Cuando se habla de que un futbolista como el rey arturo que ganó más de 20 millones de dólares a lo largo de su carrera en clubes como juve, inter, etc.. muchos aweonaos pollos creen que ese dinero queda íntegro en su bolsillo
pero la realidad es bastante distinta: en Europa los impuestos para ingresos muy altos pueden superar fácilmente el 45% o incluso el 50%, por lo que una parte enorme del salario se va directamente en tributación (así es la wea)
A eso hay que sumar comisiones de representantes, asesores financieros y abogados, además de los gastos asociados al estilo de vida aspiracional que suele tener un futbolista flaite como propiedades en Europa, que no solo son carísimas de comprar sino también de mantener (las contribuciones en Europa, son más caras que la conchatumare) además de casas o mansiones en chile, impuestos a la propiedad, seguridad privada, personal doméstico, vehículos de lujo, viajes y apoyo económico a familiares y fiestas desenfrenadas y la mina chupa sangre de turno, a todo esto se suma que muchos deportistas realizan inversiones poco estudiadas o confían su dinero en negocios que terminan fracasando. El caso de ronaldinho es un ejemplo conocido: pese a haber ganado decenas de millones durante su carrera en el Barcelona y el Milán, terminó enfrentando serios problemas financieros años después. Si se considera además que la carrera fuerte de un futbolista suele durar apenas 10 o 15 años y todo ese patrimonio debe sostener varias décadas de vida posterior, queda claro que ni siquiera los jugadores de élite tienen asegurada la estabilidad económica para toda la vida si no administran su dinero con extrema disciplina (cosa que ocurre muy poco). Ningún jugador de élite está asegurado de por vida ya que los impuestos te chupan hasta el alma.