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Hincha Huevas
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Proyectos ocultos, clasificados Top Secret
¿Por qué estas aspersiones?
Al principio, los responsables civiles y los militares calificaron de normalidad absoluta estos fenómenos:
"Esto que ustedes llaman rastros químicos no son más que condensación."
No pueden explicar por qué estos trazados a menudo se cruzan, como si los pilotos jugaran a la rayuela en el firmamento.
Otro intento de justificación ha sido la suelta de carburante en casos de aterrizaje forzoso. No tenemos problema en admitirlo en casos precisos y por supuesto, documentados, pero no sistemáticamente y menos aún en trayectorias cruzadas.
Y además hay estas sustancias extrañas flotando en el aire, como telas de araña muy tenues y que se licuan al tocar el suelo. Algunos análisis han permitido constatar la presencia de sustancias biológicas y de sales de bario. Y más aún, histeria colectiva o realidad química, cientos de personas enferman al día siguiente de estos fenómenos.
Las autoridades han evitado toda discusión y los chemtrails no son ni objeto de estudio científico ni tema de debate. Y los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 no han contribuido a limar las asperezas. Curiosamente, la mayoría de los aviones civiles permanecieron en tierra durante más de quince días, pero de todos modos se podían observar los chemtrails.
Un periodista del diario Columbus Alive subrayó que en el sudoeste de Ohio y de Indiana el cielo estaba repleto de aviones, como avispas que pulverizaban nubes por todas partes. Un avión parecía ser un KC-135 Stratotanker. El periodista armado de potentes prismáticos de alta calidad pudo distinguir los rastros anaranjados. A los Stratotanker les acompañaban aviones KC-10 y otro avión cisterna.
La noción de seguridad prima sobre cualquier otra consideración y los ciudadanos demasiado curiosos son considerados malos ciudadanos... Ante tal actitud, es normal que los peores temores se transformen en cuasidelirios: en la Red se pueden encontrar investigadores que defienden teorías terroríficas que van globalmente en seis direcciones:
La gestión global y local de las condiciones meteorológicas
Modificaciones de la atmósfera y de las condiciones meteorológicas. Desde hace mucho tiempo, se sabe cómo sembrar nubes para provocar la lluvia. En los años 50 se comenzó a pulverizar aluminio en el cielo después de que la población inquieta por la sequía de aquellos años pidiera al gobierno que hiciera algo.
Los chemtrails permitirían, mediante la acción conjunta de ondas electromagnéticas, actuar sobre la atmósfera y manejar completamente el clima. Se sabe que la lluvia diluviana, las inundaciones, la sequía, los huracanes, la nieve, el hielo pueden rápidamente poner fin a una guerra o a un conflicto e incluso servir de amenazas contra una nación o una región. El control de una industria cualquiera puede actualizarse fácilmente destruyendo o perturbando el clima de una región determinada.
Quiero compartir este artículo traducido exclusivamente para este libro por Alain Cachau, un amigo consagrado a la causa.
¿La guerra en qué clima?
El control de la Madre Naturaleza es un punto esencial del programa del ejercito Full Spectrum Dominance (Dominación total).
En 1996, las mentes más brillantes de la US Air Force (Fuerza Aérea de Estados Unidos) y sus consejeros civiles imaginaron seis escenarios de futuro. Este es uno de ellos extraído de un documento de la Air Force.
La visión americana del mundo se hace más amplia tras un atentado terrorista contra los Estados Unidos a principios del siglo XXI. Este acontecimiento, junto con la preocupación creciente por el medioambiente, fue planificado con el fin de permitir un consenso según el cual Estados Unidos debía obrar activamente en el establecimiento del equilibrio fuera de sus fronteras, a pesar de la frustración de una red de poder con extensas ramificaciones.
nda : A menos que todos los países hayan firmado una nueva Acta antiterrorista, sería fácil de unir todas estas redes en nombre de la vigilancia, símbolo de la protección y de la seguridad nacional. Esto es lo que se nos ofrece a través de agencias gubernamentales tales como: DARPA - Déjense Advanced Research Project Agency - (Agencia de investigación sobre defensa avanzada), Homeland Security Agency (Agencia para la Seguridad de la Patria) o a través de firmas tales como Raytheon, la Sociedad de Halliburton de Brown and Root, uno de los principales componentes del Imperio de la droga de Bush-Cheney y CIA.
