquitito herido, pero tenemos una historia en común.

¿Armar una coalición es un objetivo necesario para el gobierno? Incluyéndolo, por cierto, a ustedes eventualmente.

En primer lugar, para armar coaliciones se tiene que hacer algo que nadie quiere hacer: sentarse y hablar de mínimos políticos comunes. Empezar a hablar de principios y no de intereses. Consolidar la gestión política en torno a principios políticos y una visión de sociedad en vez de andar saltando con la Cadem. Si no haces eso no le puedes ofrecer a Chile un destino.

¿Eso es algo que debiera encabezar el gobierno?

El gobierno es el más interesado en tener una base que tenga un objetivo común, pero para eso tienes que definirlo.

¿En ese sentido se está diferenciando este gobierno de uno de derecha tradicional?

Es difícil decirlo. Yo no he visto grandes recortes en personal. Sé que hay una política centralizada de ir reduciendo el tamaño del Estado, pero dentro de los servicios, no ha habido una aproximación más radical. En ciertas materias, evidentemente, no ha habido grandes diferencias. Ahora sí hay una diferencia esencial.

¿Cuál?

Ningún gobierno de Sebastián Piñera propuso bajar impuestos.

¿El gobierno puede sobrevivir cuatro años tomando una postura más dura que la actual?

Estoy absolutamente convencido de que las posturas más duras son aquellas que entregan popularidad. Y la popularidad lo que hace es consolidar apoyo político entre aquellos que quieren ser reelectos.

¿El electorado está castigando la moderación dentro de la derecha y en particular dentro del gobierno?

El electorado esperaba, por ejemplo, medidas radicales en materia migratoria. Y no las he visto. Ahora sí han reducido los ingresos ilegales de manera importante, 80-90%. Pero eso es una cosa. La gente no quiere que solamente las personas no entren, quiere que salgan. Después tenemos el tema con la criminalidad. Difícil corregir ahí cuando uno no se hace cargo de las dificultades que tiene con fiscalía, con el Poder Judicial y con la propia Gendarmería. Hay un tema también comunicacional muy importante. La gente tiene que entender dónde están los problemas y qué se está haciendo para resolverlos.

¿Falta animus societatis en la derecha?

Puede ser, pero ¿qué es la derecha? La derecha, ¿qué son los conservadores? No son necesariamente antiestatistas. Los conservadores tradicionalmente han pensado en imponer la buena forma de vivir a través del Estado y de utilizar la educación para ello. Los libertarios, los liberales, por otro lado, creemos que uno debería sacar el Estado de la vida de la gente. Nosotros estamos a favor de reducir el tamaño, el impacto del Estado y por lo tanto también su tributación, mientras que hay otros, que son social cristianos, que creen que es tarea del Estado obligar a la gente a ser solidaria. Hay visiones que no son necesariamente compatibles.

No, pero eso ocurre siempre en los grandes conglomerados políticos, ¿no? La gracia es que se pongan de acuerdo y puedan sustentar de manera más o menos estable un gobierno.

Bueno, pero para eso se requiere una comunidad de diagnósticos. Si creen realmente que necesitan a la centroizquierda para gobernar, en mi opinión, van a tener un gobierno de administración y no más. Y no va a cambiar nada. Y los problemas se van a profundizar.

¿El gobierno entonces no debería aspirar a conseguir más votos en el Senado de la centroizquierda, por ejemplo, para la ley de reconstrucción?

Creo que debes conversar con la centroizquierda y a veces tenerlos como partner y como una oposición a la cual recurrir de manera de tener también comunidad republicana. Otra cosa muy distinta es que uno se deje paralizar políticamente pidiendo permiso para hacer cada cosa.

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waton qlio fome me llego a dormir en sus comentarios, dijo que hay medicos venezolanos muy buenos, cuek...! si también ingenieros estructurales de edifiicos que son venezolanos muy buenos...! jajajajaja te quieres hacer el lindo con la inmigración, andate a la mierda guaton culeco doble estandar..te estas desinflando de apoco, en un tiempo más este waton no va a ser ningún brillo nadie lo va a pescar es muy julero, dice una cosa despues dice otra
 
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