Sabía que lo primero que harían sería mencionar al Batman cola y con pezones de Schumacher (en el foro algunos alegan contra las películas de superhéroes, pero en el fondo las aman) y a Top Gun. Lo gay primero.
Siempre lo consideré, en el mayor de los casos, un actor cumplidor, nomás. Se dice que cuando alcanzó la fama y tomó conciencia de su valor, en ese breve periodo entre la segunda mitad de los 90 y principios de los 2000, se volvió divo e insufrible en su pega. Basta ver el documental
Lost Soul: The Doomed Journey of Richard Stanley's Island of Dr. Moreau para notar que era de esos actores que, si estaban en una posición de poder y no les gustaba el director, terminaban sacándolo.
Me quedo con su actuación en The Doors y, sobre todo, con la de Doc Holliday en Tombstone, que si bien no es la mejor interpretación de ese personaje en la época (Dennis Quaid en Wyatt Earp se lleva ese mérito), sigue siendo icónica a su manera.