Se puede añadir que a la cabeza de Homeland Security Agency se ha colocado a John Poindexter quien durante el escándalo de Irán-Contragate (intercambio de drogas y armas entre Irán y la Contra de Nicaragua) fue detenido con seis acusaciones, entre ellas haber destruido pruebas. Ahora dirige la máquina de vigilancia mundial más potente que existirá una vez que sea conectada a las otras terminales. Es un fiel servidor de los Iluminati.
Teniendo como fin lograr un objetivo llamado Full Spectrum Dominance de aquí a 2025, la Air Force ha preprogramado (y no predicho) lo que "determina la voluntad y la facultad de Estados Unidos para dirigir operaciones internacionales". A esta película se le ha puesto el título de Gullivers Travails (Las Tribulaciones de Gulliver).
Este escalofriante guión fue retomado al año siguiente por Zbigniew Brzezinski, antiguo consejero de la seguridad nacional americana en su libro The Grand Chessboard (El Gran Tablero de Ajedrez). Pretendía que la clave de la dominación mundial estaba en Asia central y en sus importantes yacimientos petrolíferos.
Sin embargo, a falta de un ataque de la talla de Pearl Harbor o de un atentado terrorista procedente del extranjero que galvanizara la opinión, a los americanos les faltaba, estimaba Brzezinski hace cuatro años, la voluntad imperialista de dominar el mundo.
nda: desde entonces se han repuesto. De hecho, los tres últimos presidentes americanos han impulsado el proceso final para la puesta en marcha de un gobierno mundial.
En marzo de 1997, con motivo del Tecom Test Technology Symposium del ejército americano, Arnold A, Barnes Jr., de la John Hopkins University y del Phillips Laboratory, describió un elemento clave del programa Full Spectrum Dominance. En su alocución, Barnes, consultor de investigación de la Air Force, retomó con calma la historia de los programas de investigación del ejército americano sobre las manipulaciones climáticas, evocando las etapas susceptibles de llegar en el futuro a tener la capacidad de manipular el clima de forma integral.
El buen doctor hizo referencia al documento Spacecast 2020, actualizado posteriormente en Weather As a Force Multiplier: Owning the Weather in 2025 - (El Clima, como Fuerza Multiplicadora: Dominar el Clima en 2025). En este documento hay informaciones que indican que los especialistas de la atmósfera hacen investigaciones sobre la modificación del clima terrestre desde los años 40. Añade que el espacio es un nuevo terreno de acción y que la tecnología ofrece nuevas oportunidades.
nda: ¿desde los años 40?... La década de la invasión de la tierra por los "grises" y del libre intercambio de esa maravillosa tecnología que se ha mencionado.
.
ndt: Los grises son extraterrestres de pequeño tamaño y del mencionado color con supuestamente intenciones belicosas. El periodista inglés Nigel Kener escribió un libro titulado Short Grey en el que se describen estos seres y sus intenciones.
Spacecast 2020 estimaba como muy elevada la dificultad, el coste y los riesgos relacionados con el desarrollo de un sistema de control climático con fines militares. Sin embargo, Barnes ofrece una perspectiva diferente. Estima que en lo que se refiere a las posibilidades de desarrollo de las operaciones militares, el riesgo es de medio a muy elevado. En cuanto a las implicaciones políticas y medioambientales, considera que el riesgo sólo estaría entre bajo y medio.
El escenario de Barnes se apoyaba sobre una historia basada en las investigaciones del ejército americano en relación con las manipulaciones climáticas. De hecho, la oficina de la historia de la US Air Force se jacta en su página web de que, para los meteorólogos, una de las principales consecuencias de la Segunda Guerra mundial fue el desarrollo de una red internacional de climatología con nuevos equipos y técnicas actualizadas.
nda: ante una información de esta naturaleza, revelada por un portavoz oficial, aquellos que creen que los periodistas de investigación inventan todo esto deberían rendirse ante la evidencia.
En 1952, el ejercito del aire británico y científicos occidentales trabajaron en la Operation Cumulus. Operación que según un comunicado de la BBC de agosto de 2001, consistía en un proyecto para provocar la lluvia. Esto supuso la muerte de treinta y cinco personas en las inundaciones de Devon. Documentos desclasificados demuestran que en 1953, el ejército británico y sus aliados realizaron experimentos con medios artificiales para producir más lluvia y nieve con la esperanza de paralizar los movimientos del enemigo.
