Para quienes son asiduos del Estadio Monumental, siempre verán un gordo bonachón, cercano a los 60 años que anda con su carpeta bajo el brazo. Este mismo señor se le ve frecuentando torneos de menores a nivel nacional e internacional, captando talentos. Su currículum es largo, y entre quienes tuvo bajo sus órdenes figura David Trezeguet… Pues bien, nos referimos a Marcelino Espina, el “Cacho”, padre del gran capitán y caudillo albo Marcelo Espina.
Quienes lograr conversar con él, rápidamente se dan cuenta que es un apasionado (pero recontra-apasionado) del fútbol, con frases célebres como “la única verdad en el fútbol son los jugadores”. Disipando todas aquellas discusiones acaloradas sobre tal o cual sistema táctico. Agregando que si posees buenos jugadores lo demás llega sólo. Y es por eso que en oportunidades se ha visto un tanto relegado, o no se le escucha. Y él lo único que desea es que Colo-Colo gane y pueda contar con jugadores de nivel. Que sepan tratar (y no maltratar el balón), que además y como el manifiesta “ese jugador sea para Colo-Colo”. Porque seamos claros, hay quienes nacen para vestir una camiseta, y otros que por más que se esfuercen jamás darán el tono.
Hay quienes cuando conversan con Cacho Espina se podrán dar cuenta rápidamente que tiene debilidad por los talentosos, pero con carácter e inteligencia. Es decir el típico, triunfador a lo largo de la historia que ha tenido nuestro Colo-Colo. Él siempre está pensando o viendo nombres que a Colo-Colo le podrían servir para que el equipo lo gane todo… Obvio, no faltará el que le rebatirá, cosa que parece lógica, porque quién realmente puede decir yo sí sé de fútbol y tú no. Pocas cosas más opinables que este noble deporte. Aunque hay un tema real y que es inobjetable. Mientras muchos en las cadetes apuntan sólo por el aspecto físico, el Cacho hasta la saciedad peleaba por los habilidosos. Tiempo largo lo tuvieron postergado, y honrosas excepciones con Norman Bull le dieron crédito a cuanto decía.
Y qué tiene que ver esto con el aciago momento que hoy vive nuestro club se dirán ustedes… Mucho, por no decir demasiado. Marcelino Espina ha propuesto una lista enorme de jugadores que han rebotado sin que le dieran explicaciones lógicas del por qué no se podía contratar a eso futbolistas. Teniendo sólo por única respuesta “no lo podemos comprar, es muy caro”. Pero a la larga todo sale más caro cuando se mal invierte. Ejemplo hay muchos. Cristian Bogado fue recomendado por el Cacho Espina luego de un sudamericano cuando su carta total no valía más de 400 mil dólares. Hoy sabemos luego de dos años lo que costó sólo por un préstamo. Tarde, muy tarde, como para hacerle caso.
La lista de jugadores sigue, pero les daré uno muy llamativo: Alexandre Pato, sí, Alexandre Pato, el mismo que hoy es “figuraza” del Milán y cuesta sobre 50 millones de dólares. Resulta que Marcelino Espina lo vio cuando tenía menos de 17 años, lo recomendó, en ese entonces costaba dos millones de dólares. Que caro le dijeron. Sí, es verdad, pero sumen todos los paraguayos y colombianos que ha traído Colo-Colo y se darán cuenta que a la larga esa suma es mucho mayor y ha sido perdida. Que lo barato sale caro, una vez más queda demostrado. Un jugador como Alexandre Pato es calado, es brasileño, y esos dos millones se hubieran transformado r´pido en cinco… Pero.
Incluso El Cacho Espina cuando llegó Macnelly dijo claramente “es un buen jugador, pero no sé si ande en Colo-Colo”. O sea, advirtió que quizás no era aconsejable hacer la compra más cara de la historia del fútbol chileno y nadie le puso atención. Es más, en ese mismo entonces él tenía la solución, ofreció a Marcelo Gallardo para que viniera al Cacique, por mucho menos dinero. Y el resto de la historia ya lo sabemos.
Lo curioso es que por estos días trascendieron los dichos de Hugo Tocalli en la reunión de Blanco y Negro donde manifestó que Macnelly es un buen jugador pero es más contragolpeador que para un equipo que asume el partido y que debe echárselos al hombro. Es decir, con cortas variantes lo que ya anticipó hace 20 meses Cachito Espina.
Hace poco cuando llegó Tocalli, y quería como central a Aníbal Matellán, a Espina le ofertaron a Cristian Nasuti pro “tres Chauchas”. No lo tomaron en cuenta, y hoy el rubio defensor está en Grecia jugando a buen nivel.
Otro más para agregar, hace un más de un año que viene hablando de Marcelo Scatolaro, un volante chileno de quite que la rompe en la “B” argentina. Nadie lo ha escuchado mucho, y este semestre casi llegó Scatolaro. Pegado que en un tiempo más lo lamentaremos nuevamente.
A veces amigos, la solución está en casa, pero hay que saber escuchar y no creer que uno se las sabe todas, más cuando al frente tenemos a un viejo zorro que las conoce todas. Para muestra el Cacho Espina es además honesto en demasía, debe ser uno de los pocos argentinos que dice que Pelé fue más que Maradona, y que el mejor fútbol del mundo es el brasileño.
Señores dirigentes, en estos momentos donde seguimos nublados, cuando incluso frente al colista Iquique era ganar sí o sí, y sólo dimos pruebas que los nublados siguen presente, que les cuesta escuchar al Cacho Espina para el futuro. Y ojo que él es respetuoso, jamás ha querido propasarse en sus atribuciones, sabe que es buscador de talentos y recomienda nombres de jugadores, nunca ha hablado mal de un técnico del club aunque éste vaya en contra de lo que él piensa sobre el fútbol. Escuchar es gratis, pagar errores por necio y creerse sabelotodo muy caro.
Por de pronto seguimos sufriendo, pero gocen mientras dormimos, porque el guerrero despierto y herido no dejará rival con cabeza. Aguante Colo-Colo
***** Y reitero, tú que te dices colocolino, respeta y cuida a la gente nuestra, al valor más preciado que tiene el club: su hinchada. Jamás la agredas, ni mucho menos le robes. Asiste al estadio en hermandad, y unión