Chelnov
Pendejit@
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Una barragana que conozco terminó (supuestamente en foma definitiva) con su eterno pololo de muchos años y como parte de su proceso de dar vuelta la página, buscó trabajo durante el verano, donde conoció a un bolas tristes digno del tema de las aberraciones de Tinder.
Duró un mes con este bolas tristes hasta que la muchacha terminó reconciliándose con el ex. Cortaron todo contacto, hasta que una amiga de la susodicha le habló de la nada a bolas tristes para decirle que su -ahora ex- había tenido una hija. Esta amiga buscó a este triste personaje porque la protagonista de esta historia confesó borracha que la hija era de bolas tristes y no del pololo eterno, pero que jamás lo reconocería porque le juró y juró al pololo que no se había involucrado con nadie mientras estuvieron separados. Y todo por interés porque el pololo de años supuestamente era de plata y con la pinta de Henry Cavill.
Bolas tristes, que después de todo era buen chato a pesar de ser un adefesio, no encontró nada mejor que demandar el reconocimiento de su paternidad ante el Juzgado de Familia.
Quedó la cagada y media. Finalmente resultó que la hija efectivamente era de bolas tristes.
Duró un mes con este bolas tristes hasta que la muchacha terminó reconciliándose con el ex. Cortaron todo contacto, hasta que una amiga de la susodicha le habló de la nada a bolas tristes para decirle que su -ahora ex- había tenido una hija. Esta amiga buscó a este triste personaje porque la protagonista de esta historia confesó borracha que la hija era de bolas tristes y no del pololo eterno, pero que jamás lo reconocería porque le juró y juró al pololo que no se había involucrado con nadie mientras estuvieron separados. Y todo por interés porque el pololo de años supuestamente era de plata y con la pinta de Henry Cavill.
Bolas tristes, que después de todo era buen chato a pesar de ser un adefesio, no encontró nada mejor que demandar el reconocimiento de su paternidad ante el Juzgado de Familia.
Quedó la cagada y media. Finalmente resultó que la hija efectivamente era de bolas tristes.
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