Tony realmente cree que deberíamos firmar estos Acuerdos y responder ante alguien, mientras que Steve, que siempre ha sido un hombre parte del sistema y siempre ha sido un soldado, en realidad ya no confía. Tras lo que pasó en Capitán América: El Soldado de Invierno, creo que piensa que las cosas estarán más seguras si él sigue al mando. Y estos son preocupaciones comprensibles, pero es duro, porque incluso leyendo el guión, piensas que Tony está en lo correcto y, que para poder realizar el trabajo de los Vengadores necesitas rendirte al resto de miembros del equipo. No puede ser que todo dependa de una persona diciendo esto está mal o esto está bien.
Pero Steve tiene sus razones, desde luego legítimas, y es un buen hombre con un gran compás moral, probablemente el más limpio. Es bastante complicado. Es lo que hace la historia tan interesante mientras la rodábamos, y esperamos que es una de las cosas que haga la película grande: que nadie está en lo correcto, y nadie está equivocado. No hay un villano claro aquí, los dos tenemos un punto de vista razonable, lo que ocurre en muchas discusiones de la vida diaria y la política.