Lo que es aún más llamativo es que estos documentos contemplaban la posibilidad de hacer explotar un arma atómica en una nube, o en una tormenta, creada artificialmente. Ello produciría una zona de contaminación radioactiva mucho más grande que una explosión atómica clásica.
nda: ¿podrían estas explosiones nucleares experimentales realizadas hace 30 ó 40 años haber dañado la capa de ozono, frágil y muy fina (apenas 2 centímetros de espesor), un deterioro del que tratan de hacernos responsables? No olviden que los mayores contaminantes son los magnates de la industria. ¿Quién hubiera contaminado el planeta si se nos hubiera dado la posibilidad de utilizar motores electromagnéticos o a hidrógeno en los coches u otras tecnologías no contaminantes para calentar nuestras casas?
Entre 1955 y 1956, la US Air Force formó parte del Projet 119-L mediante una investigación meteorológica a escala mundial. Si se quiere modificar el clima de forma artificial, antes hay que estar en disposición de predecir el tiempo. Barnes hizo referencia a la capacidad de la Air Force para crear "agujeros nubosos" en los años 50 y 60 mediante la utilización del producto químico Carbón Black y más tarde empleando yoduro de plata.
Cyrus Vance, antiguo secretario delegado de Defensa creó en 1966 un grupo de estudio de los servicios medioambientales de defensa para revisar su alcance, el de la investigación y el del desarrollo.
A principios de 1967 se lanzó la Operación Popeye. El 54° escuadrón de reconocimiento climático despegó, según palabras de un oficial del ejército, para "propagar el lodo y no la guerra". El ejército sembró las nubes encima de la pista Ho Chi Minh con el fin de crear inundaciones y cortar las vías de aprovisionamiento de los norvietnamitas. Tal como señaló Barnes, la Operación Popeye estaba dirigida por miembros de nuestro laboratorio.
El cronista Jack Anderson descubrió la operación en 1971, abriendo la vía para una investigación del congreso sobre las prácticas concernientes a otros programas secretos de manipulación climática con fines militares.
Como aumentaba la cólera popular, el senador Clayborn Pell de la Isla de Rodas, que creía inicialmente que era mejor ahogarse en la lluvia que bajo las bombas, redactó en 1975 un editorial en el Providence Journal Bulletin, titulado "Estados Unidos y otras potencias mundiales deberían proscribir toda manipulación climática con fines bélicos y ofensivos".
Ese mismo año, los americanos y l o s soviéticos iniciaron negociaciones con el objetivo de prohibir las manipulaciones climáticas con fines militares. En octubre de 1976, las Naciones Unidas presentaron el tratado de Convención sobre la prohibición de modificaciones medioambientales con fines militares u hostiles (ENMOD). Entró en vigor dos años más tarde, para gran pesar de Barnes. Desde 1978, la posición oficial de la Air Force ha consistido en declarar que las modificaciones climáticas tienen un escaso interés y que ofrecen un bajo rendimiento como arma de guerra.
Barnes argumentó en el simposium de Tecom que la posición oficial de la Air Force tenía que ser reevaluada, particularmente tras 19 años de progresos científicos.
Mientras que los ejércitos americano y soviético se habían oficialmente distanciado de las manipulaciones climáticas con fines bélicos, sus compañeros del sector privado llenaron el hueco durante las dos décadas siguientes. ENMOD se benefició de la brecha abierta, a saber, el desarrollo comercial de las manipulaciones climáticas con fines pacíficos.
En su artículo Progresos de la investigación sobre las manipulaciones climáticas: 1991-1994, Robert Czys del departamento de ciencias atmosféricas del Illinois Stat Water Survey (sindicato para el estudio del agua del estado de Illinois), declaró:
"Entre 1977y 1981, se llevó a cabo en Suiza una experiencia realizada al azar sobre el granizo, Grossversuch IV. Formaron parte de la experiencia grupos de investigación desplazados desde Francia, Italia y Suiza con el fin de probar el método soviético de supresión por el granizo. "
Entretanto, de 1987 a 1993, en Estados Unidos, Dakota, estaba en marcha el programa de intervención sobre las nubes.
nda: Los europeos tampoco tienen excusa. En 2000 y 2001 se han visto anomalías climáticas como nunca; una tempestad de nieve de un metro caía sobre Grecia mientras que el resto de Europa (Alemania y Francia) estaba inundada bajo centímetros de agua de lluvia. ¿Normal?
