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Maduro CAPTURADO Y SACADO de Venecolandia.

Después se fueron juntos a un motel y el viejo te metió la diuca sin vaselina mientras excitado gemías fuerte: "meteme tu tomahawk papito!" y "dame un poco de tu democracia por el ano!"
Después ambos se pusieron su traje, se tomaron un café en la recepción y se fueron a sus oficinas
Ahí quedó como guión de serie americana de espionaje.
Oye, esas fantasías homoeróticas desbordadas no hacen mas que mostrar la yegua sedienta de pico que eres.

Hasta con diálogos :puke:
 

Siempre han existido intereses, no por nada las grandes potencias inventan conflictos para hacerse de los recursos, por eso mismo lo que dice el coño es de perogrullo, incluso utilizan países en guerras proxys para que esos países luchen por ellos, para que la potencia vencedora recoja los frutos.
 

Después recibió la paga por el tongo y se fue a carretear a Isla margarita :yaoming:

Otra cosa: No se que tanto protagonismo le dan a esos sacos de weas humientos de Xtwitter con sus reportes aéreos marítimos y terrestres de Panamá y Pto Rico, países que son controlados por EEUU, donde existen bases navales, aéreas y militares desde hace décadas, y donde ver volando un Raptor o un Supergalaxy es cosa de todos los putos días :cafe3:
 
Última edición:
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La estabilidad que tiene pagando el segundo sueldo minimo mas alto de américa

Ni siquiera es el 2do ya bajamos al 3ro. Y el costo de vida en Chile es muy superior a cualquier otro pais de américa latina.

El poder adquisitivo del sueldo mínimo en Chile se mantiene estancado desde el 2011. Podemos decirle a eso "estabilidad" o mediocridad :lol2:
 
Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:


—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.


Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.


Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.


Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.


Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.


Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:


—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.


Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.

Pero que toluenazo se saco cilantrito :clapclap: , digno para terminar este dia Domingo y esperar lo que venga esta semana.

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Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:


—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.


Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.


Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.


Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.


Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.


Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:


—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.


Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.
escuchanos señor te rogamos, aunque tenga un 99,9% de tolueno refinado
 
Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:


—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.


Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.


Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.


Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.


Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.


Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:


—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.


Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.
Gracias Cilantrito, se me había acabado el tolueno en la bolsa

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Hace unos días me junté con un viejo conocido que trabaja en inteligencia. Apenas lo vi, caché que algo raro traía: estaba inquieto, miraba pa’ todos lados, como si lo fueran siguiendo. Después de un rato de conversación me lanzó, casi susurrando:


—“Oye, lo que te voy a decir no lo sabe casi nadie… pero se viene algo grande contra Venezuela”.


Ahí mismo se me heló la sangre. Me contó que Estados Unidos ya bautizó la operación: “Tormenta del Caribe”. Según él, no se trata de simples amenazas, sino de un plan listo para ejecutar.


Los gringos ya habrían movido portaaviones hacia el Caribe. Están ahí mismo, frente a las costas, disfrazando la presencia con supuestos “ejercicios conjuntos”. La jugada sería atacar en simultáneo puntos neurálgicos: centrales eléctricas, refinerías y hasta redes de telecomunicaciones. Quieren dejar a Caracas a oscuras, incomunicada y con la economía paralizada.


Lo peor es que, según lo que me dijo, hay equipos especiales preparados para entrar de forma encubierta y sabotear directamente la infraestructura. Nada de bombardeos televisados; todo rápido, quirúrgico, para que el gobierno se desmorone desde adentro.


Me confesó que los analistas internos creen que la operación duraría menos de 72 horas y que el golpe sería tan fuerte que provocaría un efecto dominó en Sudamérica: alza brutal del petróleo, mercados colapsando y gobiernos vecinos divididos entre apoyar a Washington o condenarlo.


Lo escuchaba y sentía como si estuviera en una película, pero con la diferencia de que esto podría pasar de verdad. Él me miró fijo y terminó con una frase que me quedó retumbando en la cabeza:


—“Si esto se ejecuta, la región nunca más será la misma”.


Salí de ahí con una mezcla de miedo y adrenalina. No sé si mañana en las noticias todo se va a confirmar, pero si lo que me dijo es cierto… estamos al borde de un terremoto geopolítico sin precedentes.


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