Partido personalizado
La crítica más reiterada entre aquellos que han decidido abandonar el proyecto libertario es que
Johannes Kaiser no solo habría prescindido del consejo del partido, instancia clave para la toma de decisiones importantes, sino que tampoco consultó a los equipos técnicos para evaluar la medida.
“La decisión final la toma Johannes”, “se hace lo que Johannes dice”, “el partido está personalizado en Kaiser”, “todos conocemos el nivel de su ego”, son algunas frases que se escuchan entre aquellos que han decidido dar un paso al costado después que el Partido Nacional Libertario decidiera restarse del próximo Gobierno, encabezado por José Antonio Kast.
“Cuando dicen que esta fue una decisión del partido, puede ser una decisión del PNL, pero, perdón, la directiva hace lo que Johannes decide… al parecer él no ve esto como un proyecto político de 50 mil militantes, sino que lo ve como su propio proyecto político”, explica una militante decidida a renunciar al partido.
Si bien la decisión final pasó por el líder de la colectividad política, el grupo de influencia más cercano o “círculo de hierro” estaría configurado por un triunvirato donde participarían, además de Kaiser,
el secretario general de la tienda, Juan Antonio Urzúa, y su vicepresidente y recién electo diputado, Hans Marowski.
“Es el grupo que tomó el liderazgo en las negociaciones, y terminaron por imponer su postura. Johannes, hay que reconocer, tiene una buena performance en comunicaciones, pero para dirigir un partido no se necesitan solo cuñas, sino realizar los cambios necesarios desde la figura del poder y no seguir, entre comillas, como youtuber
. Porque sin poder no hay cambio, es solamente opinología”, dice un militante que aún permanece en el partido.
Los grupos disidentes reconocen el perfil autoritario de Kaiser y que la decisión tomada no consideró a las bases. “La política es cambiar tu forma de ver el mundo, no obligarte a adoptar mi forma de entender el mundo y si no te gusta lo que yo quiero hacer,
me llevo la pelota y me voy. Es lo más parecido a la vecindad de El Chavo. Yo creo que en esta decisión hubo también mucho de inexperiencia política”, agrega la misma fuente.
La cuestionada determinación fue un balde de agua fría para algunos militantes, quienes consideraban que, tras el pacto parlamentario alcanzado con Republicanos, el paso siguiente era participar del Gobierno de José Antonio Kast.
“Teníamos un equipo de más de 480 personas que trabajaron por un programa de gobierno, gente de distintas universidades, gremios, gente súper talentosa que pudo haber sido un gran aporte”, dice un exjefe programático que prefiere omitir su nombre.
“Pyme familiar”
Las discrepancias afectarían a una parte importante de la militancia y también a adherentes sin afiliación al partido. Se trataría de algunos
cuadros profesionales, exmilitantes de partidos de derecha y simpatizantes independientes, en su mayoría miembros de grupos técnicos, que no estarían de acuerdo con las decisiones tomadas por el PNL.
el wn sabe que es peeeenca