Los porcentajes de fluctuación del clima desde hace dos décadas no corresponden en absoluto a las medias de los ciclos, a las diferencias de temperatura o alas condiciones meteorológicas registradas históricamente. Desde luego, son los nuevos dueños del jet-stream o corredor aéreo del planeta.
Tal como Barnes lo subrayó, las informaciones didácticas de una publicación científica de 1976 mostraban cómo conseguir aumentar las precipitaciones, crear cirros y disipar la niebla y las nubes bajas. Había, sin embargo, "riesgos y limitaciones", en particular los de la "creación de partículas microscópicas" que representan un peligro para la salud de los civiles cuando caen en la atmósfera.
nda: para ellos, es un bajo coste por el avance del poder y de la ciencia.
Frente a esto, Barnes oponía el hecho de que las mejoras aportadas a los sistemas de armamento modernos eran más respetuosas con el medioambiente y que, en consecuencia, el ejército debería de nuevo interesarse por las armas climáticas. Después de todo, su utilización era evidente. Sería posible privar al enemigo de agua fresca, provocar sequía, mejorar el camuflaje y disminuir su nivel de confort y de moral.
Barnes avanzó la idea de asegurar el armamento del espacio como la clave de la guerra del siglo XXI. El gobierno americano redactó a continuación un documento titulado Visión Común para 2020 bajo el auspicio del US Space Command en el que configuraban las grandes líneas del programa Full Spectrum Dominance. Los años que siguieron a la presentación de Barnes sobre las manipulaciones climáticas de alta tecnología ante el ejército americano, comenzó a observarse en Estados Unidos y en los países occidentales aliados el fenómeno de los chemtrails.
Brzezinski había predicho: La tecnología pondrá a disposición de los dirigentes de las principales naciones del mundo técnicas secretas de guerra que sólo necesitarán una mínima intervención por parte de las fuerzas de seguridad... La tecnología de manipulación climática podría ser empleada con el fin de prolongar los periodos de sequía o de intemperie.
Mientras tanto las aplicaciones comerciales de esta tecnología son aparentemente muy rentables. Weather Modification Inc. logró en 1996 un contrato con Tailandia para ayudar a este país a controlar mejor su clima mediante la manipulación de la masa nubosa. En 1997, el Wall Street Journal hizo pública la firma por el gobierno de Malasia de un contrato con una empresa de capital ruso con el fin de crear ciclones para enviar la polución al mar.
nda: si hacen una búsqueda se darán cuenta de que los efectos del ciclón llegaron lejos y hubo repercusiones desastrosas hasta India.
La BBC declaró en 1998 que el científico canadiense Greme Mather creía haber descubierto el Grial de la ciencia climática en los cielos de Méjico donde intentaba obtener más agua a partir de las nubes suspendidas sobre la ciudad. También fue en 1998 cuando un informe de la American Meteorological Society admitió que hacia una veintena de años se habían realizado experiencias sobre el aniquilamiento mediante relámpagos.
Y este mismo año, el Korean Times reveló que el gobierno surcoreano estudiaba la posibilidad de utilizar técnicas de manipulación climática con el fin de evitar que las lluvias del monzón interrumpieran los partidos de la Copa del Mundo 2002 que tenían que celebrarse en mayo. El periódico informó que tanto Estados Unidos como Rusia habían comercializado programas de prevención de lluvia y de tormentas de granizo. Paralelamente, Corea del Norte continuaba sufriendo un periodo de sequía de diez años de duración.
nda: los rusos también han pagado caro el verano de 2002 para que no lloviera durante su desfile. En efecto, habían dispersado partículas en la atmósfera. Claro que no llovió esa semana... los días que siguieron tampoco. Se declararon incendios dentro y alrededor de Moscú que se llenó de humo hasta tal punto que la gente tuvo que marcharse de la ciudad. Durante los grandes incendios se pulverizaron otros productos químicos para contrarrestar los efectos del humo. (¡Me pregunto si tenían la aprobación del Ministerio de Sanidad y de Medioambiente!).
Pero fue aún peor. Hubo varios muertos, evidentemente ancianos y personas enfermas.
Todavía hoy algunos ciudadanos sufren las consecuencias de la fumigación.
