Don Felipe, estoy en gran parte de acuerdo con lo que viene escribiendo desde la página anterior. Pero la verdad, no quería comentar nada negativo. Aunque no lo crea, a estas alturas trato de ser respetuoso y cuidadoso con los gustos de quienes mejor me caen. Wickedman, por ejemplo, está tratando de fomentar con entusiasmo la experiencia de verla en el cine. Probablemente, si hubiera visto la anterior, igual iría.
En el fondo me gustan estas películas, pero me pasa algo parecido a lo que usted relató más atrás. Vi de la 1 a la 5 en el cine. Las primeras tres se me hicieron distintas entre sí, la cuarta me transmitió un feeling parecido a la tercera, y para la quinta ya había perdido el entusiasmo. Se me hicieron más de lo mismo. Son disfrutables y accesibles, pero para mí nada memorables. Y no he visto la primera parte de esta última entrega, así que si quisiera ver esta, tendría que repasar cinco películas, porque no recuerdo bien lo que pasa entre la tercera y la sexta, más la primera parte de la séptima.
Dicho eso, aunque suene un poco contradictorio, le confieso que soy gran fan de la primera. Sí, tiene muchas de las cualidades típicas de un blockbuster y terminó siendo una franquicia que dura hasta hoy. Pero al mismo tiempo, es una película de Brian De Palma que, a diferencia de otras que hizo en el sistema hollywoodense (Los intocables, Scarface, Carlito’s Way, etc.), da la sensación de que no tuvo que sacrificar casi nada. Pudo meter su estilo y experimentar tranquilo. No la enfocó desde la perspectiva moderna de darles a los fans lo que quieren ni de hacer una adaptación fiel. Lo veía como una forma de usar esta historia para contar algo sobre ese mundo. Y también para sorprenderte haciendo algo que no pensarías que tendría las bolas de hacer. En una película independiente, sería fácil adivinar que el viejo mentor era el infiltrado, pero cuando se supone que es la estrella de la serie, ni cagando.
Obviamente, la escena del robo a la computadora de la CIA es su gran setpiece, pero también se siente distinta en gran parte por la actuación de Crucero. La he visto varias veces, y algunas de las cosas que hace este weón con la mirada en esta película son brillantes. Es como si encarnara perfecto a un tipo con un intelecto y una capacidad de observación excepcionales, capaz de leer una sala con 100 weones y detectar amenazas de un solo vistazo. A mí me parece una actuación súper sutil y convincente. El tipo está siempre atento, evaluando y listo para actuar. Puede que sea el tipo de papel que mejor le calza.
A diferencia de las otras, su performance acá se siente bien distinta, es un Ethan más inquieto y arrogante, porque obviamente era nuevo. Crucero claramente interpreta versiones ligeramente distintas del mismo personaje a lo largo de la saga, y por lo que recuerdo de la 3 y la 4, ya es un veterano que se toma todo mucho más en serio y es más consciente de los riesgos de ser agente. Aunque no recuerdo si hacen referencia directa a la primera (corríjanme si me equivoco), es obvio que los eventos de esta le dejaron una marca al personaje.
Lo único que no me gusta demasiado es la escena de acción del final. Se siente fuera de lugar. Me agrada la sensación de velocidad, pero parece un epílogo medio tontito para lo que, para mí, fue uno de los mejores blockbusters de esos años.
Ah, y me agrada Crucero. Sí, es rarito, pero me gustan varias de sus películas. Days of Thunder, Magnolia, Eyes Wide Shut, El color del dinero y esta son mis favoritas. Solo que no es tan cool como Tom Selleck...
P.D. ¿Qué es Magis TV?