La historia se repite
“Los rotosos… son vagamundos sin Dios ni Ley, ni con medios ostensibles de vida…
Pululan como lobos en las calles, en la expectativa de saqueo cuando se ofrecen algunas
reyertas o revolución” .
Registro de 1830 de un viajero inglés.
Después de la derrota del desastre de Rancagua (1814) los soldados de la patria ("rotosos") le saquearon la casa a un empresario llamado Juan Antonio Fresno:
“que con la función o contraste que padesio el Estado de Chile con la perdida de la
acción en Rancagua el año de 814, de cuyo resultado fui saqueado a las diez del dia en
mi casa por una porción de hombres de 40 o 50 armados con fusiles, pistolas y armas
vlancas… Yo me vi ajado hasta el extremo de que me arrancasen el relox de mi bolsillo:
y yo he hecho un ejemplo de moderación portentosa silenciando los autores de mi desgracia
por mas que el govierno español se empeñó en saberlo"
El maricón arrancó y dejó sola a su esposa.
"Juan Antonio no opuso resistencia. Más aun: huyó “despaborido” a su hacienda de
Liray –donde a la sazón se hallaban sus hijos–, dejando atrás, indefensa, a doña Juana."
Fuente: Historia Contemporánea de Chile, Volumen IV, Gabriel Salazar.