¿Por qué estas aspersiones?
Al principio, los responsables civiles y los militares calificaron de normalidad absoluta estos fenómenos:
"Esto que ustedes llaman rastros químicos no son más que condensación."
No pueden explicar por qué estos trazados a menudo se cruzan, como si los pilotos jugaran a la rayuela en el firmamento.
Otro intento de justificación ha sido la suelta de carburante en casos de aterrizaje forzoso. No tenemos problema en admitirlo en casos precisos y por supuesto, documentados, pero no sistemáticamente y menos aún en trayectorias cruzadas.
Y además hay estas sustancias extrañas flotando en el aire, como telas de araña muy tenues y que se licuan al tocar el suelo. Algunos análisis han permitido constatar la presencia de sustancias biológicas y de sales de bario. Y más aún, histeria colectiva o realidad química, cientos de personas enferman al día siguiente de estos fenómenos.
Las autoridades han evitado toda discusión y los chemtrails no son ni objeto de estudio científico ni tema de debate. Y los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 no han contribuido a limar las asperezas. Curiosamente, la mayoría de los aviones civiles permanecieron en tierra durante más de quince días, pero de todos modos se podían observar los chemtrails.
Un periodista del diario Columbus Alive subrayó que en el sudoeste de Ohio y de Indiana el cielo estaba repleto de aviones, como avispas que pulverizaban nubes por todas partes. Un avión parecía ser un KC-135 Stratotanker. El periodista armado de potentes prismáticos de alta calidad pudo distinguir los rastros anaranjados. A los Stratotanker les acompañaban aviones KC-10 y otro avión cisterna.
La noción de seguridad prima sobre cualquier otra consideración y los ciudadanos demasiado curiosos son considerados malos ciudadanos... Ante tal actitud, es normal que los peores temores se transformen en cuasidelirios: en la Red se pueden encontrar investigadores que defienden teorías terroríficas que van globalmente en seis direcciones:
La gestión global y local de las condiciones meteorológicas
Modificaciones de la atmósfera y de las condiciones meteorológicas. Desde hace mucho tiempo, se sabe cómo sembrar nubes para provocar la lluvia. En los años 50 se comenzó a pulverizar aluminio en el cielo después de que la población inquieta por la sequía de aquellos años pidiera al gobierno que hiciera algo.
Los chemtrails permitirían, mediante la acción conjunta de ondas electromagnéticas, actuar sobre la atmósfera y manejar completamente el clima. Se sabe que la lluvia diluviana, las inundaciones, la sequía, los huracanes, la nieve, el hielo pueden rápidamente poner fin a una guerra o a un conflicto e incluso servir de amenazas contra una nación o una región. El control de una industria cualquiera puede actualizarse fácilmente destruyendo o perturbando el clima de una región determinada.
Quiero compartir este artículo traducido exclusivamente para este libro por Alain Cachau, un amigo consagrado a la causa.
¿La guerra en qué clima?
El control de la Madre Naturaleza es un punto esencial del programa del ejercito Full Spectrum Dominance (Dominación total).
En 1996, las mentes más brillantes de la US Air Force (Fuerza Aérea de Estados Unidos) y sus consejeros civiles imaginaron seis escenarios de futuro. Este es uno de ellos extraído de un documento de la Air Force.
La visión americana del mundo se hace más amplia tras un atentado terrorista contra los Estados Unidos a principios del siglo XXI. Este acontecimiento, junto con la preocupación creciente por el medioambiente, fue planificado con el fin de permitir un consenso según el cual Estados Unidos debía obrar activamente en el establecimiento del equilibrio fuera de sus fronteras, a pesar de la frustración de una red de poder con extensas ramificaciones.
nda : A menos que todos los países hayan firmado una nueva Acta antiterrorista, sería fácil de unir todas estas redes en nombre de la vigilancia, símbolo de la protección y de la seguridad nacional. Esto es lo que se nos ofrece a través de agencias gubernamentales tales como: DARPA - Déjense Advanced Research Project Agency - (Agencia de investigación sobre defensa avanzada), Homeland Security Agency (Agencia para la Seguridad de la Patria) o a través de firmas tales como Raytheon, la Sociedad de Halliburton de Brown and Root, uno de los principales componentes del Imperio de la droga de Bush-Cheney y CIA.
