Trump ya fue. Saquémonos los bistecs de los ojos, la prensa le tiró toda la artillería pesada durante años, lo demonizaron, jamás reconocieron sus méritos y éxitos. Y calentaron la situación con el tema racial, le cargaron los muertos. Si bien la prensa tradicional ha perdido peso, sigue siendo muy influyente, sumado a los monopolios informáticos, los cuales siempre tuvieron abiertamente un sesgo contra Don Donald, la misión era casi imposible.
El tiempo le dará la razón, su gobierno fue el último canto del cisne de la América tradicional. Ahora vendrá una especie de "Jimmy Carter II", unos gobierno de pusilánimes, a los cuales todos les pasaban la pichula por la cara. Biden se agachará a besar los zapatos de sus "aliados" europeos, esos mismos que abusaron de la confianza de EE.UU durante años. Tratará de normalizar las relaciones con China, lo que traerá como consecuencia que la industria pesada estadounidense termine de morir. Rusia volverá a ser el "cuco", y volverán a calentar los conflictos de oriente medio, sacando las castañas con la mano del gato, como lo hicieron en la era Obama.
El riesgo grave que corre EE.UU, es que al seguir creciendo la población negra y latina, los demócratas gobiernen hasta el fin de los tiempos, estilo México con en PRI.