NOUVELLE VAGUE (2025)
Dirección: Richard Linklater
Encontré un crimen que acá nadie se refiriera a esta película el año pasado. Intenté comentar algo de forma "breve" en el hilo de los Oscar, pero pa mí eso no es suficiente. Pasa que acabo de verla nuevamente y ahora estoy seguro de que es la cinta que más alegría me ofrece de las realizadas en 2025, y probablemente lo siga haciendo.
Nouvelle Vague es varias cosas y creo que todas las hace bien. Es la típica película de Richard Linklater donde lo más importante es pasar un rato, convivir con los personajes, pero al mismo tiempo es una carta de amor a la nueva ola del cine francés, y específicamente un detrás de cámaras de quizás su obra más representativa, Breathless de Godard (A bout de souffle).
Si mal no recuerdo, vi por primera vez ese film a comienzos de los 2000, iniciando mis veintes y más de 40 años después de su lanzamiento, así que lógicamente no tuvo el mismo impacto en mí que quizás sí tuvo para esa generación que la vio en los 60 y 70. De todas maneras, la sigo encontrando entretenida, me gusta ese estilo característico medio caótico de la edición, esa vibra rebelde y libre y en especial la actuación de Belmondo, pero diría que no es mi película favorita de Godard. Ahora, independientemente de eso, la película de Linklater te hace apreciarla mucho más. Siento que no solo captura perfectamente a esa gente y esa época, sino que te ilustra con total confianza sobre cómo habría sido realmente la filmación del film, y más allá de lo espiritual, lo hace tomando prestado el lenguaje estilístico de la cinta, tanto en la elección de los planos como en la forma de presentarlos. Una delicia.
La mayor parte del film explora las dificultades, accidentes afortunados y triunfos que encontró Godard mientras llevaba adelante ese rodaje de estilo casi guerrillero. Irónicamente, siempre pensé que los diálogos y el guion eran muy buenos, y que a la vez tenían esa sensación de improvisación. Ahora sé que los actores prácticamente no sabían qué chucha iban a decir hasta justo antes de hacerlo.
La magia del reparto nuevamente está en una fórmula que al director le acomoda: trabajar con pocos personajes centrales donde la química entre ellos termina sosteniendo la película. Acá todos me resultan convincentes, pero para mí el corazón del film yace en Zoey Deutch. Siento que su interpretación captura algo más difícil que simplemente parecerse al personaje, me refiero a lograr canalizar plenamente esa actitud entre atrevida e inteligente que caracterizó a la actriz real durante su lamentablemente corta carrera. Emocionalmente ella es el epítome de la obra y quizás de toda esa generación.
Está demás decir que mientras más apego se tenga a la nouvelle vague en general, más profundamente se conectará con el film, así que no es tan fácil de vender. Linklater la concibió claramente pensando en un público específico, el hombre no hizo ninguna concesión. Dentro de la primera media hora, por ejemplo, se da el gusto de presentar a varios nombres claves de esa escena como Truffaut, Chabrol, Rohmer y Rivette, asumiendo que su audiencia conoce quiénes son, y lo hace en el terreno totalmente habitual de él. Es como Dazed & Confused (sorry don wickedman) dentro de la burbuja del cine de autor de Cahiers du cinema. O en términos más simples, para los fans del cine francés, esta weá vendría siendo lo que Endgame es para los marvelitas (un caramelo para que no lloren luego de tanto snobismo, marvelitas reculiaos).