Se puede añadir que a la cabeza de Homeland Security Agency se ha colocado a John Poindexter quien durante el escándalo de Irán-Contragate (intercambio de drogas y armas entre Irán y la Contra de Nicaragua) fue detenido con seis acusaciones, entre ellas haber destruido pruebas. Ahora dirige la máquina de vigilancia mundial más potente que existirá una vez que sea conectada a las otras terminales. Es un fiel servidor de los Iluminati.
Teniendo como fin lograr un objetivo llamado Full Spectrum Dominance de aquí a 2025, la Air Force ha preprogramado (y no predicho) lo que "determina la voluntad y la facultad de Estados Unidos para dirigir operaciones internacionales". A esta película se le ha puesto el título de Gullivers Travails (Las Tribulaciones de Gulliver).
Este escalofriante guión fue retomado al año siguiente por Zbigniew Brzezinski, antiguo consejero de la seguridad nacional americana en su libro The Grand Chessboard (El Gran Tablero de Ajedrez). Pretendía que la clave de la dominación mundial estaba en Asia central y en sus importantes yacimientos petrolíferos.
Sin embargo, a falta de un ataque de la talla de Pearl Harbor o de un atentado terrorista procedente del extranjero que galvanizara la opinión, a los americanos les faltaba, estimaba Brzezinski hace cuatro años, la voluntad imperialista de dominar el mundo.
nda: desde entonces se han repuesto. De hecho, los tres últimos presidentes americanos han impulsado el proceso final para la puesta en marcha de un gobierno mundial.
En marzo de 1997, con motivo del Tecom Test Technology Symposium del ejército americano, Arnold A, Barnes Jr., de la John Hopkins University y del Phillips Laboratory, describió un elemento clave del programa Full Spectrum Dominance. En su alocución, Barnes, consultor de investigación de la Air Force, retomó con calma la historia de los programas de investigación del ejército americano sobre las manipulaciones climáticas, evocando las etapas susceptibles de llegar en el futuro a tener la capacidad de manipular el clima de forma integral.
El buen doctor hizo referencia al documento Spacecast 2020, actualizado posteriormente en Weather As a Force Multiplier: Owning the Weather in 2025 - (El Clima, como Fuerza Multiplicadora: Dominar el Clima en 2025). En este documento hay informaciones que indican que los especialistas de la atmósfera hacen investigaciones sobre la modificación del clima terrestre desde los años 40. Añade que el espacio es un nuevo terreno de acción y que la tecnología ofrece nuevas oportunidades.
nda: ¿desde los años 40?... La década de la invasión de la tierra por los "grises" y del libre intercambio de esa maravillosa tecnología que se ha mencionado.
.
ndt: Los grises son extraterrestres de pequeño tamaño y del mencionado color con supuestamente intenciones belicosas. El periodista inglés Nigel Kener escribió un libro titulado Short Grey en el que se describen estos seres y sus intenciones.
Spacecast 2020 estimaba como muy elevada la dificultad, el coste y los riesgos relacionados con el desarrollo de un sistema de control climático con fines militares. Sin embargo, Barnes ofrece una perspectiva diferente. Estima que en lo que se refiere a las posibilidades de desarrollo de las operaciones militares, el riesgo es de medio a muy elevado. En cuanto a las implicaciones políticas y medioambientales, considera que el riesgo sólo estaría entre bajo y medio.
El escenario de Barnes se apoyaba sobre una historia basada en las investigaciones del ejército americano en relación con las manipulaciones climáticas. De hecho, la oficina de la historia de la US Air Force se jacta en su página web de que, para los meteorólogos, una de las principales consecuencias de la Segunda Guerra mundial fue el desarrollo de una red internacional de climatología con nuevos equipos y técnicas actualizadas.
nda: ante una información de esta naturaleza, revelada por un portavoz oficial, aquellos que creen que los periodistas de investigación inventan todo esto deberían rendirse ante la evidencia.
En 1952, el ejercito del aire británico y científicos occidentales trabajaron en la Operation Cumulus. Operación que según un comunicado de la BBC de agosto de 2001, consistía en un proyecto para provocar la lluvia. Esto supuso la muerte de treinta y cinco personas en las inundaciones de Devon. Documentos desclasificados demuestran que en 1953, el ejército británico y sus aliados realizaron experimentos con medios artificiales para producir más lluvia y nieve con la esperanza de paralizar los movimientos del enemigo.
