Ley de Subsidio: Partió tras la luca de presupuesto
Transantiago fue inaugurado en febrero del 2007. En principio, el sistema no requeriría de subsidios, según sus diseñadores. Pero al poco andar, los mayores costos fueron evidentes. Su financiamiento fue una discusión central del Presupuesto del 2008, al punto que su asignación fue rechazada quedando aprobada en la simbólica cifra de $1.000. El problema fue resuelto con la invocación del 2% constitucional para catástrofes y mediante el ingreso de una ley de financiamiento estable.
Así nació la Ley 20.378 que creó el subsidio al Transantiago con dos fondos, uno permanente y uno transitorio, establecido en su “artículo tercero”, que duraría hasta 2014, siendo decreciente en el entendido de que el sistema alcanzaría un mayor equilibrio. De igual forma, la negociación exigió la creación de un fondo “espejo” de recursos para inversión regional, cuya duración continuaría hasta dos años después de la extinción del fondo transitorio.
Aún así, la mayor presión financiera significó una ampliación de montos y plazos del fondo transitorio en 2010 y 2015, extendiendo su vigencia hasta el año 2022 (ahora busca renovarse). Actualmente, el subsidio transitorio corresponde al 57% del subsidio total.
$700 mil millones es el subsidio total para el Transantiago este año, que será insuficiente dada la congelación de tarifas.