Lo que es aún más llamativo es que estos documentos contemplaban la posibilidad de hacer explotar un arma atómica en una nube, o en una tormenta, creada artificialmente. Ello produciría una zona de contaminación radioactiva mucho más grande que una explosión atómica clásica.
nda: ¿podrían estas explosiones nucleares experimentales realizadas hace 30 ó 40 años haber dañado la capa de ozono, frágil y muy fina (apenas 2 centímetros de espesor), un deterioro del que tratan de hacernos responsables? No olviden que los mayores contaminantes son los magnates de la industria. ¿Quién hubiera contaminado el planeta si se nos hubiera dado la posibilidad de utilizar motores electromagnéticos o a hidrógeno en los coches u otras tecnologías no contaminantes para calentar nuestras casas?
Entre 1955 y 1956, la US Air Force formó parte del Projet 119-L mediante una investigación meteorológica a escala mundial. Si se quiere modificar el clima de forma artificial, antes hay que estar en disposición de predecir el tiempo. Barnes hizo referencia a la capacidad de la Air Force para crear "agujeros nubosos" en los años 50 y 60 mediante la utilización del producto químico Carbón Black y más tarde empleando yoduro de plata.
Cyrus Vance, antiguo secretario delegado de Defensa creó en 1966 un grupo de estudio de los servicios medioambientales de defensa para revisar su alcance, el de la investigación y el del desarrollo.
A principios de 1967 se lanzó la Operación Popeye. El 54° escuadrón de reconocimiento climático despegó, según palabras de un oficial del ejército, para "propagar el lodo y no la guerra". El ejército sembró las nubes encima de la pista Ho Chi Minh con el fin de crear inundaciones y cortar las vías de aprovisionamiento de los norvietnamitas. Tal como señaló Barnes, la Operación Popeye estaba dirigida por miembros de nuestro laboratorio.
El cronista Jack Anderson descubrió la operación en 1971, abriendo la vía para una investigación del congreso sobre las prácticas concernientes a otros programas secretos de manipulación climática con fines militares.
Como aumentaba la cólera popular, el senador Clayborn Pell de la Isla de Rodas, que creía inicialmente que era mejor ahogarse en la lluvia que bajo las bombas, redactó en 1975 un editorial en el Providence Journal Bulletin, titulado "Estados Unidos y otras potencias mundiales deberían proscribir toda manipulación climática con fines bélicos y ofensivos".
Ese mismo año, los americanos y l o s soviéticos iniciaron negociaciones con el objetivo de prohibir las manipulaciones climáticas con fines militares. En octubre de 1976, las Naciones Unidas presentaron el tratado de Convención sobre la prohibición de modificaciones medioambientales con fines militares u hostiles (ENMOD). Entró en vigor dos años más tarde, para gran pesar de Barnes. Desde 1978, la posición oficial de la Air Force ha consistido en declarar que las modificaciones climáticas tienen un escaso interés y que ofrecen un bajo rendimiento como arma de guerra.
Barnes argumentó en el simposium de Tecom que la posición oficial de la Air Force tenía que ser reevaluada, particularmente tras 19 años de progresos científicos.
Mientras que los ejércitos americano y soviético se habían oficialmente distanciado de las manipulaciones climáticas con fines bélicos, sus compañeros del sector privado llenaron el hueco durante las dos décadas siguientes. ENMOD se benefició de la brecha abierta, a saber, el desarrollo comercial de las manipulaciones climáticas con fines pacíficos.
En su artículo Progresos de la investigación sobre las manipulaciones climáticas: 1991-1994, Robert Czys del departamento de ciencias atmosféricas del Illinois Stat Water Survey (sindicato para el estudio del agua del estado de Illinois), declaró:
"Entre 1977y 1981, se llevó a cabo en Suiza una experiencia realizada al azar sobre el granizo, Grossversuch IV. Formaron parte de la experiencia grupos de investigación desplazados desde Francia, Italia y Suiza con el fin de probar el método soviético de supresión por el granizo. "
Entretanto, de 1987 a 1993, en Estados Unidos, Dakota, estaba en marcha el programa de intervención sobre las nubes.
nda: Los europeos tampoco tienen excusa. En 2000 y 2001 se han visto anomalías climáticas como nunca; una tempestad de nieve de un metro caía sobre Grecia mientras que el resto de Europa (Alemania y Francia) estaba inundada bajo centímetros de agua de lluvia. ¿Normal?
Los porcentajes de fluctuación del clima desde hace dos décadas no corresponden en absoluto a las medias de los ciclos, a las diferencias de temperatura o alas condiciones meteorológicas registradas históricamente. Desde luego, son los nuevos dueños del jet-stream o corredor aéreo del planeta.
Tal como Barnes lo subrayó, las informaciones didácticas de una publicación científica de 1976 mostraban cómo conseguir aumentar las precipitaciones, crear cirros y disipar la niebla y las nubes bajas. Había, sin embargo, "riesgos y limitaciones", en particular los de la "creación de partículas microscópicas" que representan un peligro para la salud de los civiles cuando caen en la atmósfera.
nda: para ellos, es un bajo coste por el avance del poder y de la ciencia.
Frente a esto, Barnes oponía el hecho de que las mejoras aportadas a los sistemas de armamento modernos eran más respetuosas con el medioambiente y que, en consecuencia, el ejército debería de nuevo interesarse por las armas climáticas. Después de todo, su utilización era evidente. Sería posible privar al enemigo de agua fresca, provocar sequía, mejorar el camuflaje y disminuir su nivel de confort y de moral.
Barnes avanzó la idea de asegurar el armamento del espacio como la clave de la guerra del siglo XXI. El gobierno americano redactó a continuación un documento titulado Visión Común para 2020 bajo el auspicio del US Space Command en el que configuraban las grandes líneas del programa Full Spectrum Dominance. Los años que siguieron a la presentación de Barnes sobre las manipulaciones climáticas de alta tecnología ante el ejército americano, comenzó a observarse en Estados Unidos y en los países occidentales aliados el fenómeno de los chemtrails.
Brzezinski había predicho: La tecnología pondrá a disposición de los dirigentes de las principales naciones del mundo técnicas secretas de guerra que sólo necesitarán una mínima intervención por parte de las fuerzas de seguridad... La tecnología de manipulación climática podría ser empleada con el fin de prolongar los periodos de sequía o de intemperie.
Mientras tanto las aplicaciones comerciales de esta tecnología son aparentemente muy rentables. Weather Modification Inc. logró en 1996 un contrato con Tailandia para ayudar a este país a controlar mejor su clima mediante la manipulación de la masa nubosa. En 1997, el Wall Street Journal hizo pública la firma por el gobierno de Malasia de un contrato con una empresa de capital ruso con el fin de crear ciclones para enviar la polución al mar.
nda: si hacen una búsqueda se darán cuenta de que los efectos del ciclón llegaron lejos y hubo repercusiones desastrosas hasta India.
La BBC declaró en 1998 que el científico canadiense Greme Mather creía haber descubierto el Grial de la ciencia climática en los cielos de Méjico donde intentaba obtener más agua a partir de las nubes suspendidas sobre la ciudad. También fue en 1998 cuando un informe de la American Meteorological Society admitió que hacia una veintena de años se habían realizado experiencias sobre el aniquilamiento mediante relámpagos.
Y este mismo año, el Korean Times reveló que el gobierno surcoreano estudiaba la posibilidad de utilizar técnicas de manipulación climática con el fin de evitar que las lluvias del monzón interrumpieran los partidos de la Copa del Mundo 2002 que tenían que celebrarse en mayo. El periódico informó que tanto Estados Unidos como Rusia habían comercializado programas de prevención de lluvia y de tormentas de granizo. Paralelamente, Corea del Norte continuaba sufriendo un periodo de sequía de diez años de duración.
nda: los rusos también han pagado caro el verano de 2002 para que no lloviera durante su desfile. En efecto, habían dispersado partículas en la atmósfera. Claro que no llovió esa semana... los días que siguieron tampoco. Se declararon incendios dentro y alrededor de Moscú que se llenó de humo hasta tal punto que la gente tuvo que marcharse de la ciudad. Durante los grandes incendios se pulverizaron otros productos químicos para contrarrestar los efectos del humo. (¡Me pregunto si tenían la aprobación del Ministerio de Sanidad y de Medioambiente!).
Pero fue aún peor. Hubo varios muertos, evidentemente ancianos y personas enfermas.
Todavía hoy algunos ciudadanos sufren las consecuencias de la fumigación.